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25 de mayo de 2020

El COVID-19 incrementa el consumo ético y sostenible entre la población


13/05/2020 08:20:50 La pandemia del COVID-19 podría alterar de forma permanente el comportamiento de los consumidores y causar cambios estructurales duraderos en las industrias de productos de consumo y retail. Así lo constatan los resultados de una encuesta realizada por Accenture a más de 3.000 consumidores en 15 países, entre los que se encuentra España.
La encuesta, realizada entre el 2 y el 6 de abril, después de que muchos países hubieran activado planes de confinamiento para la población, revela que los consumidores ya han comenzado a modificar sus prioridades de compra. Por ejemplo, se han comprado más productos de higiene personal y limpieza, así como alimentos envasados y frescos que dos semanas antes. En cambio, han adquirido menos artículos de moda, belleza y electrónica.
No obstante, lo que resulta especialmente relevante de estos resultados es que muchos de los cambios en el comportamiento de los consumidores probablemente se prolonguen en el tiempo y continúen más allá del fin de la pandemia. Además, la crisis también está provocando que los consumidores tomen más en serio el impacto que sus compras tienen en la salud y el medio ambiente:
  • El 60% de los encuestados está dedicando más tiempo al cuidado personal y a su bienestar mental, y alrededor de seis de cada diez consumidores (57%) dicen que han empezado a hacer más ejercicio en casa.
  • El 64% de los consumidores señalan que se están centrando en reducir los residuos alimenticios y que es probable que sigan haciéndolo.
  • El 50% aseguran que están más concienciados con la salud a la hora de comprar y que es probable que continúen haciéndolo en el futuro.
  • El 45% de los consumidores confirma que se decanta por opciones más sostenibles al comprar y que probablemente seguirán siéndolo en el futuro.
"La escala de los cambios identificados en los resultados de este estudio sugiere claramente que se trata de un cambio a largo plazo", explica Oliver Wright, managing director and head of Accenture’s global Consumer Goods practice."Aunque ya veníamos observando estas tendencias desde hace tiempo, lo que sorprende es la escala y el ritmo que han alcanzado, ya que en cuestión de semanas se han producido cambios que probablemente habrían tardado años. Se espera que el nuevo comportamiento de los consumidores dure más tiempo que la propia pandemia, prolongándose más allá de 18 meses y posiblemente durante gran parte de la década actual".

La pandemia está acelerando la adopción digital

Lógicamente, la encuesta también revela que la pandemia ha hecho que más gente haga su compra de alimentos online. De hecho, uno de cada cinco encuestados que afirma que la compra más reciente realizada por Internet ha sido de alimentos, era precisamente la primera vez que lo hacía a través de este canal. En el caso de las personas más mayores la cifra es de uno de cada tres. Asimismo, aunque el 32% de las compras de cualquier producto o servicio de los consumidores hayan sido online, se espera que esa cifra aumente al 37% en el futuro.
"El reajuste en las prioridades de compra, el estilo de vida y el trabajo están exigiendo cambios significativos al sector del retail y del comercio", afirma Jill Standish, senior managing director and head of Accenture’s global Retail practice. "Hasta hace poco, muchas personas eran reacias a comprar alimentos por Internet, pero la situación generada por el COVID-19 ha cambiado eso. Los resultados de esta encuesta demuestran que aquellas personas que no se sentían cómodas con el comercio digital han tenido que superar sus dudas y se trata de un cambio grande. A medida que las organizaciones se adapten a la nueva situación, sus pilares deben ser confianza, relevancia y conveniencia".
El COVID-19 también está acelerando la adopción de la tecnología. Por ejemplo, el número de consumidores que expresaron estar interesados en comprar o aumentar el uso de la tecnología se ha incrementado drásticamente. Más de la mitad de los encuestados afirmaron que es probable que aumenten el uso de asistentes de voz, aplicaciones de recomendación, aplicaciones de autoservicio o dispositivos domésticos inteligentes y wereables.
"Es probable que con esta pandemia surja una era de consumo más sostenible y saludable en los próximos 10 años, haciendo que los consumidores piensen más en equilibrar cómo compran y cómo pasan su tiempo libre con asuntos como la sostenibilidad, buscando tener una relación más sana con el planeta", explica Wright. "A su vez, es una llamada de atención para que las empresas se aseguren de tener la agilidad y la capacidad de ser relevantes para los consumidores y los clientes -con una cartera de productos y servicios que se ajusten a los cambios en los patrones de compra- no sólo en la actualidad, sino también después de la pandemia"

