1 de noviembre de 2026

discurso Greta Thunberg: "How Dare You?" (Cumbre del Clima de la ONU, 2019)

 "Mi mensaje es que los estaremos vigilando.

Todo esto está mal. Yo no debería estar aquí arriba. Debería estar de vuelta en la escuela, al otro lado del océano. Sin embargo, ¿ustedes vienen a nosotros, los jóvenes, en busca de esperanza? ¡Cómo se atreven!
Se han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías. Y sin embargo, soy una de las afortunadas. La gente está sufriendo. La gente está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva y de lo único que pueden hablar es de dinero y de cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¡Cómo se atreven!]
Durante más de 30 años, la ciencia ha sido cristalina. ¿Cómo se atreven a seguir mirando hacia otro lado y venir aquí a decir que están haciendo lo suficiente, cuando las políticas y las soluciones necesarias aún no están a la vista? 
Dicen que nos escuchan y que entienden la urgencia. Pero no importa lo triste y enfadada que esté, no quiero creer eso. Porque si realmente entendieran la situación y aun así siguieran sin actuar, entonces serian malvados. Y eso me niego a creerlo. 
La idea popular de reducir nuestras emisiones a la mitad en 10 años solo nos da un 50% de posibilidades de mantenernos por debajo de los 1,5 grados Celsius, y el riesgo de desencadenar reacciones irreversibles en cadena más allá del control humano. 
Un 50% de riesgo puede ser aceptable para ustedes. Pero esas cifras no incluyen los puntos de inflexión, la mayoría de los lazos de retroalimentación, el calentamiento adicional oculto por la contaminación del aire o los aspectos de equidad y justicia climática. También dependen de que mi generación absorba cientos de miles de millones de toneladas de su CO2 de la atmósfera con tecnologías que apenas existen. 
Así que un riesgo del 50% no es aceptable para nosotros, nosotros que tendremos que vivir con las consecuencias. 
Para tener un 67% de probabilidades de mantenernos por debajo de un aumento de la temperatura global de 1,5 grados, la cantidad más alta establecida por el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), al mundo le quedaban 420 gigatoneladas de CO2 por emitir el 1 de enero de 2018. Hoy en día, esa cifra ya se reduce a menos de 350 gigatoneladas.
¿Cómo se atreven a pretender que esto se puede resolver actuando como si nada y con algunas soluciones técnicas? Con los niveles de emisiones actuales, ese presupuesto restante de CO2 desaparecerá por completo en menos de ocho años y medio.
Hoy no se presentarán soluciones ni planes en línea con estas cifras, porque estos números son demasiado incómodos y todavía no son lo suficientemente maduros como para decir las cosas tal como son. 
Nos están fallando. Pero los jóvenes están empezando a entender su traición. Los ojos de todas las generaciones futuras están puestos en ustedes. Y si eligen fallarnos, les digo que jamás se lo perdonaremos.
No dejaremos que se salgan con la suya. Justo aquí, justo ahora, es donde trazamos la línea. El mundo se está despertando. Y el cambio se avecina, les guste o no.
Gracias."

30 de octubre de 2026

‼️ Un tribunal la ha parado

 Tenemos malas noticias: la perdiz roja y la codorniz han perdido más de la mitad de sus poblaciones en España en las últimas décadas. Y no son las únicas: muchas aves que forman parte de nuestro patrimonio natural están sufriendo un preocupante declive. 


Sin embargo, hoy queremos contarte una buena noticia y explicarte cómo tú también puedes formar parte de la solución. Lee hasta el final:

Una perdiz roja en el campo.

En SEO llevamos años trabajando para recuperar las especies más amenazadas. Queremos campos llenos de vida y por eso defendemos una agricultura más favorable para la biodiversidad y que las administraciones aprueben planes de gestión que garanticen su conservación.

También pedimos que no se autorice la caza de especies en declivecuando no puede garantizarse su sostenibilidad.

Y conseguirlo requiere mucho trabajo:
estudiamos las poblaciones,
analizamos las normas, 
presentamos propuestas a las administraciones
y acudimos a los parlamentos.

Este año hemos comparecido en la Asamblea de Madrid para defender que las autorizaciones de caza deben basarse en el conocimiento científico.

Y cuando consideramos que no se está cumpliendo la legislación ambiental, también acudimos a los tribunales: hemos recurrido cuatro órdenes de vedas que autorizaban la caza de aves en declive sin la justificación científica necesaria.

Y hemos conseguido un primer resultado: el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha suspendido cautelarmente la caza de nueve especies de aves, entre ellas la perdiz roja y la codorniz.

Es una medida provisional, pero supone un paso muy importantepara proteger a estas especies mientras la justicia estudia el caso

20 de octubre de 2026

¿Cuánto microplástico cae del cielo?

