31 de agosto de 2022

El Gobierno aprobará en segunda vuelta la primera Ley de derechos animales

 El Consejo de Ministros aprobará este lunes "en segunda vuelta" la Ley de Derechos Animales, una norma pionera para garantizar el bienestar de estos, con un marco legal común en España para la protección animal.

Se trata de una norma impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, con el objetivo de poner fin al maltrato, abandono y sacrificio de animales, según precisa el Departamento ministerial que lidera Ione Belarra.

Uno de los mayores cambios de esta legislación, cuyo anteproyecto fue aprobado en Consejo de Ministros el pasado 18 de febrero, según referencia del Gobierno, es impedir que se sacrifiquen animales de compañía salvo por motivos sanitarios y eutanásicos.

Además se endurecen las penas de maltrato a través de la reforma del Código Penal y se incluye en la misma a todos los animales vertebrados (por ejemplo, jabalíes), cuyo maltrato no conllevaba "ningún reproche penal" hasta ahora, ha destacado el ministerio.

Para los casos de maltrato con muerte del animal la condena se recrudece y podrá ser de hasta 36 meses si concurre más de un agravante.
Esta primera ley de derechos animales "nos hace más humanos" al acabar con la "impunidad" de los maltratadores, con penas de cárcel y multas que podrán llegar a los 200.000 euros, ha aseverado a los medios en un vídeo la ministra Belarra.

"La gran mayoría de nuestra sociedad cuida, quiere y respeta a los animales y queremos que nuestro país tenga una legislación a su altura", ha añadido.

La normativa lucha además contra el abandono al exigir que todos los animales de compañía estén identificados y que la cría solo pueda hacerse mediante criadores registrados. Se trata de un "problema muy serio" en España, pues "el año pasado más de 285.000 perros y gatos llegaron a las protectoras".

También se prohíben los circos con animales salvajes y la comercialización de perros, gatos y hurones en las tiendas de mascotas, así como su exhibición y exposición al público con fines comerciales.

Los zoos y delfinarios se reconvertirán en centros de recuperación de especies autóctonas, y se prohibirá la utilización de animales en actividades y espectáculos en los que puedan sufrir daño o muerte, como las peleas de gallos o el tiro al pichón. EFEverde

Ostras para mejorar la calidad del agua del Mar Menor

 Los ecosistemas costeros están expuestos a una amplia gama de amenazas ambientales que incluyen, entre otras, la degradación de la calidad del agua por exceso de nutrientes, un proceso llamado eutrofización. Este es el caso del Mar Menor (Murcia, España), la laguna salada más grande de Europa. 

El Mar Menor sufre de eutrofización desde hace décadas debido a la acumulación de muchos nutrientes en el agua, lo que se ve agravado por la falta de organismos filtradores en el ecosistema. Estos animales, como los mejillones y las ostras, pueden ser, de hecho, parte de su salvación.

Ostras al rescate

El Mar Menor es un sistema tan eutrofizado e inestable que necesita de múltiples estrategias de reducción de nutrientes en el agua. Una de ellas puede ser la biorremediación con ostra plana, una intervención que se ha usado con éxito a nivel mundial para restaurar la claridad del agua y calidad del ecosistema. 

En este sentido, se está llevando a cabo el proyecto RemediOS, de la Fundación Biodiversidad a través del Programa Pleamar, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP). Las soluciones basadas en la naturaleza como esta aportan estabilidad y resiliencia, muy necesarias para la salud de los mares.

La ostra plana

La ostra plana (Ostrea edulis) es una especie de molusco bivalvo, organismos filtradores que se alimentan del fitoplancton retenido en sus branquias. Su capacidad de filtrar grandes cantidades de agua hace que esta especie tenga un papel clave en el mantenimiento de la calidad y claridad del agua. 

En el año 1972 se documentaron las primeras ostras planas en el Mar Menor y en 1982 eran tan abundantes que se realizó la primera pesquería profesional del banco de ostra, con 80 toneladas de capturas. Aunque poco después se abandonó la extracción de ostras, un recuento realizado en 1985 estimó la población en 100 millones de ostras y se mantuvo en 135 millones de ostras en el año 1992.

La población actual de ostras del Mar Menor es desconocida, aunque se sabe que es minoritaria, perdiendo con ella uno de sus servicios al ecosistema más importante: su contribución a reducir la eutrofización.

NORA, una alianza para restaurar las ostras

La ostra plana ha disminuido a nivel global y se estima que el 80 % de las poblaciones de ostras del mundo han desaparecido. Por ello, hace unos pocos años se creó NORA (siglas de Native Oyster Restoration Alliance o Alianza para la Restauración de la Ostra Nativa), una alianza de expertos en distintos campos de la biología y la ecología de ostras con el objetivo de devolver a los ecosistemas las poblaciones de ostra desaparecidas mediante su restauración. 

La restauración de ostras es una solución basada en la naturaleza para mejorar ecosistemas con excesos de nutrientes en el agua (eutrofizados) mediante la filtración de forma natural de los nutrientes transformados en una gran masa de fitoplancton.
















