17 de abril de 2018

Los asombrosos arrecifes de coral capaces de sobrevivir al cambio climático

Corales en el mar Rojo (Egipto). FOTO: REINHARD DIRSCHERL (GETTY) | VÍDEO: EPV
Las noticias sobre los arrecifes de coral parecen siempre implacablemente sombrías. En todas partes se están blanqueando y extinguiendo, incapaces de soportar los estragos de unas aguas en rápido calentamiento. O en todas excepto en el norte del mar Rojo, donde parece que una enorme región de arrecifes excepcionalmente resistentes sobrevivirá a temperaturas muy superiores a las normales en la actualidad.
En este sistema de arrecifes, los humanos podríamos aprender lecciones que nos ayuden a proteger otros. Y el norte del mar Rojo podría convertirse en algún momento en refugio: un lugar en el que, aunque los corales de otras partes hayan desaparecido, las especies y las comunidades de arrecife logren sobrevivir hasta que llegue el momento en el que puedan volver a extenderse.
Es un lugar extraordinario. Solo hace falta protegerlo.
“La importancia global de este refugio radica en su tamaño”, afirma Eslam Osman, biólogo marino de la Universidad de Essex. “No hablamos de pequeñas bolsas de resistencia como las que se habían registrado con anterioridad. Hablamos de 2.000 kilómetros de un sistema de arrecifes continuo, con alta diversidad y muchas especies endémicas. Se trata de una escala enorme”.
Hablamos de 2.000 kilómetros de un sistema de arrecifes continuo, con alta diversidad y muchas especies endémicas. Se trata de una escala enorme
En un estudio publicado en Global Change Biology, Osman y sus colaboradores comparan registros de la decoloración de los corales –en el que estos expulsan las algas que viven simbióticamente en su interior, se vuelven blancos y a menudo mueren a continuación– en el mar Rojo con las temperaturas de la superficie de este mar entre 1982 y 2012. El equipo de Osman concluye que, a pesar de los prolongados periodos de calentamiento, “el mar Rojo septentrional no ha experimentado una decoloración masiva”. Lo mismo puede decirse del calentamiento extremo provocado por el fenómeno de El Niño en 2015-2016, añaden, cuando “la decoloración se limitó al mar Rojo central y meridional” a pesar de que las aguas del norte estaban aún más calientes. Las pruebas de laboratorio subrayaron además la resistencia de los corales septentrionales.
La medida de su resistencia puede entenderse observando una unidad denominada ºC-semana, que combina la temperatura y la duración en una cifra que los científicos emplean para medir el estrés calorífico soportado por los arrecifes. Lo importante aquí no es la fórmula exacta, sino la comparación: mientras que por lo general los 4ºC-semana causan decoloración en los corales, y los 8ºC-semana van seguidos de mortalidad masiva, los corales del norte del mar Rojo soportaron 11ºC-semana y 15,1ºC-semana con un daño mínimo. Incluso los 18,9ºC-semana ocasionaron solo una decoloración moderada.
Esto podría deberse a una historia evolutiva adaptada al calor, opinan los investigadores, y a patrones de viento y flujo de aguas específicos, que parecen atenuar los efectos del calentamiento. Sea cual sea la explicación, “toda la región norte podría servir de refugio a los corales constructores de arrecifes frente a las anomalías medioambientales en tiempos de rápido cambio climático”, afirma el equipo de Osman.
En los actuales supuestos climáticos, “el norte del mar Rojo será el último en decolorarse”, remacha Osman. “Sostendrá vida mientras otros arrecifes desaparecen”. Pero aunque puedan soportar aguas más cálidas, otras actividades humanas, como la destrucción del hábitat y los desequilibrios ecológicos causados por la pesca excesiva, siguen representando un peligro.
Aunque en este momento los arrecifes conservan su salud, advierte Osman, y los de la costa egipcia se han beneficiado del descenso del turismo y la pesca tras la Primavera Árabe, la vuelta del turismo hará revivir esas presiones. Y si bien los arrecifes de la costa saudí del mar Rojo han estado históricamente protegidos gracias a las restricciones de las actividades costeras, recientemente ese país asignaba una región de 25.000 kilómetros cuadrados al desarrollo urbanístico, y existen planes de construir frente a estos valiosísimos arrecifes una megaciudad completamente nueva, llamada Neom, a la que se ha asignado un presupuesto de 500.000 millones de dólares.
Osman insiste que la protección y la conservación son absolutamente necesarias. “Tenemos suerte de que el norte del mar Rojo presente una tolerancia tan elevada”, afirma, “pero no deberíamos darla por sentada”.
Este artículo fue publicado originalmente en inglés en la web de Anthropocene, una publicación de Future Earth. Traducción de NewsClips.