 Los microplásticos en suspensión en el aire se depositan en las tierras de cultivo, los ríos y los océanos. Los científicos están trabajando para cuantificar la cantidad que cae y lo que esto supone para el medio ambiente.

En todo el mundo, cada año se vierten al medio ambiente decenas de millones de toneladas de microplásticos, y gran parte de ese material acaba llegando a las masas de agua, incluidos los ríos y los océanos. Un nuevo análisis global publicado este mes en la revista Science Advances estima que, en 2022, los ríos transportaron aproximadamente 263,000 toneladas de microplásticos al océano. Eso equivale al peso de unas 26 Torres Eiffel.

Los investigadores descubrieron que el 96% de los microplásticos procedían del Sur Global, y que solo el sudeste y el este de Asia aportaban más de la mitad del total.

Los microplásticos son partículas de plástico de menos de 5 mm. Pueden ser arrastrados a la atmósfera y transportados largas distancias antes de volver a caer sobre la tierra y el agua a través de la lluvia, la nieve o la deposición seca.

Los ríos son solo una de las vías por las que los microplásticos se desplazan por el medio ambiente. Un estudio reciente realizado en Suiza ofrece una imagen más clara de la cantidad de microplásticos que pueden caer desde el aire. Los investigadores recogieron partículas en cinco emplazamientos a lo largo de un año. Estimaron que cada año se depositan en todo el país unas 219 toneladas en zonas situadas por debajo de los 2,000 metros. De esa cantidad, aproximadamente 78 toneladas caen sobre suelos agrícolas y 10 toneladas caen directamente en el agua.

page2image3035200 page2image3042480 page2image3032704 page2image3042896 page2image3031248page2image3031456 page2image3037904 page2image3038944 page2image3047056 page2image3045808

La cantidad puede variar significativamente dependiendo del lugar que analicen los investigadores. En 2020, un estudio dirigido por Janice Brahney, biogeoquímica ambiental de la Universidad Estatal de Utah, en EE UU, estimó que caen anualmente más de 1,000 toneladas métricas de microplásticos sobre terrenos protegidos en el oeste de Estados Unidos.

“Desde entonces, cada año hemos observado un aumento en la cantidad de plásticos que se depositan”, explica Brahney a WIRED Middle East. "Así que todas las muestras que hemos analizado desde ese momento contienen más plásticos".

La parte difícil

El reto radica en que todavía no existe un método estándar para medir la cantidad de microplásticos que caen desde la atmósfera; eso ayuda a explicar por qué las estimaciones varían tanto. De hecho, muchos de los instrumentos que utilizan los investigadores para medir partículas en la atmósfera no se diseñaron específicamente para recoger microplásticos.

“Están diseñados aerodinámicamente para recoger partículas esféricas de una determinada densidad y filtrar en función del tamaño según esas propiedades", explica Brahney. Pero los plásticos tienen formas diferentes y densidades más bajas. En resumen, "no están calibrados para los microplásticos. Por eso, en realidad no sabemos hasta qué punto son eficaces a la hora de recoger exactamente lo que hay en la atmósfera”.

Brahney utilizó en su investigación un muestreador de deposición, que se basa en la gravedad para recoger las partículas a medida que caen. Pero ese método también tiene limitaciones. El viento puede crear lo que ella denomina un “efecto de sombra del muestreador”, por el que algunas partículas de plástico son empujadas lejos del muestreador. “Por eso, suele subestimar lo que se está depositando”,

page3image2706480

advierte.

Los investigadores también miden cosas diferentes. La concentración de plástico que flota en el aire no es la misma que la cantidad depositada en el suelo, y Brahney resalta que ambas no se pueden convertir fácilmente.

¿Cómo llegan los microplásticos al aire?

En el océano, las olas pueden expulsar al aire diminutas gotas de agua que contienen microplásticos. Una vez que el agua se evapora, la partícula de plástico queda. “A nivel mundial, ese es probablemente uno de los mecanismos más importantes”, según Brahney.

En tierra, las carreteras también pueden devolver a la atmósfera las partículas de plástico ya existentes. “Los autos que circulan por las carreteras, especialmente allí donde estas se cruzan con grandes centros urbanos, pueden lanzar a la atmósfera todas las partículas que se encuentran en la superficie de la vía debido a la fricción de los neumáticos contra el asfalto”, explica Brahney.

