3 de marzo de 2014

Los anfibios y la contaminación química

La emisión al medio natural de metales pesados, contaminantes orgánicos, pesticidas y otras sustancias tóxicas ha contribuido a modificar los ciclos del nitrógeno, el carbono, el fósforo y el agua. Al propio tiempo, estas sustancias presentan una potente actividad biológica que afecta a las especies vulnerables. La contaminación química constituye, pues, una de las principales amenazas actuales para la biodiversidad. Ello es cierto también para los anfibios, considerados el grupo de vertebrados más amenazado.
En el año 2000, Jeff. E. Houlahan, del Instituto de Biología Ottawa-Carleton de la Universidad de Ottawa, y sus colaboradores publicaron en Nature un trabajo que demostraba la regresión de 936 poblaciones de anfibios de todo el mundo durante las últimas décadas. En 2010, un estudio publicado en Science, dirigido por Michael Hoffmann, de la Comisión de supervivencia de especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), constató la evolución negativa del estatus de conservación de numerosas especies. La investigación se centró en datos correspondientes a 25.780 especies de la Lista Roja de la IUCN. En principio, una quinta parte de estas pertenecía a la categoría «Amenazadas». Sin embargo, detectaron que esta proporción iba en aumento: en promedio, 52 especies de mamíferos, aves y anfibios ascendían cada año una posición en la clasificación hacia la extinción —y eso a pesar de los esfuerzos de conservación.
Ante la gravedad de la situación, en las últimas décadas ha aumentado notablemente el número de investigaciones acerca del impacto de diversos compuestos sobre los anfibios. Estos estudios han revelado que los contaminantes producen efectos letales en este grupo de vertebrados, así como una gran variedad de efectos subletales, es decir, cambios que alteran los procesos fisiológicos, de crecimiento, desarrollo o comportamiento, pero que no conducen a la muerte. Por ejemplo, se ha observado que la exposición de larvas de la rana común (Pelophylax perezi) a compuestos nitrogenados puede incrementar la mortalidad larvaria o el número de ejemplares malformados, reducir su tamaño, acelerar el desarrollo embrionario o conducir a cambios en los niveles de actividad.


1 de marzo de 2014

50 años de peces menguantes en Florida

Imagen: Monroe County Public Library

Los datos sobre la evolución de un ecosistema marino no siempre hay que buscarlos bajo el mar. La bióloga estadounidense Lauren McClenachantuvo una idea para comprobar la evolución histórica de los peces de gran tamaño en Cayo Hueso (Florida) y en lugar de acudir a los peces vivos, acudió al registro de fotografías. La imagen de la cabecera está tomada en 1958 y, como apunta Robert Krulwich en Radiolab, algunas de las capturas son más grandes que las personas de la foto. Si embargo, solo unos años después, entre 1965 y 1979, se empiezan a apreciar las diferencias: 

Imagen: Monroe County Public Library

Analizando las imágenes tomadas por los propios pescadores de sus trofeos de pesca entre 1956 y 2007, McClenachan comprobó que la media de peso de los peces capturados se ha dividido por diez en los últimos 50 años. En este tiempo, los trofeos de pesca - aquellos peces que los pescadores exhiben orgullosos y con los que se fotografían en el mismo punto año tras año - habían pasado de ser ejemplares de unos 20 kilos a peces de poco más de 2 kg. Como apunta en su estudio, publicado en 2008: 
"Las capturas entre 1956 y 1960 estuvieron dominadas por meros grandes (Epinephelus spp.) y otros peces como tiburones con una longitud promedio de poco menos de 2 m. En contraste, las capturas en 2007 estuvieron compuestas de pargos pequeños (Lutjanus spp. yOcyurus chrysurus) con una longitud promedio de 34.4 cm, y la longitud promedio de los tiburones bajó más de 50% en 50 años. La gran declinación en el tamaño de los peces capturados no se reflejó en los precios de los viajes de pesca, así que los clientes pagaron la misma cantidad por un producto menos valioso".
Esta fotografía, tomada en 2007, da una idea del cambio. 

Imagen: Monroe County Public Library

Descubrí esta historia leyendo Radiolab, y luego comprobé que ya se había escrito mucho sobre ella (de hecho me suena haberla leído en su día, qué cabeza la mía). Hablando de amnesia, si hay alguien tan despistado como yo, le recomiendo leer este artículo que mi buen amigo Pere Estupinyàescribió para la revista Etiqueta Negra en 2012, en el que da otros detalles interesantes como estos: 
Las sonrisas de los pescadores en las fotos que revisó McClenachan evidencian algo más: sin importar la década a la que pertenecen, todos los turistas están orgullosos con su pesca. Es el logro del día. El ser humano se contenta con lo que ahora le ofrece el mar porque ignora lo que había antes. A esto se llama diminishing baseline, es decir, que cada generación se contenta con menos en el mar, porque no saben lo que se ha perdido. Es como una amnesia colectiva sobre cómo debería ser la naturaleza.