10 medidas para salvar a las abejas (y otros polinizadores)

Asegurar el futuro de polinizadores como las abejas, las moscas y las avispas es vital para la producción de frutas y cultivos, y por ello investigadores de la universidad británica de Anglia del Este apuntan a diversas medidas que pueden ayudarnos en este objetivo y que deberían poner en práctica los gobiernos de los distintos países: desde una mayor regulación de los plaguicidas, a la instauración de sistemas agrícolas diversificados o la monitorización, a largo plazo, de los polinizadores en todo el mundo para tener un conocimiento más profundo sobre su situación real (especialmente en África, Suramérica y Asia, donde existe poca información al respecto,

Hay razones de más para preocuparse por un asunto como este. Un informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) confirmaba hace unos meses que en el norte de Europa y en Norteamérica se están produciendo reducciones a gran escala de los polinizadores silvestres.
Científicos de la universidad de Anglia del Este, dirigidos por la doctora Lynn Dicks –que también participó en el informe de la IPBES–, exponen hasta diez sugerencias para abordar este problema y proteger y asegurar la polinización. 
“El informe de la IPBES ha dejado claro que los polinizadores son importantes para las personas de todo el mundo, a nivel económico y cultural. Los gobiernos entienden esto, y muchos han tomado ya medidas sustanciales para salvaguardar estos hermosos e importantes animales. Pero hay mucho más por hacer. Instamos a los gobiernos a examinar nuestras propuestas y a considerar si pueden llevar a cabo estos cambios para apoyar y proteger a los polinizadores, como parte de un futuro sostenible y saludable para la humanidad”, destaca la doctora Dicks.
Las diez medidas que se sugieren son las siguientes:
  1. Aumentar los estándares reguladores de los plaguicidas.
  2. Promover el manejo integrado de plagas (MIP).
  3. Incluir los efectos indirectos y subletales (estos no provocan la mortalidad de los polinizadores, pero pueden ocasionar efectos fisiológicos o de comportamiento a largo plazo) en las evaluaciones del riesgo de los cultivos transgénicos.
  4. Regular el movimiento de los polinizadores gestionados.
  5. Desarrollar incentivos para ayudar a los agricultores a beneficiarse de los servicios de los ecosistemas en lugar de los agroquímicos.
  6. Reconocer la polinización como una contribución agrícola.
  7. Apoyar los sistemas de cultivo diversificados.
  8. Conservar y restaurar la infraestructura verde –una red de hábitats entre los que los polinizadores puedan moverse– en los entornos agrícolas y urbanos.
  9. Desarrollar la monitorización a largo plazo de los polinizadores y la polinización.
  10. Financiar la investigación que contribuya a mejorar los rendimientos de la agricultura orgánica, diversificada y ecológica.

2 de abril de 2018

140.000 toneladas de residuos nucleares, sumergidos sin control a 650 km de Galicia

