12 de julio de 2023

La OMS, “alarmada” por el efecto en la salud de la contaminación y el cambio climático

 Budapest.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado este viernes de que la contaminación del medioambiente y el cambio climático causan 1,4 millones de muertes prematuras en Europa y han planteado que la solución es avanzar hacia sociedades sanas, equitativas y sostenibles.

Esa es la conclusión de la “Declaración de Budapest” publicada este viernes por la OMS al término de una reunión en esa ciudad de la Séptima Conferencia Ministerial sobre Medio Ambiente y Salud.

En el texto, los ministros de Sanidad de 54 países europeos aseguran estar “alarmados por la importante y persistente carga de mala salud debida a factores de riesgo ambiental en la región europea de la OMS”.

La declaración enumera una serie de factores que afectan negativamente a la salud de los europeos y que causan “una cuarta parte de todas las enfermedades no transmisibles a nivel mundial, incluido el cáncer y las enfermedades cardiovasculares, respiratorias y mentales, así como a las enfermedades infecciosas”.

“Triple crisis”

Los ministros expresan su preocupación por la llamada “triple crisis” constituida por la contaminación medioambiental, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

Estos factores están causando “impactos sin precedentes”, amenazando el ecosistema, la salud humana y animal, así como el bienestar.

A éstos se ha sumado la pandemia del Covid-19, lo que agravó “las presiones sobre el medioambiente y la salud”, así como las desigualdades entre y dentro de las sociedades, aseguran los ministros.

Sin mencionar conflictos concretos, los ministros hacen hincapié en que la paz es una condición previa para el desarrollo y recalcan que la crisis energética requiere “una mayor aceleración de la transición equitativa y justa hacia fuentes de energía limpias y sostenibles”.

Para luchar contra estos factores la declaración enumera una serie de compromisos que los ministros han asumido.

Los más destacados están relacionados con la transición hacia sociedades sanas, equitativas y sostenibles; con esfuerzos relacionados con la prevención, detección y respuestas a emergencias.

“Daremos prioridad a la acción frente a los retos sanitarios relacionados con la triple crisis”, agregan los ministros, que también prometen hacer esfuerzos para lograr el acceso universal a los servicios esenciales.

La declaración concluye adelantando la próxima Conferencia Ministerial de Medio Ambiente y Salud para 2030 y afirmando que los países harán “todo lo posible” para movilizar los recursos necesarios a nivel nacional e internacional. EFEverde

¿Qué debes hacer si te encuentras un polluelo en el suelo?

 Otra de las preguntas que nos habéis hecho estos días tiene que ver con cómo se espera que actuemos cuando encontramos un polluelo en el suelo que, bajo nuestro punto de vista (que no quiere decir que realmente sea así) está abandonado y necesita ayuda y protección.

Para saber reaccionar correctamente ante esta situación, hay que plantearse una serie de cuestiones que garanticen que no vamos a empeorar la situación del animal, por muy buena que sea nuestra intención. Con el objetivo de facilitar que recordemos y conozcamos esta especie de "protocolo de actuación", los proyectos Spring Alive, SEO Birdlife y BirdLife International han elaborado una infografía donde puedes encontrar en qué fijarte y cómo actuar paso a paso.

Primero fíjate en si el polluelo está o no herido. Si es así, contacta con un centro de recuperación de aves o con los agentes de la autoridad ambientales. Si no, fíjate en qué aspecto tiene. En caso de que parezca un polluelo recién salido del cascarón (con poco plumaje o incluso sin él, todavía) y puedes ver el nido, devuélvelo a este con sumo cuidado. "Los pollos no son abandonados por los padres cuando los tocamos porque 'huelan a nosotros'. Si tienes que tocar a un pollo no tengas miedo a que sus padres le rechacen", explica en su web la iniciativa Spring Alive.

Si el nido no aparece, intenta construir algo similar en un lugar seguro, cerca de donde lo has encontrado. Si los padres no vuelven durante las dos horas siguientes, llama a un centro de recuperación de fauna: ellos te dirán cómo actuar.

