23 de diciembre de 2021

Sobre los alimentos de kilómetro 0

 

GETTY IMAGES/MARCO_DE_BENEDICTIS/ISTOCK

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En El señor de los anillos, John R.R.Tolkien describe La Comarca como un amable lugar en el que los hobbits viven de lo que les da la tierra: cereales, frutas, madera, productos ganaderos e incluso hierba para cebar la pipa de fumar, uno de sus placeres favoritos. Los sistemas autosuficientes nos resultan seductores. En la actualidad, el modelo de producción local va acumulando seguidores por los beneficios ambientales, sociales y estratégicos que comporta. Sin embargo, no todo son ventajas. En La Comarca hay alternancias entre períodos fríos y calurosos, y húmedos y secos. Durante parte del año no pueden cultivarse ciertos productos, como frutas y hortalizas. Y no existen los cultivos subtropicales: los hobbits desconocen los plátanos y las chirimoyas. Es posible que sufran avitaminosis y se harten de una dieta seguramente bastante monótona.

Alimentarse en exclusiva de productos locales no parece, pues, tan fácil. Tampoco acaba de quedar claro qué significa local: ¿un kilómetro entre los huertos y nuestra cocina? ¿Cien? Se ha demostrado que menos de un tercio de la población mundial puede abastecerse de alimentos producidos en ese radio; la mayoría se alimenta de los cultivados a más de mil kilómetros. La localidad también se mide según el número de intermediarios que hay entre el granjero y el consumidor. Cuando no hay ninguno, se asegura una producción más «natural» y tradicional de los alimentos, uno de los puntos fuertes del modelo local.

Pero ¿hasta qué punto están garantizadas las bonanzas ambientales y las propiedades saludables de los productos locales? Si por local entendemos nacional, hay países de mediano tamaño, como el nuestro, en los que casi puede cultivarse cualquier alimento. Pero otras regiones no lo tienen tan fácil y han de superar importantes obstáculos naturales. En los países centroeuropeos los invernaderos permiten mantener temperaturas de producción adecuadas. Sin embargo, su huella de carbono es mayor que la que resulta de importar hortalizas del sur de Europa. Arabia Saudí, en su afán autárquico, intentó integrar su producción láctea. Cultivó alfalfa en el desierto para alimentar a las vacas, que debían refrigerarse para soportar temperaturas de más de 50 grados centígrados. El coste energético de ese modelo local era enorme, solo soportado por el petróleo barato del país. A los pocos años los acuíferos se agotaron y ahora la alfalfa y otras materias primas llegan desde lugares como Arizona.

En la otra cara de la moneda tenemos el consumo global, que nace de la ineficiencia económica de los modelos locales. Una forma de mejorar la rentabilidad es especializar la producción. Se buscan los lugares donde las condiciones ambientales son las más propicias para cada producto, se cultivan de forma masiva para reducir los costes y cada vez menos agentes concentran un negocio que tiende a dispersarse.

¿Por qué nos planteamos retomar lo local? Porque las soluciones aportadas por el modelo global, por su propia dinámica interna, se han deformado hasta el ridículo. Si lo local es vulnerable, no lo es menos un país que se dedica a cultivar únicamente soja o plátanos. Puede que, desde un punto de vista energético, sea más eficiente producir ciertos productos en un lugar y después llevarlos a la otra punta del globo. Pero ese esquema encierra paradojas poco sostenibles, como que, en octubre de 2021, España importara 181 toneladas de manzanas de Alemania y exportara otras 415 al mismo país. O que una manzana producida a un kilómetro de nuestra casa sea más cara que una procedente de Chile.

Pero el verdadero talón de Aquiles del modelo global es la pérdida de la calidad de los alimentos. Para que estos soporten viajes tan largos no pueden cosecharse en el punto óptimo de maduración y necesitan aditivos, empaquetamiento y transporte refrigerado. En el fondo sabemos poco de lo que llega a nuestro estómago. Un ejemplo son los helados y otros productos que contienen óxido de etileno, un plaguicida cancerígeno prohibido en la Unión Europea pero no en los países de origen. O el caso extremo citado por Brian Halweil, del Instituto Worldwatch, en su obra Eat here: en la etiqueta de un zumo de naranja podemos leer que está hecho a base de concentrado procedente de Alemania, Austria, Italia, Hungría, Argentina, Chile, Turquía, Brasil, China y EE.UU.

