Los manglares, esos impresionantes bosques que actúan como puente entre tierra y mar, son esenciales para la salud de nuestro planeta. Proporcionan un hogar a una amplia variedad de especies, actúan como barreras naturales contra las tormentas y las inundaciones. Defender y conservar estos ecosistemas es importante, no solo para la biodiversidad que albergan, sino también para la supervivencia y bienestar de innumerables comunidades humanas.
26 de julio de 2024
24 de julio de 2024
Ola de calor: aumentan los refugios climáticos en las ciudades para protegerse de las altas temperaturas
En la segunda planta del Círculo de Bellas Artes se encuentra un paraíso, un espacio con plantas, agua fresca y música ambiental para relajarse a 10 grados menos que en el exterior. Allí se puede socializar con confort térmico. Refugios climáticos que también se encuentran en pleno centro de Barcelona, que este verano cuenta con más de 100 en la ciudad. Todo pensado para combatir el calor para aquellos que tienen que trasladarse en autobús. Luego están los refugios naturales, como Sierra Nevada, para los que huyen del calor. Y para quienes no tiene ni sierra ni playa cerca está la opción de alquilar piscinas privadas, como la de Olga, que lleva ocho años alquilando su piscina privada a familias y grupos de amigos por 10 euros al día. Son opciones para protegerse en plena ola de calor.
22 de julio de 2024
Dia Mundial de Ballenas y Delfines
El Día Mundial de las Ballenas y los Delfines se celebra el 23 de julio de cada año y su principal objetivo, es crear conciencia sobre frenar la caza indiscriminada y tortuosa de estos hermosos animales en peligro de extinción.
17 de julio de 2024
Estados Unidos registra la primera extinción causada por el aumento del nivel del mar
Los cactus arbóreos llamados Key Largo se han extinguido por completo en Estados Unidos, y los investigadores creen que puede tratarse de la primera extinción local causada por la subida del nivel del mar.

El cactus arbóreo de Key Largo (Pilosocereus Millspaughii) se encuentra en algunas partes del mundo, incluidas islas dispersas por el Caribe, como el norte de Cuba y partes de las Bahamas. En Estados Unidos, el cactus está restringido a una única población en los Cayos de Florida, descubierta por primera vez en 1992 y vigilada desde entonces.
Poco se sabe de estos raros cactus. En un principio, se pensó que Key Largo era una población única de Pilosocereus Robinii, una especie que también está amenazada de extinción. Ambas tienen tallos que pueden alcanzar más de 6 metros de altura; flores que huelen a ajo y reflejan la luz de la luna, atrayendo a los murciélagos polinizadores; y frutos rojos y morados brillantes que llaman la atención de aves y mamíferos.

Sin embargo, los investigadores observaron diferencias entre las dos especies. La de Key Largo tiene largos mechones de pelo en la base de las flores y los frutos, así como espinas más largas, lo que sugirió que los investigadores estaban tratando con una especie única. En 2019, el investigador Alan Franck confirmó que la población de Key Largo era el único ejemplar conocido de Pilosocereus Millspaughii en Estados Unidos.
La vida y la muerte de los población de Key Largo en Estados Unidos
El cactus arbóreo prosperaba en un afloramiento bajo de piedra caliza cerca de la costa y rodeado de manglares. Originalmente, el lugar tenía una clara capa de suelo y materia orgánica que permitía el crecimiento de los cactus y otras plantas, pero las tempestades provocadas por los huracanes y las mareas excepcionalmente altas erosionaron este material hasta que no quedó mucho.
Las plantas tolerantes a la sal, que antes estaban restringidas a otros lugares, empezaron a trepar lentamente por el afloramiento, un indicio de que los niveles de sal estaban aumentando, lo que de por sí es desfavorable para el cactus.
En 2015, los investigadores se dieron cuenta de que la mitad de los cactus habían muerto, sirviendo de alimento a otras especies. Las inundaciones de agua salada causadas por mareas particularmente altas en años anteriores limitaron la cantidad de agua dulce disponible para los mamíferos de la región, quienes comenzaron a consumir el cactus para obtener agua.