Eutanasia Animal


Los científicos de la fotografía están delante del cadáver de una ballena en una playa de Alaska. Provistos de sus respectivos chubasqueros, ambos se disponen a realizar la autopsia del cetáceo, que les permitirá determinar las causas de la muerte. Pero ¿qué ocurre cuando llegan y el animal está todavía vivo? En muchas ocasiones sucede que la ballena está moribunda y es imposible llevarla de vuelta al agua, con lo que puede que el animal pase varios días agonizando ante la mirada de impotencia de los humanos. El veterinario Craig Harms describía hace unos días en The Guardian lo que se siente: 
"Encontrar a una ballena viva en una playa es una experiencia muy diferente. Tienes el movimiento, su respiración, ella ve que está allí y tú puedes imaginar mejor cómo sería este animal nadando en el agua. Puedes ver sus músculos ondeándose debajo de los 15 cm o más de grasa. También ves a menudo las señales obvias de su estrés: heridas causadas por la hélice de un barco, por las redes, la respiración dificultosa, ampollas por todas partes, el aspecto demacrado y el daño de los carroñeros... Las gaviotas no esperan a que se mueran".
Cuando una ballena se queda varada, puede tardar hasta tres días en morir. Fuera del agua, el sol quema su piel y la gravedad causa el fallo de los sistemas circulatorio y respiratorio, lo que termina desembocando en una parada del corazón. Los veterinarios administran de vez en cuando calmantes al animal, para disminuir su sufrimiento, y una de las formas habituales de poner fin a la situación es cortar una de las arterias cerca de su cola para que se desanmgre lo antes posible, pero en ocasiones eso puede llevar hasta dos horas. 

Procedimiento de eutanasia aplicado a una ballena en Carolina del Norte (EEUU)

¿Debemos intervenir los humanos en estos casos o dejar que la naturaleza siga su curso? Los científicos que trabajan en el tema intentan encontrar una manera efectiva de parar el sufrimiento sin dañar a otros organismos. Administrar pentobarbital, como se hace en casos de eutanasia humana, supone un peligro para la gran cadena de animales que se alimenta de los restos de la ballena. Podrías estar envenenando a toda una cadena alimenticia. En 2011, recuerdan en The Guardian, se registró el envenenamiento de un perro que ingirió un trozo de grasa de una ballena en una playa. El animal sobrevivió, pero habían pasado 21 días desde el sacrificio de la ballena pero los trozos seguían siendo una amenaza. 

El equipo de Craig Harms ha diseñado un protocolo de actuación que publica en The Journal of Wildlife Diseases, un sistema más rápido y menos tóxico para el ambiente. Se trata de una inyección de cloruro de potasio que se infiltra directamente en el corazón de la ballena mediante unas jeringuillas muy gruesas construidas al efecto. Después de sedar al animal, los científicos buscan el lugar adecuado para suministrar la dosis, que tienen un precio de unos 500 dólares. 

El dispositivo diseñado por Craig Harms (Journal of Wildlife Diseases)

El nuevo método, aseguran, provoca la muerte de la ballena en menos de diez minutos y no es peligroso para los animales que se comen los restos. Los científicos han repartido las agujas especiales y el dispositivo para administrar el compuesto químico entre los miembros del equipo de protección de mamíferos marinos de EEUU. La próxima vez que aparezca uno de estos animales vivo en una playa, su sufrimiento durará mucho menos. 
Referencia: Low-residue euthanasia of stranded mysticetes (The Journal of Wildlife Diseases)| Vía: The Guardian. 

Consejos para el ahorro de Agua

Hay muchas iniciativas y artilugios para no derrochar agua en casa. Desde las tradicionales costumbres de no mantener abierto el grifo mientras te lavas los dientes o mientras friegas los cacharros, ducharse en vez de bañarse, poner peso en la cisterna si es de las antiguas… hasta modernos dispositivos de fácil instalación que permiten un considerable ahorro de agua y dinero.

La revista Consumer publica una relación de estos sistemas que permiten reducir mucho el consumo. Sí que es verdad que en algunos se requiere de una mayor invesión, pero a la larga compensa por la disminución de gasto que suponen. Por ejemplo, las cisternas de bajo consumo. Los nuevos modelos pueden reducir varias veces el consumo de agua. Permiten descargas pequeñas, de unos siete litros de agua, que en muchos casos es suficiente. Si no es posible cambiar la cisterna, se puede adaptar la antigua para que consuma menos: para ello, hay que bajar el nivel del flotador, de modo que el ingreso de agua se detenga antes de que la capacidad de la cisterna se complete.