En general, los estudios coinciden en los beneficios sociales y saludables del modelo de producción local. Sin embargo, no hay tanto consenso sobre sus bondades económicas y ambientales. En mi opinión, una transición hacia lo local es necesaria, ya que no solo comporta los beneficios mencionados, sino también otros comunitarios o nacionales, como la conservación de un sector tan estratégico como el alimentario. No obstante, no podemos prescindir por completo del modelo global. La gran mayoría de la población habita en ciudades grandes y densas, lo que dificulta seriamente vivir de lo que da el campo de al lado. La producción de comida depende de abonos y otros insumos asociados, en última instancia, al consumo de combustibles fósiles. Una verdadera transición requeriría independizarse de ellos, pero no todo el mundo está dispuesto a pagar más por los alimentos. Nuestras decisiones como consumidores ayudarán a ese cambio, aunque nunca fue fácil salir de la zona de confort.

La mitad de la contaminación costera por aguas residuales procede de unos pocos puntos

Vertido submarino de aguas residuales en un arrecife de coral. [Grafner/iStock]

Las aguas residuales vertidas en los ríos y mares de todo el mundo suponen una amenaza para la salud de los seres humanos y los ecosistemas acuáticos. A pesar de que ciertos puntos del planeta son conocidos desde hace tiempo como importantes fuentes de contaminación costera, «nunca hemos comprendido de forma global la magnitud del problema», afirma Cascade Tuholske, geógrafo del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Columbia.

Tuholske y sus colaboradores han estudiado ampliamente la cuestión determinando la cantidad de patógenos fecales y de nitrógeno —el cual favorece la proliferación de algas nocivas y la generación de zonas muertas anóxicas— vertidos en el océano con las aguas residuales humanas en casi 135.000 puntos de todo el planeta. Su trabajo revela que aproximadamente la mitad de la contaminación por nitrógeno se atribuye a solo 25 puntos, y que cerca de la mitad de los patógenos procede también de otras tantas fuentes. En algunos casos, tales puntos son, además, coincidentes.

Los investigadores afirman que sus resultados, publicados en PLOS One, podrían asentar las bases de colaboraciones internacionales y ayudar a los responsables políticos a diseñar las estrategias de tratamiento de aguas negras más eficaces en las zonas contaminadas.

Según Tuholske, muchos de los científicos que estudian el impacto de la actividad humana en los ecosistemas costeros se han centrado en la escorrentía agrícola puesto que los fertilizantes que llegan al mar arrastran consigo grandes cantidades de nutrientes y patógenos que pueden dañar el entorno marino. Sin embargo, las repercusiones de las aguas residuales humanas reciben mucha menos atención, asegura Joleah Lamb, científica marina de la Universidad de California, en Irvine, quien no participó en el estudio. En parte, la razón radica en que, a diferencia de la basura o los vertidos de petróleo, las aguas residuales pueden ser invisibles en el mar. «Me han llevado a playas preciosas, aparentemente limpias», explica Lamb, «pero después, al analizar sus aguas, hemos detectado elevadas concentraciones de patógenos de origen humano».

Hay muchas formas de tratar las aguas residuales, cada cual con sus ventajas e inconvenientes, señala Tuholske. Por ejemplo, las plantas de tratamiento de aguas residuales filtran a fondo los patógenos, pero son menos eficaces a la hora de eliminar el nitrógeno. Además, suponen elevados costes de construcción, funcionamiento y mantenimiento. Por otro lado, los sistemas sépticos son más baratos y pueden capturar la mayor parte del nitrógeno, pero son menos eficaces en lo que respecta a evitar que los patógenos alcancen el medio ambiente. La localización de aquellos puntos donde las aguas residuales transportan nitrógeno y patógenos permitiría a los responsables políticos encontrar las soluciones más eficaces, afirma Tuholske.

Con el fin de subsanar la escasez de información, Tuholske y sus colaboradores estudiaron los datos demográficos de poblaciones urbanas y rurales de todo el mundo. También examinaron el acceso de las poblaciones a distintos tipos de tratamiento de aguas residuales, así como las estadísticas nacionales de consumo de proteínas. Con ello determinaron la cantidad probable de nitrógeno contenido en los residuos humanos. A partir de los datos, los investigadores construyeron una red global que indicaba tanto los puntos de procedencia del nitrógeno y los patógenos como el método con que se trataban las aguas negras. Posteriormente combinaron la red con los límites cartográficos de las cuencas hidrográficas (áreas donde la escorrentía va a parar a un mismo cuerpo de agua, como un río) y con las ubicaciones de los arrecifes y las praderas marinas más vulnerables a la contaminación.

