26 de julio de 2023

El impuesto a los plásticos no reutilizables repercute negativamente en el 80 % de empresas del sector, según un informe

 Madrid.- El impuesto especial sobre los envases plásticos no reutilizables, en vigor desde el pasado 1 de enero, ha repercutido en una pérdida de ventas para más del 80 % de las empresas implicadas, según un comunicado de la plataforma EsPlásticos, que aúna a los diferentes agentes del sector.

El porcentaje se obtiene de una encuesta elaborada por la Asociación Española de Industriales Plásticos (ANAIP) según la cual al menos ocho de cada diez empresas afirman que tanto su volumen de negocio como los pedidos han disminuido tras la implantación de la nueva exigencia impositiva.

Las compañías pertenecen a los sectores de envases y embalajes, construcción, agricultura, manufacturas, automoción, piscinas, farmacéuticas, químicas y ‘masterbatch’.

Falta plástico reciclado

Entre el 25 y el 30 % de ellas certifica menores ventas en el caso concreto de los envases plásticos de un solo uso y se queja de los “problemas para disponer de plástico reciclado”, lo que “supone una dificultad añadida”.

El sondeo también indica que casi el 20 % de las compañías tiene “problemas en detectar y analizar qué tipos de envases se ven afectados” exactamente y “un gran número” no sabe si su envase puede ser reutilizable y cómo justificar esa reutilización.

La adaptación a la nueva tasa ha supuesto un gasto mínimo de 10.000 euros por empresa que, para más del 37 %, ha sido de entre 10.000 y 50.000 y, para el 30 %, de más de más de 50.000 euros, lo que ha conllevado “dificultades relacionadas con la financiación”.

Otros problemas generados por el impuesto son la actualización de los sistemas informáticos y la complejidad de los documentos contables, así como la “gran dificultad” para transmitir la información relacionada con el mismo “tanto dentro de la empresa como hacia el exterior” y la competencia desleal.

Más de un 71 % de los encuestados estima que tuvo que abonar a Hacienda más de 30.000 euros por trimestre desde la implantación de la tasa y además aumentar la cantidad de horas empleadas por persona para dedicarlas sólo a este cometido, con una media de 13 horas de media al mes por persona, mientras detectaban “falta de formación de los empleados de Hacienda”.

El sector pide retirar o modificar el impuesto

EsPlásticos indica que, a pesar de estas dificultades, un 80 % de la industria ha conseguido implantar ya correctamente el impuesto, lo que supone un esfuerzo “en un plazo récord”.

No obstante, el sector continúa descontento, como indica el portavoz de EsPlásticos y director general de ANAIP, Luis Cediel, ya que “seguimos considerando que este impuesto debe eliminarse” o al menos “modificarse con carácter de urgencia” por “la complejidad de su aplicación y el daño que causa a la industria y la cadena de valor”, un sector que en España afecta a más de 3.000 empresas -un 98 % de ellas, pymes y micropymes- que dan trabajo a más de 90.000 personas.

Cediel recuerda que el Gobierno impuso la nueva tasa con el objetivo de fomentar la economía circular, la reutilización y el uso de material reciclado pero le insta a “que analicen y midan si la medida implantada está ayudando a cumplirlo” de verdad. EFEverde.

Reencontrarse con la Naturaleza, “clave” para reducir el impacto humano en el planeta

 David Vargues.- Madrid.- Reencontrarse con la Naturaleza, “con el medioambiente y los espacios silvestres” es la clave para reducir efectivamente el impacto humano en un planeta “que ni es ilimitado ni nos pertenece en exclusiva”, ha asegurado a EFE la bióloga, instructora de buceo y fotógrafa madrileña María Rodríguez-Salinas.

Precisamente la ‘Reconexión Natural’ fue el título elegido para su exposición fotográfica de este mes de julio en la Sala Pavilion de Madrid en la que ha intentado “acercar el mundo animal a quienes habitan en las ciudades y tienen escasas oportunidades de compartir y apreciar los sentimientos del resto de seres vivos”.

La ternura que despierta un león marino con su cría o la sincronización de varias mantarrayas de Munk son protagonistas de una serie de imágenes que ha podido captar en costas y mares de diversas partes del mundo con el fin de utilizarlas “como vehículo para la divulgación científica y la conservación del medioambiente”.