1 de enero de 2018

Grupos de consumo: otra agricultura y alimentación es posible

Qué comemos? ¿De dónde viene aquello que consumimos? ¿Cómo se ha producido? Son algunas de las cuestiones que preocupan cada día más a una parte significativa de personas. Frente al empobrecimiento del campesinado, la perdida de agrodiversidad, los escándalos alimentarios… son muchos quienes reivindican recuperar la capacidad de decidir sobre las políticas agrícolas y alimentarias.
Por este motivo, no nos debería de sorprender que en los últimos años se hayan multiplicado en el Estado español las experiencias que, desde la auto-organización social, promueven modelos de consumo alternativos a los convencionales, que dan la espalda a los supermercados y que apuestan por “otro consumo” basado en unos criterios de justicia social y ecológica.
Son los llamados grupos de consumo agroecológico, personas de un barrio o de una ciudad que se ponen de acuerdo para comprar conjuntamente y adquirir productos y alimentos de proximidad, agroecológicos, de temporada y campesinos, estableciendo una relación directa de compra con un o varios agricultores locales. Se trata de iniciativas que apuestan por una manera de consumir alternativa, creando alianzas entre el campo y la ciudad y construyendo espacios de solidaridad mutua en las urbes.
Las primeras experiencias de este tipo en el Estado español surgieron a finales de los años 80 y comienzos de los 90, especialmente en Andalucía y Cataluña. Y a partir de principios de los 2000, se multiplicaron y aumentaron en todo el territorio, a raíz del poso dejado por el movimiento “antiglobalización” y por el auge de los escándalos alimentarios.
Hoy resulta difícil señalar cuantos grupos y cooperativas existen, ya que a pesar de que algunas de ellas están formalmente constituidas como cooperativas o asociaciones, muchas otras no están formalmente registradas. En Cataluña, algunas de éstas se coordinan en la Coordinadora Catalana d’Organitzacions de Consumidors de Procutes Ecològics (Ecoconsum) (1); en Andalucía en la Federación Andaluza de Consumidores y Productores Ecológicos (FACPE) (2); en Galicia en la Rede Galega de Consumo Responsable (3); y en Aragón en EcoRedAragón (4).
Hay, también, distintos modelos. Algunas integran en su seno a consumidores y a campesinos, quienes planifican conjuntamente la producción agrícola y los primeros colaboran puntualmente en las tareas del campo, mientras que otras están formadas únicamente por consumidores, quienes establecen una relación directa con los campesinos. Hay modelos llamados de “cestas abiertas”, donde cada consumidor puede pedir periódicamente aquellos productos que necesita de un listado de alimentos de temporada que le ofrece el campesino, y hay otros formatos de “cestas cerradas”, donde el consumidor recibe periódicamente una cesta con productos de la huerta de su proveedor.
Pero a pesar de algunas diferencias, los grupos y cooperativas de consumo agroecológico son experiencias que buscan devolver la capacidad de decidir sobre aquello que comemos a las personas y que defienden un modelo de agricultura de proximidad y campesina. En definitiva, un modelo de consumo que rechaza el actual sistema agrícola y alimentario, monopolizado por un puñado de multinacionales de la agroindustria que anteponen sus intereses particulares, de hacer negocio, a las necesidades alimentarias de las personas y al respeto al ecosistema.
Grupos de consumo, movilización social y cambios políticos, la clave para otro modelo de agricultura y alimentación.
Esther Vivas – Artículo publicado en El Periódico Gourmet’s, 17/07/2012
+info: http://esthervivas.com/
Referencias:

22 de marzo de 2016

Programa "Consumo Rsponsable"