El equipo halló que, en todo el planeta, las aguas residuales vertidas en el mar contienen aproximadamente un 40% más de nitrógeno que la contaminación por escorrentía agrícola. La cifra pone de manifiesto que, si bien las aguas residuales son menos visibles, aportan un volumen significativo de contaminación por nutrientes. Además, los investigadores demostraron que el nitrógeno de las aguas negras llega a cerca del 58% de los arrecifes de coral de todo el mundo y al 88% de las praderas marinas. Ambos ecosistemas costeros constituyen importantes hábitats para la fauna y la flora, y pueden ayudar a mitigar el cambio climático mediante el secuestro de carbono.

El trabajo de Tuholske y sus colaboradores también evidencia que la contaminación por aguas residuales es un problema muy localizado. La mitad de las cuencas hidrográficas analizadas no vertían prácticamente ni nitrógeno ni patógenos en los océanos. Solo 25 cuencas —distribuidas en casi todos los continentes y extendidas a lo largo de varios países— aportaban alrededor del 46% del nitrógeno procedente de aguas negras. El mismo número de cuencas hidrográficas aportaba el 51% de los patógenos. Las principales fuentes de nitrógeno se hallaban en la cuenca del río Yangtsé, en China, que aportaba el 11% del total; el Nilo, en el norte de África; el Misisipi, en Estados Unidos; el Paraná, en Argentina; y el Danubio, en Europa.

Los investigadores señalan que no siempre existe una correlación entre las contribuciones de nitrógeno y de patógenos. Por ejemplo, hallaron que el río Brahmaputra, en Asia central y meridional, arrastra grandes cantidades de patógenos procedentes de aguas residuales, pero, en comparación con el río Yangtsé, el aporte de nitrógeno del Brahmaputra es mucho menor de lo que cabría esperar. Según los expertos, el motivo reside en el empleo de diferentes técnicas de tratamiento de aguas negras en ambas regiones.

Las conclusiones del estudio son «muy interesantes porque podemos empezar a localizar en qué puntos se vierten en el medio ambiente el nitrógeno y los patógenos procedentes de las aguas residuales», señala Lamb. «Lo cual permite colaborar a conservacionistas, gestores de aguas residuales y especialistas en saneamiento para emprender acciones que puedan reducir la cantidad de nitrógeno o patógenos que alcanzan el medio ambiente. Así podemos determinar con exactitud el problema y saber dónde invertir mejor el dinero».

Nikk Ogasa

Referencia: «Mapping global inputs and impacts from of human sewage in coastal ecosystems»; Cascade Tuholske et al. en PLOS One, 16(11), e0258898, 10 de noviembre de 2021. 

Navidad Sostenible

 

"Navidad es conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que nos rodea"

"La espiritualidad cristiana de esta Navidad en la Creación, propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo"

"La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común"

"La espiritualidad ecológica integral para un cambio duradero es también una conversión comunitaria. ¡Feliz Navidad! La Casa Común está de fiesta y nosotros con ella"

"En el principio existía la Palabra… en ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres… se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria". (Jn 1, 1-4.14) (Cfr LS 216-227)

¡Es Navidad! Nuestra Novena Contemplativa de Navidad en la Creación nos ha ayudado a meditar sobre la crisis ecológica, transformándose en un llamado a una profunda conversión interior. Navidad es conversión ecológica, que implica dejar brotar todas las consecuencias del encuentro con Jesucristo en las relaciones con el mundo que nos rodea, y nos lleva a vivir la vocación de ser protectores de la obra de Dios; es parte esencial de una existencia virtuosa.

Porque la espiritualidad no está desconectada del propio cuerpo ni de la naturaleza o de las realidades de este mundo, sino que se vive con ellas y en ellas, en comunión con todo lo que nos rodea. La espiritualidad ecológica, propia de una Navidad en la Creación, nace de las convicciones de nuestra fe, porque lo que el Evangelio nos enseña que tiene consecuencias en nuestra forma de pensar, sentir y vivir y alimenta la pasión por el cuidado del mundo.

FRancisco y el Niño
FRancisco y el Niño

Esta conversión ecológica de la Navidad en la Creación abre las puertas del cuidado generoso y lleno de ternura con la Casa Común: Implica gratitud y gratuidad, un reconocimiento del mundo como un don recibido del amor del Padre, que provoca como consecuencia actitudes gratuitas de renuncia y gestos generosos, aunque nadie los vea o los reconozca. Implica la amorosa conciencia de no estar desconectados de las demás criaturas, de formar con los demás seres del universo una preciosa comunión universal. El mundo no se contempla desde fuera sino desde dentro, reconociendo los lazos con los que el Padre nos ha unido a todos los seres. La conversión ecológica nos lleva a desarrollar la creatividad y el entusiasmo, para resolver los dramas del mundo.