Fotografía de María Rodríguez-Salinas de un león marino y su cría. David Vargues

Rodríguez-Salinas, que actualmente reside en Baja California (México), donde centra la mayor parte de su trabajo, afirma que la diferencia más notable de esta región natural o de otras como Australia respecto a España es “la facilidad para adentrarse en la Naturaleza salvaje” y comprender directamente que la mala reputación de criaturas como el tiburón “es infundada y estriba en el desconocimiento de un animal del que en este caso contabilizamos cientos de especies diferentes”.

La emotividad del entorno natural

La madrileña, también guía de Naturaleza, apunta que los encuentros de los turistas con otros animales como las ballenas “producen lágrimas de emoción” no sólo por la presencia de los cetáceos sino por “los majestuosos y únicos momentos que brinda el paisaje” en el que se producen.

Por ello en sus próximas inmersiones aspira a fotografiar el nado de otros animales como el manatí o el cachalote, además de explorar selvas y otros hábitats terrestres para “sumar experiencias personales y poder sensibilizar a la sociedad” sobre la importancia del cuidado de la biodiversidad.

Las experiencias positivas con animales mantienen su esperanza de que “todavía es posible convertir en realidad una actuación responsable con el planeta” tomando acaso como modelo algunas “tradiciones indígenas americanas o africanas y también actividades como el cultivo de algas y ostras que ejercen de sumidero de dióxido de carbono”.

Pequeñas soluciones a la contaminación

Su principal preocupación es la contaminación y la acumulación de residuos plásticos que ingieren tanto peces como aves marinas, “una situación que cada individuo puede contribuir a revertir de forma muy sencilla: no sólo suprimiendo el plástico en el día a día sino con desplazamientos en bicicleta o reclamando la readaptación de los espacios para que sean más verdes”.

Para Rodríguez-Salinas, que se refiere a las nuevas tecnologías y las energías renovables como “un complemento de las posibilidades que ya ofrece la Naturaleza”, no se trata sólo de emprender hábitos más sostenibles sino de “difundir el mensaje y conseguir un efecto dominó ” en la población que permita “disminuir la huella ecológica de la especie humana” y devolver a la categoría de no amenazados “a algunos de los más de 40.000 animales que figuran en la Lista Roja de la UICN”, ha precisado.

Por eso una de las ideas que reitera en sus conferencias divulgativas como las impartidas en varios institutos o en el Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC de Madrid es que “lo más recomendable es transformar la tristeza y la desesperación, que a veces resultan paralizantes, en una fuente de motivación para unir y movilizar a los demás en un mismo sentimiento de concienciación”. EFE verde

19 de julio de 2023

¿Realmente estamos viviendo la sexta extinción masiva

 El término “extinción” siempre ha tenido una connotación lejana en el tiempo. Cuando escuchamos hablar de especies extintas suele ser para referirse a los grandes dinosaurios que poblaron la tierra hace unos 66 millones de años. Pero, por muy prehistórico que pueda parecer, las especies se extinguen a una escala temporal mucho más cercana.

La Unión Intencional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima que más de 42 000 especies están en peligro de extinción. Esto incluye a todos los organismos vivientes de la Tierra, sean animales, plantas, hongos o algas.

Cada vez que se ha presentado un escenario de extinción masiva, este ha trascendido a escala planetaria. Como resultado, se ha perdido una gran parte de la biodiversidad en ese proceso. Hasta el momento, se han presentado cinco grandes eventos. Todos ellos provocaron la casi desaparición de la vida en la Tierra. 

Antecedentes prehistóricos

Si queremos hacernos una idea de la magnitud que una extinción masiva puede alcanzar hemos de repasar algunas de las que han tenido lugar. 

No podemos decir que un evento fue menos grave que otro, ya que a nivel de especies todos fueron muy destructivos. Sin embargo, la extinción del Pérmico se considera la más devastadora de todas. 

Se especula sobre la posibilidad de que un meteorito impactase contra la Tierra. Esto, sumado a la aparición de una pluma mantélica –que genera fenómenos de vulcanismo anómalo–, provocó la desaparición de más del 96 % de las especies.

Unos 110 millones de años antes de eso, otra pluma mantélica, en el Devónico, ocasionó la pérdida aproximada del 82 % de especies.

Pero la extinción más conocida por todos nosotros es una de las que más trabas pone a su explicación. La extinción de los dinosaurios, en el Cretácico, fue el último evento destructivo. Aun sigue el debate de si fue un meteorito, la intensa actividad volcánica o, incluso, la disminución del nivel del mar.

Ninguno de estos eventos sucedió de un día para otro. El proceso de extinción pudo durar miles o millones de años debido a las consecuencias tras los desencadenantes.