Bajo el mar, a unos cientos de kilómetros de la costa gallega, late olvidada una auténtica bomba de relojería. Son las 140.000 toneladas de residuos nucleares que se depositaron durante décadas en el fondo marino, en la conocida como Fosa Atlántica, una práctica que no cesó hasta el histórico estallido de protesta de 1982, embrión del activismo ecologista en nuestro país. Transcurridos más de 35 años, ninguna autoridad controla el riesgo de fugas en unos bidones sometidos a la presión de 4.000 metros de profundidad y a la corrosión del agua del mar.
El tiempo juega su papel en este problema invisible, dominado por el desequilibrio entre la vida útil de los barriles y la de los residuos que contienen. Ninguna institución pública nacional ni internacional realiza un seguimiento de la situación bajo el mar, a unos 650 kilómetros de distancia del litoral de Galicia, como quedó demostrado en 2012, cuando el Bloque Nacionalista Galego pidió en el Congreso que el Gobierno encargase una inspección. El PP se negó con el argumento de que "no hay ni un solo elemento" que lleve a "desconfiar de la seguridad de los residuos radiactivos en la Fosa Atlántica". Ya en 2007, el entonces presidente de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, había pedido sin éxito el Ejecutivo de Zapatero que estudiara los niveles de radiactividad de la zona. Días atrás, el asunto regresó al Parlamento de Galicia y logró la unanimidad de todos los grupos, que instaron al Gobierno de Mariano Rajoy a asegurar la vigilancia en el cementerio nuclear.
Hasta 1982, ocho países depositaron sus residuos: Holanda, Francia, Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, Italia, Suiza y Suecia lanzaron 223.000 bidones
El acuerdo, al que se sumó finalmente el PP tras una negociación, reclama al Gobierno que "haga las gestiones pertinentes ante las instituciones europeas y los países responsables de los vertidos" que permitan asegurar la vigilancia de los mismos, "así como obtener información que garantice que no están teniendo impacto en el medio ambiente". La proposición no de ley, presentada por En Marea, también fue apoyada por el PSOE y por el BNG. El diputado Antón Sánchez,autor de la iniciativa, alertó de que los residuos necesitan "un control constante", ya que sus riesgos no desaparecen con el paso del tiempo. "El Estado español se limita a echar balones fuera diciendo que no es de su competencia; al parecer, proteger la salud de los españoles y el medio ambiente no forma parte de sus atribuciones", acusó.
Las afirmaciones del diputado gallego tienen que ver con la ausencia de medidas concretas de control por parte de los ministerios directamente relacionados, como son los de Medio Ambiente, Fomento y Energía, que han reconocido en respuesta a distintas asociaciones que no existe un seguimiento de los vertidos. Tampoco ninguna institución europea o de los países que los depositaron ha informado de la existencia de medidas de control. La última observación de la que existe constancia fue llevada a cabo en 2005 por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que concluyó que los niveles son muy bajos y en cualquier caso se diluyen antes de alcanzar la costa.
Entre 1949 y 1982, ocho países depositaron sus residuos nucleares en la denominada Fosa Atlántica. Holanda, Francia, Gran Bretaña, Bélgica y, en menor medida, Alemania, Italia, Suiza y Suecia, sumergieron 223.000 bidones —algunos de hormigón y acero y otros convencionales— con cerca de 140.000 toneladas de residuos repartidos en unas 30 ubicaciones. Galicia fue escenario de los últimos que se depositaron antes de la moratoria. Están a 650 kilómetros de su costa, aunque el Gobierno británico llegó a lanzar lo suyos en 1964 a 200 kilómetros de Asturias.

El inicio de la lucha ecologista

Solo los más veteranos lo recordarán, pero la contestación que se produjo por los vertidos frente al litoral de Galicia tuvo la culpa de la moratoria que se abrió en 1982. Y en ella tuvo un protagonismo fundamental un palangrero de madera bautizado con el poco glamuroso nombre de Xurelo, que se enfrentó a los gigantes cargueros holandeses que vertían los desechos radiactivos al mar. Su irrupción se produjo casi de casualidad, cuando en septiembre de 1981 Greenpeace se disponía a enviar al navío Sirius a la Fosa Atlántica. Pero su buque insignia en los Países Bajos sufrió una avería, por lo que la formación ecologista pidió ayuda a Esquerda Galega. Y Esquerda Galega escogió el Xurelo, capitaneado por Anxo Vila.
La contestación que se produjo por los vertidos frente al litoral de Galicia tuvo la culpa de la moratoria de residuos que se abrió en 1982
Allá se fue el Xurelo, tripulado por cuatro marineros y doce políticos, ecologistas y periodistas, al encuentro con los cargueros holandeses. Vila, fallecido en 2011, lo recordaría años más tarde como una tarea compleja, dados los precarios métodos de navegación de la época, contrarrestados con algunos trucos del capitán. Una vez situados junto a los barcos que lanzaban los residuos, y bajo la atenta vigilancia de una fragata militar, protagonizaron su protesta y volvieron al puerto deRibeiro.
La verdadera hazaña del palangrero gallego se produjo un año después, cuando regresó a la zona acompañado por otros dos pesqueros y por el Sirius de Greenpeace. Fue entonces cuando se enfrentaron a pecho descubierto con los gigantes holandeses. Los ecologistas se acercaron en sus lanchas, para ser recibidos con chorros de agua a presión. Lejos de amedrentarse, se pegaron al casco de los cargueros, justo debajo de las grúas que lanzaban los bidones al mar. Las imágenes de los ecologistas saltando por el aire por el impacto de los enormes barriles dieron la vuelta al mundo.
Llegados a puerto, sus tripulantes fueron recibidos como héroes. Su protesta se prolongó en tierra y se extendió por toda Europa, y no solo consiguió detener los vertidos, que se suspendieron definitivamente ese mismo año, sino que prendió la llama en Galicia y en España del entonces incipiente ecologismo.
Pablo López

Varios países europeos importan madera ilegal desde la Amazonía

Al menos once países europeos importan madera ilegal de Ipe, la "nueva caoba" desde Brasil, lo que agrava la situación de deforestación de la Amazonía, el mayor bosque tropical del mundo, y la situación de muchas comunidades indígenas, ha denunciado Greenpeace en el Día Internacional de los Bosques.
Esta celebración instaurada por las Naciones Unidas, se centra este año en el lema “Vivamos en ciudades más verdes, saludables y felices”.