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Cabeza de ducha de flujo reducido. Un accesorio que limita el caudal de agua pero, al aumentar la presión, evita la pérdida de confort a la hora de ducharse. Si además se añade otro accesorio llamado perlizador, la sensación será casi la misma que antes, con la diferencia de que el consumo de agua se puede reducir hasta la mitad. Estos limitadores de flujo se comercializan en distintos formatos, incluso con forma de anilla metálica, que se coloca entre el cabezal de la ducha y el extremo de la manguera y sirve también para lavabos.

Los grifos monomando, que se controlan con una única llave eliminan la posibilidad de que goteen cuando se cierran, pero, sobre todo, hacen más fácil la regulación de la temperatura del agua. De este modo, se impiden las pérdidas que en los sistemas de dos mandos se producen hasta conseguir la temperatura deseada.

Uno de los sistemas más  novedosos, según Consumer,  consiste en un dispositivo que hace circular el agua por un circuito cerrado hasta que alcanza los 35 ºC.  Solo a partir de ese momento el agua sale por el grifo y así se evitan los derroches que se producen en invierno cuando se deja correr el agua a la espera de que salga a buena temperatura. Como además el agua templada regresa a la caldera, ayuda a que se caliente más rápido, por lo cual también se ahorra energía (gas y electricidad).

Este sistema fue diseñado en España y se comercializa bajo el nombre de AquaReturn. Su web permite calcular el ahorro estimado posibilitado por este accesorio. Para una familia de cuatro personas en una casa en la que el agua tarde unos 30 segundos en salir a 35 ºC, el ahorro de agua sería de casi 22 metros cúbicos anuales.

20minutos.es

27 de febrero de 2014

PROU MALBARATAR ALIMENTS

El passat 20 de febrer es va presentar el manifest de la Plataforma Aprofitem els Aliments, al qual ja s’han adherit prop d'una trentena d'entitats, institucions i persones a títol individual. Sumeu-vos-hi!

Només amb la meitat de les pèrdues alimentàries actuals es podria alimentar tota la població que passa gana al món. Cada català fa un malbaratament de menjar en bon estat de 35 quilos/any, quantitat que suposa més de 262.000 tones en el seu conjunt, que pugen a 760.000 si a les xifres de les cases, comerços i restaurants s’hi sumen l’agricultura, la indústria agroalimentària i la distribució a l‘engròs, és a dir, des del camp fins a la taula.

La pèrdua d’aliments afebleix l’economia, fa menys competitives les empreses, encareix la despesa de les llars i obliga als poders públics a destinar recursos per gestionar els excedents i les pèrdues alimentàries que haguéssim pogut aprofitar.

El passat 20 de febrer es va presentar el manifest “Prou malbaratar aliments!” de la Plataforma Aprofitem els Aliments (PAA), al qual ja s’han adherit prop d’una trentena d’entitats, institucions i persones a títol individual.

Aquesta iniciativa és pionera a l'Estat i està impulsada per la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) i la PAA, amb l’objectiu que tots els agents de la cadena alimentària (agricultura, indústria agroalimentària, distribuïdors, consumidors, administracions i entitats socials) col·laborin per evitar el malbaratament de menjar establint estratègies conjuntes de sensibilització social i mostrant el seu compromís. Hi participen l'Associació Agroecològica de Gallecs (producció), Caprabo (distribució), Fundació Alícia (restauració) i l'Organització de Consumidors i Usuaris de Catalunya (consum), com també la Generalitat, l'Ajuntament de Barcelona i entitats socials com la Fundació Banc dels Aliments i Creu Roja de Catalunya.

El manifest planteja aconseguir reduir com a mínim a la meitat el malbaratament alimentari abans del 2025, seguint les recomanacions del Parlament Europeu del 19 de gener de 2012. 

Les entitats i empreses que el signen, es comprometen a participar en la sensibilització de la societat sobre el malbaratament alimentari, donar suport a la investigació i innovació, fer més transparent la informació sobre els residus alimentaris i promoure canvis normatius que afavoreixin l’aprofitament del menjar en bon estat, així com mesures econòmiques i fiscals orientades a la prevenció de pèrdues i a facilitar la donació d’aliments a col·lectius desfavorits.

En acabar l’acte es va fer una petita acció de conscienciació social menjant aliments reaprofitats: una llesca de pa amb melmelada feta a partir de fruita espigolada.


 Info 131 04 intern malbaratament