En el caso de que el polluelo parezca algo más curtido y no parezca que necesite volver al nido, fíjate en el lugar donde lo has encontrado: ¿es peligroso? Si es así, trata de ponerlo en un sitio seguro, cercano a ese punto (lejos de coches y mascotas) y aléjate. Si no lo es, no hagas nada: quizá esté aprendiendo a volar, es un proceso natural.Por último, si es un pájaro adulto, llévalo al borde de una repisa, para comprobar que puede volar. Si no es así, es el momento de contactar con un centro de recuperación de aves o con los agentes de la autoridad ambientales.

"Desafortunadamente, después de que hagamos todo lo que está en nuestras manos, muchas veces los pollos no sobreviven. Hay ocasiones en las que los padres abandonan huevos o pollos y solo los más fuertes sobreviven", señala Spring Alive y añade que hay veces incluso que las aves son necesarias como alimento de otros animales (como aves rapaces o zorros) y que esto forma parte del ciclo de vida natural.

Primera fecha de publicación: 15/7/2020.


Primera fecha de publicación de este artículo: 29/07/2020

¿Apagar el aire acondicionado cuando no se está en casa ahorra energía?

 Los calurosos días de verano suelen acompañarse de facturas de electricidad elevadas. Una faena cuando nos gustaría estar cómodos sin derrochar energía y dinero. Puede que en su casa hayan debatido cuál es la mejor estrategia para refrigerarla. ¿Es más eficiente que encendamos el aire acondicionado todo el verano sin descanso o apagarlo durante el día mientras la casa está vacía? O lo que es lo mismo, ¿qué consume más, eliminar calor las 24 horas o extraer el exceso de calor sólo al final del día?

Somos un equipo de arquitectos e ingenieros de sistemas de edificios que utilizamos modelos energéticos que simulan la transferencia de calor y el rendimiento del sistema de aire acondicionado para abordar esta eterna pregunta. 

Para dar con la respuesta debemos calcular el consumo de energía necesario para eliminar el calor de la vivienda en ambas circunstancias. En ello influyen muchos factores, como lo bien aislada que esté la casa, el tamaño y tipo de aire acondicionado y la temperatura y humedad exteriores. 

Según nuestros cálculos inéditos, dejar que nuestra casa se caliente mientras trabajamos y enfriarla al regresar puede consumir menos energía que mantenerla siempre fría. Aunque no siempre.

¿Aire acondicionado todo el día, incluso cuando no estamos?

En primer lugar, piense que el calor entra en casa cuando el edificio tiene menos calor almacenado del que existe en el exterior. Si la cantidad de calor que entra en su casa viene dada por una tasa de “una unidad por hora”, su aire acondicionado siempre tendrá una unidad de calor que eliminar cada hora. Si apaga el aire acondicionado y deja que el calor se acumule, en teoría podría tener hasta ocho horas de calor al final del día.

Sin embargo, a menudo es menos: las casas tienen un límite para la cantidad de calor que pueden almacenar. Y la cantidad de calor que entra en casa depende de lo caliente que estuviera el edificio al principio. 

Por ejemplo, si nuestra casa sólo puede almacenar cinco unidades de energía térmica antes de alcanzar un equilibrio con la temperatura del aire exterior, al final del día sólo necesitaremos retirar cinco unidades de calor como máximo (y no ocho o nueve, si esa es nuestra jornada laboral fuera de casa).

Además, a medida que la casa se calienta, el proceso de transferencia de calor se ralentiza hasta que, finalmente, alcanza la transferencia de calor cero en el equilibrio, cuando la temperatura interior es la misma que la exterior. 

El aire acondicionado también enfría con menos eficacia en condiciones de calor extremo, por lo que mantenerlo apagado durante las horas más calurosas del día puede aumentar la eficiencia general del sistema. 

Diferencias entre sistemas de aire acondicionado

Imaginemos una casa pequeña con un aislamiento típico en dos climas cálidos: seco (Arizona) y húmedo (Georgia). Utilizando el programa de modelado energético creado por el Laboratorio Nacional de Energías Renovables de EE. UU. para analizar el uso de la energía en edificios residenciales, estudiamos el uso de la energía en esta hipotética vivienda de 110 metros cuadrados.

Consideramos tres posibles escenarios. En uno, la temperatura interior se mantenía constante en 24,4 ℃. La segunda dejaba que la temperatura subiera hasta 31,6 ℃ durante una jornada laboral de ocho horas, lo que denominamos un “retroceso”. En el último, se apagaba el aire acondicionado y la temperatura se situaba en 31,6 ℃, pero durante una breve jornada laboral de solo cuatro horas. 