Lo que hemos meditado a lo largo de esta Novena en la Creación, nos ayudan a enriquecer el sentido de esta conversión, como la conciencia de que cada criatura refleja algo de Dios y tiene un mensaje que enseñarnos, o la seguridad de que Cristo ha asumido en sí este mundo material y ahora, resucitado, habita en lo íntimo de cada ser, rodeándolo con su cariño y penetrándolo con su luz. También el reconocimiento de que Dios ha creado el mundo inscribiendo en él un orden y un dinamismo que provoca esa sublime fraternidad con todo lo creado que tan luminosamente vivió san Francisco de Asís.

Laudato si
Laudato si

La espiritualidad cristiana de esta Navidad en la Creación, propone un modo alternativo de entender la calidad de vida, y alienta un estilo de vida profético y contemplativo, capaz de gozar profundamente sin obsesionarse por el consumo, hacerse presente serenamente ante cada realidad, por pequeña que sea; propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco. Es un retorno a la simplicidad que nos permite detenernos a valorar lo pequeño, encontrar satisfacción en los encuentros fraternos, en el servicio, en el despliegue de los carismas, en la música y el arte, en el contacto con la naturaleza, en la oración.

El Nacimiento del Verbo entre nosotros trae la paz, porque no podremos llegar a una feliz sobriedad si no se está en paz consigo mismo. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común, porque, auténticamente vivida, se refleja en un estilo de vida equilibrado unido a una capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida. La naturaleza está llena de palabras de amor. Una ecología integral implica dedicar algo de tiempo para recuperar la serena armonía con la creación, para reflexionar acerca de nuestro estilo de vida y nuestros ideales, para contemplar al Creador, que vive entre nosotros y en lo que nos rodea.

Navidad
Navidad

Estamos hablando de una actitud del corazón, que vive todo con serena atención, que sabe estar plenamente presente ante alguien sin estar pensando en lo que viene después, que se entrega a cada momento como don divino que debe ser plenamente vivido. Jesús sí que estaba plenamente presente ante cada ser humano y ante cada criatura, y así nos mostró un camino para superar la ansiedad enfermiza que nos vuelve superficiales, agresivos y consumistas desenfrenados.

En la cena de Navidad damos gracias a Dios, para fortalecer nuestro sentido de gratitud por la creación, reconocer el trabajo de quienes hicieron posible que ese alimento llegara a la mesa y animarnos a la solidaridad con los más necesitados. La espiritualidad ecológica integral para un cambio duradero es también una conversión comunitaria. ¡Feliz Navidad! La Casa Común está de fiesta y nosotros con ella. Dios, Hombre y Cosmos se han hecho uno en el seno de María.

16 de diciembre de 2021

Mni Ki Wakan: El agua es sagrada

 


La creciente crisis mundial del agua está impulsando a muchos líderes mundiales y organizaciones a dar respuestas a través de una gran variedad de enfoques, haciéndolo de arriba hacia abajo. En consecuencia, los Pueblos Indígenas a menudo se quedan fuera de los principales foros y diálogos mundiales sobre el agua, aunque a menudo son los primeros en verse afectados negativamente por el aumento de los problemas ambientales. Durante los últimos dos años, un grupo internacional de Indígenas, jóvenes y aliados colaboradores han respondido a estos desafíos apremiantes mediante la convocatoria de una Cumbre Mundial del Agua Indígena dedicada al derecho Indígena (también un derecho humano) al agua. El Mni Ki Wakan (el agua es sagrada): Cumbre de la Década del Agua de los Pueblos Indígenas del Mundo, busca elevar las voces, las perspectivas y las soluciones de los aborígenes sobre temas relacionados con el agua, a un nivel de repercusión global nunca antes conocido.