La organización ECODES (Ecología y Desarrollo) trabaja “para conseguir el bienestar de todas las personas dentro de los límites del planeta”, como reza en la presentación de su página web http://ecodes.org/.
La directora de conversación de la organización, Cristina Monge, habló con EFEverde para explicar en qué consiste el Consumo Responsable, uno de los principales objetivos de esta ONG.
Esta organización tiene como premisa el uso del consumo de aquello que realmente necesitamos para vivir de una manera confortable e incluir en nuestros criterios de compra valores que tienen que ver con el interés por saber cómo han llegado hasta nosotros esos productos y las consecuencias ambientales en su producción.
"En materia energética lo que hay que hacer es apostar por las renovables". EFE/Morell
“En materia energética lo que hay que hacer es apostar por las renovables”. EFE/Morell
“El actual es un modelo basado en un consumo irracional, asociado a la felicidad y al bienestar, donde el que más consume es el que más vale”, manifestó Monge.
“Con esa actitud -continuó la directora de ECODES- lo que hacemos es agotar los recursos que hacen posible que podamos consumir lo que necesitamos. Es decir, estamos consiguiendo acabar con una agricultura de calidad y con un planeta en el que se pueda vivir”.
La publicidad juega un papel fundamental en este sistema porque, según Monge, “se trata de la construcción social del discurso del consumo asociado al éxito, al bienestar y a la felicidad”.
En contra de esta vorágine que amenaza agotar los recursos del planeta, para ECODES “el consumo responsable implica también la publicidad responsable”.
La ONG hace hincapié en que la publicidad tiene que ser un elemento útil para el consumidor, enseñarnos cuál es la responsabilidad del producto y decirnos cuáles son sus propiedades y cuál su huella medioambiental.
“Es decir, tiene que ser una publicidad real, donde no se construyan de forma artificial imágenes de éxito asociadas a un coche o a una marca”, aseguró Monge.
“Estamos inmersos en un modelo de consumo absolutamente depredador y salvaje sin mayor racionalidad que la de un consumo muy rápido de usar y tirar. En ECODES queremos ayudar a construir un modelo económico más verde, más responsable, más sostenible y más inclusivo”, sostuvo Cristina Monge.

“Falta de voluntad política”

“Propuestas en ese sentido hay muchas. Pero, sabemos que muchas veces no se hace por falta de voluntad política, de la misma manera que se potencian unos sectores y otros no”.
“En materia energética lo que hay que hacer es apostar por las renovables -enfatizó la directora de ECODES-. España fue líder internacional en materia de energías renovables. Tenemos la materia prima que es el sol, el viento, etc; hemos desarrollado la tecnología, tenemos I+D y, de repente, algo se ha venido abajo por decisiones políticas que dieron al traste con todos esos incentivos”.
Una de las previsiones de la ONU es la que prevé que, al ritmo actual de consumo y producción, en el año 2050 tendríamos que tener cinco planetas como este para alimentar a la población terrícola. EFE/S. Sabawoon.
Una de las previsiones de la ONU es la que prevé que, al ritmo actual de consumo y producción, en el año 2050 tendríamos que tener cinco planetas como este para alimentar a la población terrícola. EFE/S. Sabawoon.
Una de las previsiones de la ONU más pesimistas es la que prevé que, al ritmo actual de consumo y producción, en el año 2050 tendríamos que tener cinco planetas como este para alimentar a la población terrícola.
Con respecto a esta previsión, “nosotros trabajamos para que eso no llegue a suceder, pero vamos directos hacia esa situación”.
“Creo que cada vez hay más sensibilidad entre la población, pero hay que tener la valentía y la voluntad política de repensar el modelo, y eso significa que atañe a los poderes públicos, a los gobiernos en el momento de legislar, a las empresas cuando tienen que cuestionarse su modelo de producción y a cada uno de nosotros”, indicó la directora de ECODES.
Cristina Monge concluyó que “el tema de la sostenibilidad es algo complejo porque necesita la implicación de todos los actores y es algo sencillo si todos los actores están de acuerdo, pero requiere de una apuesta ética y de valores”. EFEverde