Dentro de estos tres escenarios, analizamos tres tecnologías de aire acondicionado diferentes: un sistema de aire acondicionado centralizado de una sola etapa, una bomba de calor central de fuente de aire (ASHP, por sus siglas en inglés) y unidades de bomba de calor minisplit. 

Las unidades centrales de aire acondicionado son típicas de los edificios residenciales actuales, mientras que las bombas de calor están ganando popularidad debido a su mayor eficiencia. Las ASHP centrales pueden sustituir fácilmente a las unidades centrales de aire acondicionado; los minisplits son más eficientes que el aire acondicionado central, pero su instalación es más costosa.

Queríamos ver cómo variaba el consumo de energía del aire acondicionado en estos casos. Sabíamos que, independientemente de la tecnología de climatización utilizada, el sistema de aire acondicionado se dispararía cuando el termostato volviera a los 24,4 ℃ y también en los tres casos a última hora de la tarde, cuando las temperaturas del aire exterior suelen ser más altas. 

En los casos de retroceso, programamos el aire acondicionado para que empezara a enfriar el espacio antes de que el residente estuviera de vuelta, asegurando el confort térmico a su regreso.

Lo que descubrimos fue que, incluso cuando el aire acondicionado se dispara temporalmente para recuperarse de las temperaturas interiores más altas, el consumo total de energía en los casos de retroceso sigue siendo menor que cuando se mantiene una temperatura constante durante todo el día. A escala anual, con un aire acondicionado central convencional, esto podría suponer un ahorro energético de hasta el 11 %.

Sin embargo, el ahorro energético puede disminuir si la vivienda está mejor aislada, el aire acondicionado es más eficiente o el clima tiene oscilaciones de temperatura menos drásticas.

La bomba de calor de fuente de aire y la bomba de calor minisplit son más eficientes en general, pero producen menos ahorros cuando el funcionamiento del aire se interrumpe. 

En conclusión, una parada del funcionamiento del aparato de aire acondicionado de ocho horas en días laborables permite ahorrar energía independientemente del tipo de sistema empleado, mientras que los beneficios obtenidos con una reducción de cuatro horas son menos evidentes.

La basura espacial es un problema tan real que los satélites Starlink hacen miles de maniobras de evasión cada mes

 A finales de la década de 1950, los seres humanos alcanzamos un hito extraordinario: fuimos capaces de poner el órbita el primer satélite artificial, el Sputnik 1. Y desde ese entonces no hemos dejado de lanzar objetos al espacio, pero nuestra ambición por explorar el cosmos ha derivado en un creciente y preocupante problema: el de la basura espacial.

En 2022, según Statista, había aproximadamente 6.900 satélites orbitando nuestro planeta. Expertos como el astrofísico del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, Jonathan McDowell, estiman que dentro de esta década podríamos llegar a tener hasta 100.000 satélites en órbita. Se trata de un aumento que se traducirá en más desechos en órbita.

Starlink nos muestra lo que está pasando en el espacio

La ecuación es bastante simple. A mayor cantidad de desechos orbitales, mayores probabilidades de causar problemas. Si bien muchas piezas son lo suficientemente grandes como para ser rastreadas, otras más pequeñas se escapan de los sensores y también presentan una amenaza por posible impacto debido a las velocidades extremadamente altas en la que viajan.

Starlink puede ser un buen ejemplo para entender lo que está sucediendo en órbita y cómo se deben tomar medidas para mitigar posibles colisiones. La compañía de internet satelital de SpaceX presenta cada determinada cantidad de tiempo un informe ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) que revela la cantidad de maniobras de evasión realizadas.

Starlink Satelite 2
Satélite Starlink

El documento señala que los satélites Starlink completaron poco más de 25.000 maniobras de evasión entre el 1 de diciembre de 2022 y el 21 de mayo de 2023. Si bien, cabe señalar, la compañía de Elon Musk dice superar el estándar de evasión de la industria, la cantidad de maniobras realizadas se duplicaron en relación al período anterior al tiempo que agregó 457 satélites a la órbita.

Analizando minuciosamente lo que ha ocurrido nos encontramos con que, de las 25.000 maniobras, más de 1.300 respondieron a la necesidad de actuar ante los escombros generados por el satélite ruso destruido en una prueba antisatélite del mismo país en noviembre de 2021. Recordemos que aquel evento no ha estado exento de polémicas por el campo de escombros generado.