Semillas de ostra plana recogidas en el Mar Menor. Marina AlbentosaAuthor provided

Biorremediación con bivalvos

Entre las distintas estrategias basadas en la naturaleza se incluye la biorremediación o bioextracción de nutrientes, que permite extraer y retirar la masa de fitoplancton de ecosistemas eutrofizados. Este proceso consiste en cultivar bivalvos, como las ostras, en instalaciones acuícolas en el mar. A medida que engordan las ostras, se van retirando los nutrientes, que pasan de estar en forma de fitoplancton a transformarse en tejido de ostra. 

A continuación, las ostras se extraen del medio natural eliminando así nutrientes que se pueden reciclar cuando se consumen las ostras. Esta estrategia fue pionera en Suecia, donde se propuso el cultivo de mejillón como una solución simple, flexible y con buena relación coste-eficacia a los problemas de eutrofización que sufrían en un fiordo del país en el año 2003. Dicho cultivo podía extraer hasta el 20 % del nitrógeno del agua, uno de los elementos principales de la vida cuyo exceso causa la eutrofización.

Años más tarde, en un fiordo de Dinamarca, se estableció una granja de mejillones a gran escala optimizada para la eliminación rentable de nutrientes. Sesenta toneladas de mejillones por hectárea podían eliminar entre 0,6 y 0,9 toneladas de nitrógeno por hectárea y año. Este estudio también reveló que la producción de mejillones para estrategias de biorremediación de nutrientes es una medida rentable en comparación con las medidas terrestres, que son más caras. 




















Esquema mostrando la capacidad de extracción de nitrógeno en forma de fitoplancton de un cultivo de mejillones de la especie Geukensia demissa. Eva Galimany, basado en Galimany et al. 2017Author provided

En Alemania también se llegó a la conclusión de que la cría de mejillones puede ser una medida de apoyo adecuada para mejorar la calidad del agua mediante la biorremediación porque aumenta la transparencia del agua.

Cambiando de continente, en Estados Unidos se crearon instalaciones acuícolas con ostras en Chesapeake Bay, una bahía eutrofizada del noreste del país. Este estudio concluyó que para eliminar 1 tonelada de nitrógeno del agua se debían cosechar 7,7 millones de ostras cultivadas de 76 mm de longitud.

Un poco más al norte se creó una iniciativa para usar los bivalvos como depuradores naturales de las aguas de Long Island Sound, una bahía eutrofizada del noreste de EE. UU. Bajo esta premisa se instaló una batea con una especie de mejillón de la zona y se estimó que, en 6 meses, con un cultivo de 337 000 mejillones, se podían extraer 62,6 kg de nitrógeno.

Los estudios de bioextracción han tenido gran interés social y mediático por todos sus beneficios. Además de mejorar la calidad del agua, con estas soluciones basadas en la naturaleza se crea hábitat para otros organismos, y se promueve la generación de empleo y el desarrollo de la economía azul

Oasis térmicos para adaptar las ciudades al calo

 Las grandes superficies asfaltadas, el tráfico, la contaminación y la ausencia de zonas verdes hacen que las ciudades tengan una mala respuesta al calor del verano. El diseño urbano determina el microclima donde vivimos y, por tanto, modificarlo permite generar unas condiciones que nos permitan sobrellevar mejor las altas temperaturas.

Una herramienta para mejorar el confort térmico es el urbanismo bioclimático, que tiene en cuenta el sol y el viento para diseñar los espacios públicos de las ciudades como calles y plazas. Las estrategias bioclimáticas aúnan de forma integradas tres variables: viento, soleamiento y humedad.

En una gran ciudad, las medidas bioclimáticas en el diseño urbano deben incluir los siguientes elementos de cara a combatir el calor:

  • Espacios en sombra en las horas centrales del día.

  • Espacios que generen canales de viento para las brisas.

  • Espacios con fuentes y láminas de agua.

  • Espacios con arbolado caduco con alta evapotranspiración.

Adaptación al calor, pero también al frío

Más allá de las olas de calor del periodo estival del año 2022, con temperaturas récord, también tenemos que pensar en las situaciones frías de invierno. Es crucial diseñar estrategias flexibles.

En ciudades como Madrid, por ejemplo, hay más meses al año infracalentados que sobrecalentados, por lo que la búsqueda del soleamiento es imprescindible en calles y plazas en invierno, y de la sombra en verano. Por otro lado, la falta de confort térmico en las horas centrales del día debido a las altas temperaturas puede compensarse teniendo en cuenta el viento y la evapotranspiración.

A continuación recogemos las principales estrategias para conformar oasis bioclimáticos que mejoren las condiciones de verano en la ciudad.

1. Sombreamiento de las calles y plazas

Ante la situación de emergencia por altas temperaturas, los espacios públicos pueden diseñarse con elementos que ayuden a tener sombra, bien sea con arbolado o bien colocando elementos textiles en las calles. 

Existe la oportunidad de sombrear los espacios públicos pergolados o lonas de textiles fotovoltaicos que suman a la sombra la posibilidad de generar energía solar fotovoltaica.