“Árboles imaginarios, destrucción real”

En declaraciones a Efeverde, el responsable de Bosques de Greenpeace España Miguel Ángel Soto, ha dicho que desde 2014 la organización lleva documentando en el informe “Árboles imaginarios, destrucción real“, cómo se produce la tala ilegal de madera de Ipe en la Amazonía brasileña.
Es una madera “robada” que se está comercializando de “manera ilegal” en Estados Unidos y en países europeos como Francia, Portugal, Bélgica, Países Bajos y España, entre otros, que están “violando la legislación europea”.
La “densidad de Ipe es muy baja”, ha asegurado Soto, y ha añadido que, sin embargo, tras el análisis de 586 inventarios forestales analizados las autoridades brasileñas recogen informes de densidad normal, alta o muy alta.
Esto significa que se está “robando” madera a las comunidades indígenas y sacando de “forma ilegal” por lo tanto están violando los derechos humanos de esas poblaciones, ha asegurado.

Destrucción de la Amazonía

La Amazonía ha perdido cerca del 17 % de su vegetación en los últimos 50 años, según un informe de dos biólogos de la Fundación de la ONU.
El biólogo brasileño Carlos Nobre y el estadounidense Thomas Lovejoy, de la Fundación de la ONU, en un artículo publicado en la revista Science Advances adelantaron que la explotación de madera en la Amazonía estaría llegando a un “punto de no retorno” si se alcanza el 20 por ciento desde el 17 % actual.
Según sus estudios, la Amazonía tiene una capacidad de producir la mitad de su propia precipitación al mover la humedad procedente del aire que entra desde el Atlántico.
Esta humedad es importante para la producción del ciclo del agua en la Tierra, beneficiosa para el bienestar humano, la agricultura, las estaciones secas y el comportamiento de la lluvia en muchos países de Sudamérica, advirtieron los investigadores de la Fundación de la ONU.
La arquitecta y urbanista brasileña Marussia Whately explicó a Efeverde que la deforestación en grandes zonas de la Amazonía es uno de los “factores que más influye en los ciclos del agua”.
Whately aseguró que aunque “no está científicamente demostrado, cuanta menos flora hay menos capacidad de generar lluvia se produce”.

Actividad extractiva

La situación se agrava aún más, debido a las políticas extractivas tan en boga en Latinoamérica puestas en marcha por los actuales gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú o Bolivia (con territorio amazónico) ante el bajo precio del petróleo y el fomento en el uso de minerales.
Pero no todo son noticias negativas en la Amazonía brasileña, el ministro de Medioambiente, José Sarney Filho, aseguró a comienzos de año que la deforestación este año descenderá ante la reducción del 21,47 % registrada entre agosto y diciembre de 2017 con respecto al mismo periodo de 2016.

Fiscalización

La falta de recursos de fiscalización, la crisis política, una gran recesión y la falta de coordinación de los órganos responsables de vigilancia han dado la sensación de dejadez por parte de las autoridades brasileñas, afirmó el ministro.
Sin embargo el Gobierno brasileño está realizando un registro con las áreas más degradadas por la deforestación y las que sufren una mayor presión agropecuaria, entre otras medidas de fiscalización. EFEverde

Cuál es la importancia de la educación ambiental

Actualmente son muchos los problemas ambientales a los que nos enfrentamos y, muy seguramente, irán a más si no ponemos remedio. Por esta razón es muy importante la concienciación de la sociedad, pero ¿cómo puede lograrse? Una forma de intervenir es mediante la educación ambiental, lo cual no es ninguna nimiedad, como podría parecer. ¿No sabes lo que es? No te preocupes, desde EcologíaVerde te ponemos al día y te informamos sobre qué es y cuál es la importancia de la educación ambiental. ¡Toma nota!