Principales causas de la extinción actual

Como hemos visto, las extinciones pasadas fueron producidas por impresionantes fuerzas de la naturaleza. Pero no es necesario recurrir a la destrucción por un meteorito para acabar con gran número de especies.

Muchos autores han indicado que la sexta gran extincióncomenzó hace varios siglos y que se está desarrollando en el momento presente. Las pruebas que apoyan este fenómeno no son pocas: estos son algunos de los factores implicados.

1. Urbanización y destrucción de ecosistemas

El ser humano es un gran agente perturbador del medio. En muchas ocasiones no nos damos cuenta del gran impacto que tienen ciertas acciones. 

La destrucción del hábitat de infinidad de especies ocurre continuamente, mientras se construyen carreteras, se erigen presas e incluso, se fomentan las energías verdes.

2. Especies invasoras

Quizá uno de los factores más desconocidos en la extinción de especies sea la presencia de especies invasoras. Muchas de ellas fueron introducidas por el ser humano en hábitats donde originalmente no estaban. 

Los motivos han sido diversos (explotación deportiva, comercio, lucha biológica…), pero el desenlace casi siempre ha sido el mismo.


















El cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii) una amenaza que muchos pescan y consumen. Luc hoogenstein / Wikipedia, CC BY-SA

Estas especies se hacen fuertes, desplazando a otras autóctonas y provocando su desaparición. Esto sucede por transmisión de enfermedades, lucha por recursos e incluso destrucción del propio hábitat.

El alto éxito colonizador de estas especies invasoras se ve potenciado por la siguiente gran causa de extinción de especies: el cambio climático.

3. Cambio climático

Cada vez es más evidente el cambio de las condiciones terrestres a escala planetaria. Los mares se están calentando y acidificando, provocando la desaparición de los arrecifes de coral. 

Las temperaturas medias cada vez son mayores generando alteraciones en el régimen de lluvias, causando sequías y torrentes por igual. 

Muchas especies de plantas y animales con requerimientos concretos para su desarrollo están siendo desplazadas y desapareciendo. En muchos de estos casos, son sustituidas por especies invasoras que destruirán más hábitats.

En cualquier caso, los datos de la UICN no dejan lugar a dudas. Con decenas de miles de especies en peligro, con una estimación de extinción diaria de 150 especies y un ritmo de destrucción y cambio cada vez más acelerado, indudablemente estamos en mitad de la sexta extinción masiva.

¿Energía nuclear sí o no? El polémico debate entra en campaña a costa de la sostenibilidad

 eactores? el polémico y sempiterno debate del futuro nuclear ha irrumpido en la campaña electoral de los partidos para intentar dar luz sobre el desenlace de esta energía, que no emite CO2 pero cuyos residuos son un grave riesgo para el planeta.

A las puertas de las próximas elecciones generales en España, todavía sigue en suspense el futuro nuclear que, sin embargo, habrá de resolverse tras las urnas, porque de acuerdo a los plazos del plan de cierre escalonado de plantas nucleares, anunciado por el Gobierno en funciones, a partir de 2024 se entraría en una fase irreversible de no retorno.

¿Nuclear sí o no? los tradicionales bloques políticos antagónicos con la derecha a favor y la izquierda en contra se mantienen sin cambios en el país a tenor de los programas políticos recién presentados; por el contrario, en otros territorios, los últimos movimientos confirmarían que se está difuminando la habitual frontera entre defensores y detractores.

Alemania acaba de culminar el proceso de cierre de sus últimos reactores, pero en Finlandia, el partido verde, antaño opositor, abraza ahora a la energía nuclear como pieza clave de un nuevo puzzle energético con la descarbonización como bandera; la Comisión Europea, a su vez, ha pasado a etiquetar lo nuclear como sostenible.
Por si fuera poco, en la reciente cumbre de ministros de Medio Ambiente y Energía de la UE en Valladolid ha tenido lugar una reunión de la Alianza Nuclear, entre cuyos dieciséis miembros están Francia, Bélgica o Países Bajos además del Reino Unido como invitado e Italia como observador, para dar un nuevo espaldarazo a la defensa de lo nuclear en Europa.
Pese a ello, se trata de “una bomba en potencia”, se quiera o no se quiera aceptar, ha asegurado la exministra socialista Cristina Narbona en relación a la energía nuclear, tras recordar que los residuos radiactivos que genera tienen efectos centenarios y son un riesgo para el planeta, como “ya ha vivido la humanidad”.

España Partidos Políticos

La candidata del PSOE al Congreso por Madrid y presidenta del partido, ha hecho estas declaraciones durante un reciente debate preelectoral con distintos grupos políticos, organizado por la Agencia Efe.