Cubierta con placas solares sobre un parque
Pérgola solar en Barcelona. Ayuntamiento de Barcelona

2. El viento en el diseño urbano




















Para aprovechar el viento, el primer paso es conocer de dónde viene en verano en la ciudad. Ahora se disponen de mapas en tiempo real que ayudan a conocer las velocidades y direcciones de viento del lugar, y también se pueden solicitar los datos a las agencias meteorológicas.

Mapa de Madrid y alrededores con flechas que indican la dirección del viento.
















Líneas del viento en Madrid a 10 m sobre el suelo a 4 de agosto de 2022. La configuración topográfica determina zonas más expuestas y zonas menos expuestas. MeteoblueCC BY-NC

En el mapa que precede a estas líneas podemos observar cómo en las afueras de Madrid la velocidad del viento es mayor que en el interior, casi el triple: de 3-4 km/h (colores azules) a 12-14 km/h (colores verdes). Las líneas de los vientos de verano del mapa anterior nos ayudan a establecer:

  • Corredores de ventilación natural si las calles principales llevan la dirección del viento dominante.

  • Árboles y arbustos caducos colocados en líneas paralelas a los vientos de verano para favorecer los canales de viento.

Esquema de colocación de los árboles en línea formando corredores de viento
Estrategias de colocación de los arboles caducos en líneas de viento para configurar corredores de viento. Ester Higueras y Alicia GómezAuthor provided

3. Incremento de la vegetación en la ciudad

El incremento de las zonas verdes es clave para mejorar las condiciones térmicas del verano en la ciudad. Es necesario buscar variedad entre el porte, la evapotranspiración, gracias a la gran cantidad de especies que ya estén aclimatadas en la ciudad.

En Madrid, por ejemplo, el ayuntamiento está revisando sus normas urbanísticas, ya que desde 1997 han aparecido importantes cambios y transformaciones que deben ser recogidas en el Plan General de Ordenación Urbana. Una de sus aportaciones es la configuración del concepto de factor verde:

El factor verde es un parámetro numérico destinado a la mejora de la sostenibilidad, de las condiciones de confort térmico y bioclimático y del medio ambiente urbano de la ciudad, en el que se considera la cantidad de vegetación a incorporar en la edificación y en el espacio libre de parcela.

Se está pensando ahora en el cálculo preciso de este indicador, donde entra en juego la presencia de vegetación en arbolado en calles, en fachadas, en azoteas y en el espacio público.

Jardín con plantas propias de clima seco.

















Ejemplo de xerojardinería en Valdespartera (Zaragoza) un tipo de jardín con bajo consumo de agua adecuado para climas secos. UPM

4. Permeabilidad del suelo

Se deberá evitar que las aceras y las calzadas sean prácticamente impermeables, con escorrentías cercanas al 90 %. El objetivo es maximizar la utilización de pavimentos permeables. En Madrid, por ejemplo, se tomarían como parámetros mínimos los establecidos por la Ordenanza de Gestión y Uso Eficiente del Agua en la Ciudad de Madrid.

Lo ideal es tener una parte de agua que se pueda infiltrar en el terreno. La composición de los materiales, la pendiente, la cuantía de la precipitación y la presencia de vegetación son factores que condicionan el factor final de escorrentía. Una propuesta es diseñar suelos de drenaje sostenible.

El objetivo es aumentar la permeabilidad de las calles, ya que favorece el amortiguamiento del calentamiento estival y permite aprovechar el agua de escorrentía para crear un microclima favorable y contribuir al crecimiento de la vegetación.

5. Color de los pavimentos urbanos

El color de los materiales superficiales es importante para la radiación solar difusa que se refleja en ellos, y condiciona el bienestar térmico de los viandantes. En general, siempre es recomendable pavimentar con colores claros las aceras e incluso las calzadas (ya existen asfaltos con una gran variedad de colores). 

El objetivo es aumentar el albedo (colores claros) de las superficies horizontales, en aceras y calzadas, para mitigar el calentamiento superficial de las calles, y mejorar indirectamente las condiciones de confort estival.

Oasis térmicos en la ciudad

Esquema de oasis térmico para las ciudades
Esquema conceptual del oasis térmico con acabados claros, arbolado caduco, alineación de árboles según vientos dominantes y fuentes.Ester Hidalgo y Alicia GómezAuthor provided

La estrategia de diseñar oasis térmicos urbanos tiene como meta generar un microclima propicio para el mayor número posible de días del año. 

En estos espacios se combinarán todas las estrategias descritas: se instalarán estanques y fuentes y se colocará arbolado caduco alineado con la dirección del viento dominante en verano para crear canales de viento. Todo ello complementado por pavimentos de colores claros y suelos permeables en al menos un 75 % de suelo total.

El Banco Mundial estima que siete de cada diez personas vivirán en zonas urbanas en el 2050. La adaptación de las ciudades con estrategias bioclimáticas es fundamental frente a unos extremos meteorológicos cada vez más comunes debido al cambio climático.