Qué es la educación ambiental

La educación ambiental es el proceso a través del cual se educa a la sociedad para que tome conciencia sobre la realidad global del planeta, sobre la relación del ser humano entre sí y con la naturaleza y de los problemas que surgen de esta relación y sus consecuencias, así como las causas que llevan a ellos.
Además de enseñar y sensibilizar sobre la importancia del medio ambiente, la educación ambiental busca crear valores en los ciudadanos y actitudes que promuevan la utilización de forma racional de los recursos naturales y la solución a los numerosos problemas ambientales que se producen, principalmente en las ciudades.
Qué es la educación ambiental

Las funciones de la educación ambiental

La principal función de la educación ambiental es conseguir que la sociedad sea consciente de la complejidad de la naturaleza y del medio ambiente, así como hacer que las personas adquieran conocimientos, valores y habilidades que permitan que tomen acción de forma activa en la prevención y la solución de los problemas ambientales actuales, así como la gestión responsable y de calidad del medio ambiente.
Un punto clave de la educación ambiental es que expone la relación que existe entre el medio natural y los sistemas sociales. Es más que un proceso educativo, es la base para que futuras generaciones creen un estilo de vida más sensibilizado hacia el medio ambiente, en el cual deben participar los miembros de la sociedad para mejorar la relación entre la humanidad y el medio en el que vive.

Objetivos de la educación ambiental

Los principales objetivos de la educación ambiental quedan recogidos en la Carta de Belgrado del Seminario Internacional de Educación Ambiental de Belgrado, 1975, cuyos destinatarios son todo el público general.
De forma general, la principal meta es que la población de todo el mundo, a través de la formación, sea consciente y tenga preocupación por el medio ambiente en el que vivimos y sus problemas. Con ello se pretende que la población tenga conocimientos y herramientas suficientes, así como motivación y compromiso para trabajar tanto individual como conjuntamente en la difícil tarea de encontrar soluciones a los problemas del medio ambiente tanto actuales como para prevenir futuros.
Con todo ello, según la Carta de Belgrado, los objetivos de la educación ambiental son los siguientes:
  • Crear conciencia haciendo que las personas ganen sensibilidad hacia el medio ambiente y sus problemas.
  • Generar conocimiento en las personas para la comprensión básica del medio ambiente en su conjunto, de los problemas asociados a él y del efecto que tiene sobre el mismo la humanidad, lo cual supone adoptar un punto de vista crítico.
  • Crear actitudes en la sociedad a través de valores sociales, así como creando interés por el medio natural que les conduzca a la participación en su protección y mejora.
  • Crear aptitudes en las personas que las hagan capaces de resolver los problemas ambientales que se suceden.
  • Otorgar la capacidad de evaluación necesaria para poder valorar las medidas y programas de educación ambiental que deben establecerse según los factores ecológicos, políticos, estéticos, sociales y educativos.
  • Promover la participación de las personas y grupos sociales en el desarrollo de su propio sentido de la responsabilidad, así como en la toma de conciencia de que existe urgencia en la necesidad de atender a los problemas ambientales asegurando que las medidas tomadas para afrontarlos sean las adecuadas.

La importancia de la educación ambiental



Llegados a este punto, parece que la importancia de la educación ambiental es obvia. El crecimiento y desarrollo tecnológico que se ha producido durante las últimas décadas ha generado grandes beneficios a costa de nuestro medio ambiente, el cual cada vez se encuentra más deteriorado. Es necesario que toda la humanidad sea consciente de la situación ambiental en la que nos encontramos para que se puedan tomar medidas adecuadas, tanto a niveles internacionales como a nivel individual y personal adoptando hábitos respetuosos con el medio ambiente. Te puede interesar este otro artículo de EcologíaVerde en el que respondemos a la duda común sobre "¿Cómo puedo ayudar al medio ambiente?", enfocándolo desde un punto de vista individual.
Por consiguiente, esto puede comenzar a subsanarse a través de la educación ambiental. Conociendo las causas que alteran el medio natural podremos intervenir bien para evitarlas o bien para minimizarlas para que en un futuro el impacto que producen se vea reducido y así garantizar que futuras generaciones disfruten de un medio ambiente sano y adecuado que sea capaz de satisfacer necesidades básicas a través de sus recursos, pero sin que éstos se vean sobreexplotados o generen repercusiones sobre la naturaleza de donde se extrajeron.
Puede que una vez que conozcas la importancia de que tiene la educación ambiental realmente, también te interese conocer Cómo cuidar el medio ambiente, a través de este otro artículo de EcologíaVerde.
La importancia de la educación ambiental