PSOE

Precisamente el programa electoral del PSOE insta a dar continuidad a borrador del séptimo Plan General de Residuos Radiactivos (PGRR) impulsado por el Gobierno en funciones y cuya tramitación ha quedado paralizada por el adelanto electoral.

En el mismo se plantea el cierre progresivo y escalonado de las centrales nucleares entre 2027 y 2035, en base al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) recién enviado a Bruselas;
Asimismo se contemplan siete almacenes temporales descentralizados (ATD) para el combustible gastado y los residuos de alta actividad previo traslado definitivo a un almacenamiento geológico profundo (AGP) allá para 2073.

Desde la derecha los grupos políticos han reiterado en el mismo foro preelectoral organizado por la Agencia Efe que, por motivos de demanda el país no está preparado para renunciar a la electricidad de las nucleares, que generan alrededor del 20 por ciento del total, según la industria.

PP

Paloma Martín, candidata del PP al Senado por Madrid y exconsejera de Medio Ambiente, Vivienda y Agricultura en la comunidad madrileña, ha afirmado que, para ser eficiente el modelo energético tiene que incluir “todas las formas de producción de energía posibles”.

Sólo de ese modo se podrá aportar competencia al sistema y avanzar en los objetivos de sostenibilidad y reducción de emisiones de CO2, y siempre de la mano del rigor de los datos y la tecnología, ha añadido.

En el programa político del Partido Popular se propone por tanto extender, con el pertinente visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la vida útil de las nucleares en España en el marco de la normativa europea.

VOX

“La señora Narbona sabe perfectamente que no tenemos posibilidad de cerrar las siete plantas operativas”, ha afirmado por su parte Ricardo Chamorro, número uno de Vox al Congreso por Ciudad Real; en la anterior legislatura fue portavoz de Agricultura, Pesca y Alimentación y adscrito a la Comisión de Transición Ecológica de Vox.
Esta formación a la derecha del PP propone en su programa electoral no sólo ampliar la vida útil de las nucleares, sino además utilizar los emplazamientos de las ya cerradas y los nodos de vertido de las térmicas clausuradas para implantar mini-reactores nucleares (SMR).
Según Chamorro, deben tenerse en cuenta todas las fuentes de energía posibles “para acercarnos a una soberanía energética que ayude a reducir los precios y nos haga más competitivos”.

Sumar-En Comú Podem

Por su parte, Julia Boada, número uno al Congreso por Girona en la coalición Sumar-En Comú Podem, advierte de que la energía nuclear es “la más cara”, y de ahí que en el programa político de su partido se proponga sacarla del mercado marginalista “por su efecto distorsionante”.
Esta formación a la izquierda del PSOE propone en su programa un cierre “seguro” de las nucleares manteniendo el plan actual junto a una transición justa para los trabajadores que se desvinculen del sector.
Desde la industria el Foro Nuclear asegura que el sector está abierto al “diálogo” con el Gobierno que salga de las urnas; la postura de las nucleares está “absolutamente” alineada con la descarbonización, seguridad de suministro y la competitividad en beneficio del ciudadano y el tejido industrial español. EFEverde



El color del océano está cambiando como consecuencia del cambio climático

La tendencia es global y posiblemente una más de las consecuencias del cambio climático inducido por el ser humano en nuestro planeta. Y es que según informan científicos del Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido y el Instituto tecnológico de Massachussets -MIT- en un artículo publicado recientemente en la revista Nature, el color de los océanos de la Tierra ha cambiado significativamente en los últimos 20 años. En él, el equipo, dirigido por la investigadora del Departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del MIT y el Centro para la Ciencia del Cambio Global,  Stephanie Dutkiewicz, explica que han detectado cambios en el color del océano en las últimas dos décadas que no pueden explicarse solo por la variabilidad natural que suele producirse de un año a otro.

Estos cambios de color, aunque sutiles para el ojo humano, se han producido en el 56% de los océanos del mundo, una extensión más grande que la superficie terrestre total de la Tierra. En particular, los investigadores encontraron que las regiones de los océanos tropicales cerca del ecuador se han vuelto cada vez más verdes, lo cual, según afirman, indica que los ecosistemas superficiales del océano deben estar cambiando, ya que el color del océano es un reflejo de los organismos y componentes de sus aguas. 

El color del océano es un reflejo de los organismos y componentes de sus aguas.