Las tierras agrícolas son otra fuente. Las plantas de tratamiento pueden eliminar los microplásticos de las aguas residuales, pero algunas de esas partículas acaban concentrándose en el suelo que más tarde se usa como fertilizante. En entornos agrícolas, la combinación del viento, los tractores y las herramientas puede entonces lanzar esas partículas al aire.

page4image2875520 page4image2875728

No es ningún secreto que todas estas partículas proceden del plástico

fabricado por el ser humano. Investigadores como Brahney señalan que la gran mayoría de lo que se recoge suele consistir en fibras o restos de ropa desintegrada procedentes de residuos y basura, en gran parte debido al auge de la moda rápida. “Los textiles son una de las principales fuentes de microplásticos en el medio ambiente”, afirma Brahney.

¿Cómo afectan los microplásticos al suelo, al agua y a la salud humana?

La investigación sobre el impacto de los microplásticos en el medio ambiente y en las personas que dependen de él sigue sin recibir la atención que merece. En los suelos, las investigaciones han revelado que los microplásticos pueden alterar propiedades físicas y biológicas, como la estructura del suelo, el ciclo de los nutrientes y el pH. En los ecosistemas acuáticos, los organismos de agua dulce pueden absorber microplásticos. Brahney indica estudios que han descubierto que las nanopartículas presentes en los peces pueden llegar al cerebro del animal y afectar su comportamiento, lo que, entre otras cosas, reduce su eficacia a la hora de buscar presas.

Algunos investigadores, como Juyong Brian Kim, profesor adjunto de Medicina en Stanford, también están estudiando qué ocurre cuando los microplásticos entran en el torrente sanguíneo humano. Kim descubrió que los microplásticos y los nanoplásticos pueden penetrar en las células que recubren los vasos sanguíneos, provocar cambios importantes en la expresión génica y contribuir a una progresión más rápida de las enfermedades vasculares.

¿Es posible reducir la contaminación por microplásticos?

page5image2829488 page5image2829696 page5image2830112 page5image2830320

Es probable que el problema de los microplásticos se agrave a

medida que el mundo produzca más plástico. “Estamos generando plástico a un ritmo acelerado”, alerta Brahney. Refiere que, en los últimos cuatro años, la cantidad de plástico generada equivale a la producida en los diez años anteriores.

“La única forma de reducir estas cifras sería un esfuerzo coordinado a nivel mundial, en múltiples niveles organizativos, para reducir el uso de plásticos de un solo uso”, añade, ya que estos representan alrededor del 40% de los plásticos producidos y una gran parte de lo que acaba en el medio ambiente.

Artículo originalmente publicado en WIRED Middle East. Adaptado por Mauricio Serfatty Godoy.

Migración

 Muchas ya se han ido, otras se están yendo y también hay aves que llegan ahora a pasar con nosotros el invierno.


Es tiempo de migración para las aves migratorias como los vencejos, las golondrinas, el milano negro o el abejero europeo.

Algunas pesan más que una sandía, como las grullas, y otras menos que una uva, como el reyezuelo.


En esta animación aparecen reflejados, en movimiento, los cruces de caminos de las aves que atraviesan o se quedan en nuestra Península:

Animación con los movimiientos de las aves migratorias.

Grandes y pequeñas, todas estas aves se enfrentan al reto de una migración cada vez más llena de obstáculos mortales que ponen en riesgo su supervivencia:

  • cada vez encuentran menos lugares donde criar, porque el campo y el clima están cambiando y porque destruyen sus nidos;
  • en el viaje se cruzan con cables, aerogeneradores y cristales que no ven a tiempo;
  • algunas no llegan por culpa de la caza ilegal o los cebos envenenados,
  • y de noche, el exceso de luz artificial las desorienta y las lleva a chocar.

Ignacio, cuando alzas la vista y las ves pasar en bandada, ¿te has preguntado alguna vez si llegarán a su destino? Quizá te hayas preguntado también si puedes hacer algo por ellas.

11 de octubre de 2026

Tiempo de la Creación 2026

 

En la festividad de San Francisco, concluyó el Tiempo de la Creación 2026.

Y qué río hemos creado juntos.

Durante más de un mes, el Agua Viva ha fluido por comunidades de todo el mundo: en misas y oraciones, junto a ríos y bosques, a través de peregrinaciones, jardines, actividades de denuncia profética, servicio y momentos de encuentro profundo.

De una comunidad a otra, nos demostraron que el Agua Viva no es simplemente algo que contemplamos.

Es algo en lo que nos convertimos.

Cada oración fue una gota.
Cada historia fue una gota.
Cada acción fue una gota.

Y, juntas, esas gotas se convirtieron en un río global de fe, solidaridad y esperanza para nuestra casa común.

Al celebrar a San Francisco y conmemorar los 800 años de testimonio franciscano, recordamos que este camino no termina hoy.

El Tiempo llega a su fin. El río sigue fluyendo.

Llévalo a tu familia. A tu parroquia. A tu comunidad. A tus decisiones. Y a cualquier lugar donde la creación clame por nuestro cuidado.