24 de octubre de 2015

20 consejos para un consumo responsable

Consumo responsable reciclando vidrio y reduciendo su demanda
Entendemos como consumo responsable una conducta consistente en la inclusión de criterios éticos, sociales o ambientales a la hora de comprar y consumir productos.
Sin embargo, lo podemos resumir en dos poderosas razones las que nos pueden animar a a ser responsables en nuestro consumo habitual: las medioambientales y las económicas.
Para aproximarnos de una manera práctica a este concepto, aquí os dejamos una veintena de consejos ecointeligentes:
  1. Con los electrodomésticos, por ejemplo, evita utilizar programas de secado de la lavadora: la ropa te durará más y gastarás menos electricidad. Por otro lado, utiliza programas de lavado acordes con tus necesidades.
  2. No cocines de más: terminarás almacenando los alimentos en la nevera donde los olvidarás hasta que se pudran.
  3. Almacena las frutas y verduras por separado: las frutas liberan etileno, lo que hace que las verduras se descompongan más fácilmente.
  4. Guarda la carne y el pescado en la zona más fría de tu nevera (la que está más cerca del congelador) o congélala si no la vas a consumir pronto. Planifica tus comidas, de manera que puedas evitar comprar de más. Si tienes sobras, aprovéchalas como parte de la receta de tu siguiente comida, haz batidos o cremas con las frutas y verduras demasiado maduras.ecointeligencia y sus tuppers en el centro de coworking
  5. Ponte al día con las conservas: un ceviche te puede salvar el pescado que no te apetece comer esta noche, el aceite evitará que el queso que acabas de empezar se ponga rancio o una mermelada de tomate te ayudará con ese kilo que has comprado de más.
  6. No introduzcas alimentos calientes en la nevera, porque estás haciendo que tenga que trabajar más para enfriarlos.
  7. En tu salón, instala burletes en la puerta de entrada y en los marcos de las ventanas: las rendijas que quedan en la parte inferior de las puertas o alrededor de las ventanas son lugares por donde normalmente se escapa el calor de la casa.
  8. Regula la temperatura de la calefacción y el aire acondicionado de forma adecuada. Ahorrarás energía si la temperatura de tu casa se sitúa alrededor 24 o 26 grados en verano o entre los 19 y 21 en invierno.
  9. Utiliza bombillas de bajo consumo: pasamos mucho tiempo en el salón de casa. Las bombillas de tipo LED ayudan a ahorrar en consumo eléctrico y tienen una vida útil mayor que las incandescentes. Frente a una bombilla normal que consume 60w, la LED consume 10w. Además, tu bombilla incandescente durará hasta 1.000 horas, mientras que la LED durará unas 10 veces más.Sustituye tus viejas bombillas por iluminación LED
  10. Prueba otros medios para calentar tu hogar de forma alternativa, como esta calefacción hecha con macetas y velas.
  11. Utiliza luces de ambiente, como lámparas pequeñas, cuando estés viendo la tele o leyendo. En esos momentos no necesitas tener todo el salón iluminado.
  12. En las habitaciones aprovecha al máximo la luz del día: abre las persianas durante el día. Así mientras estás trabajando tu casa se calentará de forma natural. Bájalas al atardecer para conservar el calor recogido.
  13. Intenta no obstruir la salida de calor de los radiadores con objetos como muebles o tendiendo la ropa en ellos. Haces que el calor no se reparta bien por la casa y necesites más tiempo para calentarla.
  14. Si tienes habitaciones en casa que no utilizas habitualmente puedes cerrar la calefacción en ellas, si las tiene adecuadamente aisladas, y así evitar gastar energía para calentar estancias innecesariamente.
  15. Utiliza alfombras en invierno, te ayudarán a aislar la casa del frío. También si vistes las paredes con cuadros o tapices.
  16. En los cuartos de baño acostúmbrate a desconectar los aparatos que no utilices: solemos dejar enchufado el secador o el cepillo de dientes eléctrico todo el día. Si no los desenchufamos del todo, siguen consumiendo energía aunque no los estemos utilizando.
  17. Puedes también utilizar eliminadores de standby, que son regletas que hacen que los aparatos se apaguen directamente y no se queden encendidos sin funcionar. Puedes ahorrar hasta un 10% en tu factura de electricidad.
  18. Regula la temperatura de tu caldera de agua caliente: con 40 grados centígrados es más que suficiente para ducharte y fregar los platos. Así evitas que se caliente demasiado y tener que enfriarla abriendo el agua fría.
  19. Vigila los grifos mal cerrados: esos que siempre dejan caer gotitas cuando ya has terminado de utilizar el agua. Aprovecha para cambiar tus grifos de la casa por otros de tipo perlizadores si no los tienes ya, que mezclan aire y agua ahorrando entre el 30 y el 60% de lo que consumes en agua.
  20. Reduce la capacidad de tu cisterna, introduciendo una botella de plástico en ella. Sobre todo si es antigua y no dispone de limitador de descarga. Ahorrarás tanta agua como el volumen de la botella que introduzcas. Es decir, si tu cisterna tiene aproximadamente una capacidad de 6 litros y metes en ella una botella de 2 litros, estarás ahorrando esta cantidad de agua cada vez que tiras de la cadena. Si multiplicas por cuántas veces utilizáis el baño al día en casa y eso por todos los días que tiene el año, te salen un montón de litros.
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