En este punto, los investigadores no pueden explicar que está pasando exactamente en los ecosistemas marinos para reflejar este cambio de color. Sin embargo, están bastante seguros de que el posible motor de este proceso es el cambio climático inducido por el hombre. “Ver como esto está sucediendo no es sorprendente, sino aterrador", declara Dutkiewicz, quien sostiene que estos cambios son consistentes con los cambios inducidos por el hombre en el clima. ""Se trata de una prueba más de cómo las actividades humanas están afectando a la vida en la Tierra a gran escala", añade por su parte el coautor del estudio, B.B. Cael, investigador del Centro Nacional de Oceanografía de Southampton, en Reino Unido. "Es otra forma en que los humanos estamos afectando la biosfera" .

¿POR QUE LOS OCÉANOS SON (AL MENOS HASTA AHORA) AZULES? 

El color del océano es un producto de todo lo que se encuentra en sus capas superiores. En general, las aguas de color azul profundo reflejan muy poca vida, mientras que las aguas más verdes indican principalmente la presencia  de fitoplancton, un conjunto de organismos unicelulares vegetales que abundan en la parte superior del océano y que contienen el pigmento verde responsable de la fotosíntesis: la clorofila. 

Este pigmento ayuda al plancton a recolectar la luz solar que estos organismos emplean para capturar el dióxido de carbono de la atmósfera y convertirlo en azúcares. El fitoplancton, además, es la base de la cadena alimenticia marina que sostiene organismos cada vez más complejos, desde el krill, pasando por multitud de peces, hasta centenares de aves y docenas mamíferos marinos. 

Delta de Gurupi, Maracacume los ríos Tiriacu, Brasil.
ISTOCK

Delta de Gurupi, Maracacume los ríos Tiriacu, Brasil.

Pero el fitoplancton también desempeña un papel clave en la capacidad del océano para capturar y almacenar dióxido de carbono. Por lo tanto, los científicos están interesados ​​​​en monitorear el fitoplancton en la superficie de los océanos y ver cómo estas comunidades esenciales podrían responder al cambio climático. Para hacerlo,  han rastreado desde el espacio los cambios en la clorofila en función de la proporción de la cantidad de luz azul frente a la verde que se refleja en la superficie del océano. 

7 COLORES PARA LOS 7 MARES

Así, los investigadores estudiaron la variación de color oceánica valiéndose de los datos obtenidos durante 21 años por el Espectrorradiómetro de Imágenes de Resolución Moderada (MODIS) a bordo del satélite Aqua de la NASA. MODIS toma medidas en siete longitudes de onda visibles, incluidos los dos colores que los investigadores usan tradicionalmente para estimar la clorofila.

Las diferencias de color que capta el satélite son demasiado sutiles para ser distinguibles al ojo humano. Gran parte del océano parece azul a nuestros ojos, mientras que su color verdadero puede contener una mezcla de longitudes de onda más sutiles, desde azul, pasando por el verde e incluso el rojo. 

Para discriminar correctamente estos cambios de coloración el equipo de Cael llevó a cabo un análisis estadístico utilizando los siete colores del océano medidos por el satélite entre 2002 y 2022. Primero observaron cuánto cambiaban los siete colores de una región a otra durante un año determinado, lo que proporcionó a los investigadores una idea de su variación anual natural.

Sin embargo, cuando ajustaron sus observaciones a un período más largo, de dos décadas, encontraron una tendencia en el cambio por encima de la variabilidad interanual normal, comprobando que más del 50% de los océanos del mundo estaba variando en color. “Esto sugiere que las tendencias que observamos no son una variación aleatoria en el sistema de la Tierra”, explica Cael. “Esto es consistente con el cambio climático antropogénico”. 

“El color de los océanos ha cambiado”, añade Dutkiewicz por su parte. “Y por el momento no podemos explicar las razones". "Pero podemos decir que los cambios de color reflejan cambios en las comunidades de plancton, lo que tendrá un impacto en todo la cadena alimenticia", continúa. "Esto también modificara la cantidad de carbono que absorbe el océano, ya que los diferentes tipos de plancton cuentan con una capacidad diferente de asimilar carbono".

Los resultados del equipo muestran que monitorear los colores del océano más allá de la clorofila podría brindar a los científicos una forma más clara y rápida de detectar cambios en los ecosistemas marinos provocados por el cambio climático. "Esperamos que la sociedad comprenda la magnitud de este problema; no se trata solo de modelos que predicen cambios, si no que estamos comprobando en tiempo real como estos cambios se están produciendo el océano, algo cuyas consecuencias a largo plazo son imposibles de prever”, concluye Dutkiewic.