Mni Ki Wakan es una Cumbre Mundial sobre el Agua liderada por Indígenas, centrada en la sabiduría colectiva, los objetivos y las acciones de los Pueblos Indígenas, liderando el tema y el mandato de que el agua es sagrada. En 2018, hubo varios avances que sirvieron para fortalecer la Cumbre del año pasado. En un esfuerzo por fortalecer y expandir el trabajo realizado por los participantes de Mni Ki Wakan durante su primera cumbre anual en 2017, 5 miembros del comité de planificación llevaron el importante trabajo de esta cumbre al Foro Permanente de las Cuestiones Indígenas de las Naciones Unidas en su 17º edición (UNPFII) en abril de 2018. Allí, la organizadora Thorne LaPointe (Sicangu Lakota) anunció al Mni Ki Wakan: Cumbre de la Década del Agua de los Pueblos Indígenas del Mundo. Después de reunirse con representantes de los P.I., la ONU-Agua y la UNESCO para explorar áreas de colaboración futura durante el Foro Permanente, LaPointe extendió una invitación para que otros organismos de la importancia de la ONU se unieran a ellos en la segunda reunión anual de Mni Ki Wakan.

Celebrada en St. Paul, Minnesota, la Segunda Cumbre reunió a miembros de la nación Innu de la región Sub-ártica; una delegación Maorí de Nueva Zelanda; miembros de Stoney Nakoda y Cree Nations de Canadá; miembros Chamorro de las islas Marianas y Guam; una delegación Indígena de Hawai'i; además de miembros de más de 10 naciones tribales norteamericanas y aliados de Canadá y Estados Unidos. En los primeros dos días, los participantes recorrieron el río Okizu (donde las aguas se convierten en una), un río sagrado ancestral de los Dakota, en Minnesota. De acuerdo con los diferentes protocolos culturales Indígenas sobre el agua, cada delegación hizo una ofrenda tradicional al agua de acuerdo con sus tradiciones, en preparación para los siguientes dos días de sesiones y diálogos interactivos facilitados por Lemoine y Thorne LaPointe.

Las sesiones comenzaron el 8 de agosto con un discurso pronunciado por Autumn Peltier (Territorio Wiikwemkoong Unceded), de 13 años. A principios de año, ella habló en las Naciones Unidas en el Día Mundial del Agua, el 22 de marzo de 2018, pidiendo a los asistentes que "lucharan". En su discurso de apertura en Mni Ki Wakan a los Pueblos Indígenas, los jóvenes y los aliados de la comunidad mundial, dijeron: “Necesitamos actuar ahora, ya que la destrucción del planeta no está esperando que nos pongamos al día ni que nos detengamos. Nos sentimos honrados de estar aquí hoy para que podamos reunir a nuestros guerreros y hacer que se produzca el cambio, en lugar de sólo hablar de ello. Ni siquiera es la gente en esta sala a la que debemos convencer; todos sabemos por qué estamos aquí. Somos los guerreros que estamos tratando de crear un cambio y presionar, para ser la voz de nuestra madre tierra”. Las poderosas palabras de Peltier resonaron fuertemente en cada delegación Indígena y en sus colaboradores, mientras se preparaban para desarrollar innovaciones prácticas y posibilidades transformadoras durante las sesiones a lo largo del día.

El 9 de agosto, el orador principal, Ngaa Rauuira Puumanawawhiti se unió a la delegación para presentar a los participantes. Ngaa Rauuira brinda asesoramiento sobre políticas y estrategias a través de la Unidad de Derechos e Intereses a los iwi (naciones) de WaikatoTainui en Nueva Zelanda. Habló sobre la experiencia de su delegación Maorí en la prestación de recomendaciones sobre derechos a Victoria Tauli-Corpuz, Relator Especial de la ONU, en el Foro Permanente, antes del Mni Ki Wakan del 2018. Compartió una anécdota relacionada con la legislación nacional sobre el agua y dijo: "Nuestra recomendación (presentada al Relator Especial) fue que, en su año fiscal, el gobierno de Nueva Zelanda no realizara nuevas inversiones en combustibles fósiles. No podemos abordar la crisis climática en una mano y en la otra, seguir apoyando a las industrias responsables de la contaminación”. Puumanawawhiti describió la importancia crucial de construir una comunidad Indígena global de acuerdo con los protocolos tradicionales, y la necesidad de ser innovadores en la forma de articular políticas. Su delegación invitó a los participantes de Mni Ki Wakan a su reunión inaugural "2020" en Nueva Zelanda. Sus palabras hicieron eco e iluminaron la poderosa sostenibilidad de las cosmovisiones Indígenas en cuanto a políticas e innovación.