En 2017, el huracán Irma arrasó el sur de Florida y dejó grandes zonas de la región inundadas durante días. Las condiciones fueron tan extremas que los biólogos tuvieron que utilizar piscinas infantiles de agua dulce para mantener viva la fauna local. En 2019, las mareas vivas dejaron inundadas grandes partes de la isla, incluido el afloramiento extremadamente bajo, durante más de tres meses.
El resultado es que cuando los investigadores fueron a vigilar la región en 2021, se encontraron con que sólo quedaban seis tallos de Key Largo, todos ellos enfermos. Como estaba claro que la población no sobreviviría, el equipo recuperó todo lo que pudo y los replantó en invernaderos o en entornos exteriores controlados.
"Desafortunadamente, el cactus arbóreo de Key Largo puede ser un indicador de cómo otras plantas costeras bajas responderán al cambio climático" - Jennifer Possley, Fairchild Tropical Botanic Garden.
Hoy en día, no quedan árboles Key Largo de crecimiento natural en Estados Unidos. Por desgracia, los entornos adecuados para la supervivencia de los cactus arbóreos están desapareciendo. Incluso con los esfuerzos de conservación, simplemente no quedan muchos lugares donde la población de Key Largo pueda ser reintroducida en la naturaleza. Esto significa que, gracias a la subida del nivel del mar, la especie está efectivamente condenada.
En la actualidad, una de cada cuatro especies de plantas autóctonas está en peligro crítico o ya ha sido extinguida debido a la pérdida de hábitat, la recolección excesiva, el ataque de especies invasoras y otros factores de degradación. Más de 50 especies han desaparecido por completo.
Referencia de la noticia:
Possley, J. et al. First U.S. vascular plant extirpation linked to sea level rise? Pilosocereus millspaughii (Cactaceae) in the Florida Keys, U.S.A.. Journal of the Botanical Research Institute of Texas, 2024.
Estados Unidos tiene un problema con sus búhos. Así que se plantea una medida extrema: aniquilar a medio millón
Situaciones extremas suelen llevar a soluciones desesperadas. En clave ecológica, el peligro de extinción de algunas especies ha llevado al hombre a inyectar material radioactivo a los cuernos de los rinocerontes. En Nueva Zelanda incluso se ha llevado a organizar un concurso de caza de gatos salvajes. Ahora, en Estados Unidos han tomado una decisión ciertamente impactante: una matanza de búhos.
El Plan. Con la idea de salvar a la especie del búho moteado en peligro de una posible extinción, las autoridades de vida salvaje de Estados Unidos están adoptando un polémico plan para desplegar tiradores entrenados en los densos bosques de la costa oeste. El fin: matar a aproximadamente medio millón de búhos barrados que están "desplazando" a sus primos.
Publicado hace una semana en una declaración oficial sobre el impacto ambiental, la agencia gubernamental proponía ese sacrificio durante un período de 30 años. En este punto, las autoridades también explicaban que aunque medio millón pudieran parecer una cantidad exagerada, en realidad el plan daría como resultado la eliminación anual de menos del 0,5% de los búhos barrados del país.
Por qué. La idea se ha presentado como forma de proteger al búho moteado del norte, una especie nativa del oeste de América del Norte que está cada vez más amenazada debido a la competencia del búho barrado, más grande y de reproducción más rápida. Además, se añade que la creciente distribución del búho invasor también podría poner en peligro el futuro de otra especie relacionada, el búho moteado de California.

Según explicó en un comunicado Kessina Lee, supervisora estatal en Oregón del Servicio de Pesca y Vida Salvaje, “el manejo del búho barrado no se trata de un búho contra otro. Sin una gestión activa del búho barrado, el búho moteado del norte probablemente se extinguirá en todo o en la mayor parte de su área de distribución, a pesar de décadas de esfuerzos colaborativos de conservación”.
La llegada de los barrados. Cuentan en los documentos que estas aves del este de EEUU invadieron el territorio de la costa oeste cuando se desplazaron al oeste del río Mississippi a principios del siglo XX debido a cambios inducidos por el hombre en las Grandes Llanuras y los bosques boreales del norte.
Desde entonces, los búhos moteados más pequeños no han podido competir con los invasores, que necesitan menos espacio para sobrevivir y son más agresivos que los moteados (disminuyendo sus poblaciones entre un 65 y un 85% entre 1995 y 2017 en algunas áreas).
Planes anteriores. Además, la idea es la consecuencia del fracaso de políticas anteriores para salvar a los búhos moteados, cuando se centraron en proteger los bosques donde viven, lo que provocó peleas por la tala aunque también ayudó a frenar el declive de las aves. La proliferación de búhos barrados en los últimos años finalmente socavó todo el trabajo anterior.

Defensa de los animales. Por supuesto, la polémica medida ha tenido su respuesta entre los defensores de los animales. La idea de matar una especie de ave para salvar otra ha dividido a los conservacionistas. De alguna forma también, recuerda a los esfuerzos gubernamentales anteriores para salvar el salmón de la costa oeste matando leones marinos y cormoranes que se alimentan de los peces, y para preservar las reinitas matando a los tordos que ponen huevos en sus nidos.
Cuándo y cómo se haría la matanza. Si el proyecto se acaba aprobando estos meses, la idea es que los tiroteos den comienzo en la próxima primavera. ¿Cómo? Se atrae a los búhos barrados usando megáfonos para transmitir llamadas de búho grabadas y luego se les dispara con escopetas. Los cadáveres se entierran en el mismo lugar.
Por supuesto, no podrá disparar cualquiera que tenga un arma. Únicamente podrán llevar a cabo la práctica aquellas personas capacitadas por el gobierno, y en ningún caso se permitirá la caza pública de búhos barrados.
Polémica, aunque amparada. Lo cierto es que aunque pueda parecer una medida extrema, matar una especie para salvar otra está tipificado en virtud de la Ley de Especies en Peligro de Extinción de Estados Unidos. A este respecto, y según la investigación de la agencia gubernamental, “la eliminación del búho barrado, como toda gestión de especies invasoras, no es algo que el Servicio se tome a la ligera”.
En el estudio, indican que el Servicio tiene la responsabilidad legal de hacer todo lo posible para prevenir la extinción del búho moteado del norte que figura en la lista federal y apoyar su recuperación, “al mismo tiempo que aborda amenazas importantes para los búhos moteados de California”, zanjan.
Un coste desorbitado. Por último, la polémica también se ha traslado al importe que tendría un plan de este calibre: aproximadamente 235.000.000 de dólares, lo que lo convierte en uno de los proyectos de gestión de especies en peligro más caros de la historia.
Además, se advierte entre las asociaciones defensoras de animales que la matanza masiva de barrados causaría graves alteraciones en los ecosistemas forestales y podría llevar a que otras especies, incluidos los moteados, sean asesinadas por error.
Otras medidas desesperadas. Lo cierto es que, aunque pueda parecer extrema, la medida no es ni mucho menos insólita. Lo contamos hace meses, para salvar especies, a veces hay que exterminar invasores, y la ciencia los tiene detectados desde hace tiempo. De ahí que incluso se hayan tomado medidas más drásticas con especies invasoras: comérnoslas directamente.
Imagen | Pexels, Bureau of Land, Tatiana Gettelman, Matthew Paulson