Tras la prueba, los tripulantes de la Estación Espacial Internacional se vieron obligados a refugiarse en las cápsulas acopladas durante un período de dos horas ante un posible impacto. Ahora bien, la mayor parte de los escombros del satélite ruso han ido desapareciendo y en la actualidad solo queda un remanente del 9% en órbita, aunque un número menor, todavía representando riesgos.

Imágenes: SpaceX | ESA

¿Se puede mejorar la redistribución de la riqueza sin comprometer la sostenibilidad ecológica?

 La economía mundial se enfrenta a una paradoja de difícil solución: ¿cómo mejorar las condiciones de vida de las personas más pobres a la vez que se protegen los recursos naturales?

Esta contradicción ha propiciado el debate sobre la función del Estado como administrador y proveedor de un orden redistributivo y el papel del mercado como mecanismo eficaz para incrementar y equilibrar la riqueza de los ciudadanos.

La cuestión es que si por un lado existe una creciente preocupación por la desigualdad y la pobreza, por el otro también se reconoce la necesidad urgente de abordar la sostenibilidad ecológica para preservar el planeta y asegurar un futuro próspero a las generaciones venideras. 

Estas dos agendas a menudo parecen entrar en conflicto, planteando la pregunta: ¿es posible que mejore la redistribución de la riqueza sin comprometer la sostenibilidad ecológica?

Emergencia climática y consumo creciente

La emergencia climática lanzada por la comunidad científica enlaza con las advertencias de sir Thomas Malthus sobre el ritmo de crecimiento del consumo de los recursos naturales y su efecto en la emisión de gases de efecto invernadero, estrés hídrico y pérdida de la biodiversidad. 

Probablemente una de las razones de este fenómeno sea la incorporación al mercado mundial de un número creciente de individuos ávidos de ver mejoradas sus condiciones de vida, acompañada de un incremento en la oferta de bienes y serviciospara satisfacer esa demanda.

El aumento de la esperanza de vida y el incremento del bienestar general es un bien deseable, independientemente de cualquier postura ideológica, pero la cuestión que surge es si estamos preparados para abastecer una avalancha creciente de demanda de recursos.

Los más ricos, los que más contaminan

Entre otros organismos internacionales, Oxfam y Naciones Unidas sostienen que ese 10 % de habitantes del planeta que disfrutan de mejores niveles de vida son los responsables del 50 % de las emisiones de CO₂. 

Asimismo, afirman que un habitante de un país rico contamina 38 veces más que un habitante de un país pobre y que un habitante de una ciudad contamina mucho más que una persona que viva en un medio rural. 

Entre los países con mayores niveles de emisiones de CO₂ están China, Estados Unidos, Rusia y la India, que son además algunos de los principales productores de bienes y servicios, independientemente de su nivel de renta per cápita.

Emisiones totales de GEI (gases efecto invernadero) en gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente y GEI per cápita en toneladas de dióxido de carbono equivalente.










Emisiones totales de GEI (gases efecto invernadero) en gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente y GEI per cápita en toneladas de dióxido de carbono equivalente. UNEP

La conclusión es muy clara. No cabe duda de que si una persona compra en un supermercado, viaja en coche o en avión y disfruta de calefacción y refrigeración en su hogar, seguramente va a contaminar más que una persona que no pueda acceder a dichos bienes y servicios.

No obstante, el problema que planteamos es cómo, sin renunciar a que cada vez más individuos se vayan incorporando a un nivel o calidad de vida superior, sea posible alcanzarlo sin condenar al planeta y a las generaciones futuras.

Una pequeña esperanza

Algunos de los países más avanzados y con mejor distribución del ingreso están logrando avances importantes en materia de reducción de las emisiones de carbono, sin renunciar a las ventajas de un nivel de vida desarrollado, al fomentar la eficiencia energética y la protección de los ecosistemas.

Las claves residen en tener una población mejor educada y en que el Estado plantee incentivos económicos que permitan desarrollar y utilizar tecnologías más eficaces, a la vez que consumir recursos de manera más eficiente.

Esta combinación de acciones permitiría albergar la esperanza de un crecimiento y desarrollo más sostenible en el tiempo.


Este artículo ha sido escrito conjuntamente con Pablo Los