Al final de los discursos de apertura durante cada mañana, los asistentes participaron en una serie de diálogos intensos durante las sesiones de la cumbre. “¿Qué innovaciones viables lanzarán cambios orientados a lograr objetivos en esta cumbre del agua liderada por los Pueblos Indígenas?” LaPointe lanzó a unos 50 pueblos Indígenas, jóvenes y aliados, esta pregunta que fue un referente del tono que se mantuvo en la cumbre. Los participantes proporcionaron recomendaciones para innovaciones prácticas, definición de objetivos y consenso para un marco holístico orientador sobre el agua, titulado "Mni Ki Wakan: Informe global". Uno de los participantes, Uapukun Mestokosho (Innu) de la región sub-ártica de Canadá, expresó su experiencia en la cumbre, diciendo: "Cada uno de nosotros es una gota de agua, juntos, somos una fuerza imparable capaz de derribar todas las barreras". Los participantes compartieron los roles que tienen las lenguas Indígenas y la diversidad cultural en la restauración y protección de la biodiversidad de la tierra y el agua. Se establecieron relaciones clave que han brindado acceso a nuevas ideas, oportunidades de colaboración, apoyo e iniciativas que no han sido aún exploradas.

Mni Ki Wakan concluyó con un tradicional Wacipi y Oskate (baile y celebración) en conmemoración del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, donde bailarines, cantantes y más de 200 asistentes viajaron para honrar y conocer las contribuciones de los participantes de Mni Ki Wakan durante el año pasado. El informe global está siendo utilizado por los coordinadores regionales y los convocantes para guiar su trabajo futuro en la próxima tercera cumbre mundial anual del agua. Algunas recomendaciones recopiladas durante los debates incluyeron el uso de tecnología moderna para la restauración y el uso sostenible del agua con la integración del conocimiento ecológico tradicional asociada a estos enfoques. Las nuevas ideas exigen la presencia de embajadores Indígenas a nivel global en temas de agua. Los participantes pidieron una comunidad global más fuerte, regional, multinivel y transversal.

El próximo Mni Ki Wakan: Cumbre de la Década del Agua de los Pueblos Indígenas del Mundo se llevará a cabo en Black Hills, SD, del 13 al 15 de agosto de 2019. La ubicación de Mni Ki Wakan es conocida por la tribu Lakota como He Sapa (Black Hills), el "Corazón de todo lo que es". Los miembros de la nación Lakota creen que He Sapa es el lugar sagrado de origen del cual emergieron, apareciendo como un corazón rojo a partir de imágenes aéreas. Los coordinadores regionales están trabajando ya con los miembros del equipo Lakota en Dakota del Sur y realizarán una convocatoria de propuestas de reunión. Invitan a la comunidad mundial a asistir y están trabajando con traductores de francés y español para el Mni Ki Wakan 2019.

- Wakinyan Skye LaPointe, Lemoine LaPointe, Thorne LaPointe, Laura Sioux Roberts son defensores de derechos Indígenas y son protectores de los derechos del agua. Obtenga más información en mnikiwakan.org o comuníquese con: mnikiwakan@gmail.com.

1 de diciembre de 2021

Francia prohibirá el uso de animales en circos y espectáculos en vivo

 

Se ha producido una votación crucial en Francia que prohibirá el uso de animales en los espectáculos de circo en vivo a partir de 2023.

Históricamente, los espectáculos circenses han incluido tigres, leones y osos, pero estos espectáculos serán ilegales una vez que la prohibición entre en vigor.

Aunque el partido La République En Marche! (LREM) lo describe como «un paso histórico en la lucha por los derechos de los animales«, algunos se preguntan si la prohibición va lo suficientemente lejos, ya que las corridas de toros seguirán estando permitidas bajo la nueva política.

La política establece que los espectáculos se detendrán en dos años, y la propiedad de animales de «circo» será ilegal en siete años.

Otras especies que quedan bajo su protección son los espectáculos con delfines, así como la cría de visones, que se ha prohibido inmediatamente. Los espectáculos con animales salvajes quedarán prohibidos en dos años y la tenencia de los mismos, en siete.

La nueva legislación también endurece las penas: las personas culpables de maltratar a los animales recibirán una multa de 75.000 euros (85.000 dólares) y hasta cinco años de cárcel.

Sin embargo, a algunos no les gusta que no se hayan incluido prácticas culturales como la caza y las corridas de toros, dos temas que causan división y que son muy defendidos en algunas partes del país, mientras que otros quieren que se prohíban.

Tras una decisión similar en Alemania en 2017, el famoso Circo Roncalli del país salió a escena en 2018 con impresionantes hologramas para sustituir a los animales vivos.