31 de julio de 2019

Washington prohíbe las pajitas de plástico, 130 años después de patentarlas

Alfonso Fernández.- EFEverde.- "Pitillo" en Colombia y Venezuela; "popote" en México; bombilla en Bolivia; "pajita" en España y Argentina; "calimete" en República Dominicana; "absorbente" en Cuba; sea cual sea el nombre del tubo de plástico utilizado para beber de un vaso queda prohibido en Washington a partir de esta semana.

Orígenes

Pocos saben que este dispositivo, en su versión moderna, fue patentado precisamente en la capital estadounidense en 1888 por el inventor Marvin C. Stone, molesto con los cilindros que se utilizaban hasta ese momento y que se fabricaban con centeno.
pajitas plastico
Pajitas de plástico de un solo uso dentro de su envase/ EFE/Ana Mengotti
En un principio eran de papel sobre el que se aplicaba una capa de cera. Con el paso del tiempo fueron sustituidos por el plástico y su uso se extendió rápidamente por todo el país a partir de las décadas de 1950 y 1960.
Así que no es de extrañar que la ciudad en que se inventó, donde viven más de 700.000 personas y tiene su sede el Gobierno federal estadounidense, decida ahora decretar su supresión.
Se trata de la segunda gran ciudad estadounidense en prohibirlos, después de que Seattle (estado de Washington) hiciese lo mismo en 2018.

Plástico de un solo uso

“Se ha convertido en estándar que lleguemos a un restaurante y uno ni siquiera tenga que decir nada. A cualquier líquido se le pone inmediatamente una pajita de plástico. Y la gente ha comenzado a preguntarse qué hago con un plástico que no he pedido”, explicó a Efe Tommy Wells, director del Departamento de Energía y Medioambiente del Distrito de Columbia, donde se encuentra Washington.
Wells remarcó, además, que son “por definición objetos de un solo uso, nadie los guarda para ser reutilizados” y que “su pequeño tamaño hace excesivamente costoso su reciclaje” por lo que mayoría acaba en los ríos y mares.
Solo en Estados Unidos, se estima que se utilizan más de 500 millones de pajitas al día, y el objetivo es combatir la avalancha mundial de plásticos que amenaza al planeta. 
La encargada de supervisar el programa en la ciudad, Katherine Antos, remarcó que esta prohibición es “solo uno de los elementos de un esfuerzo integral que busca liderar al país para acabar con los plásticos de un solo uso”.

Concienciación social

El Gobierno de Washington ofreció un periodo de transición de seis meses, que concluyó este lunes, por lo que a partir de ahora los negocios que no ofrezcan alternativas de papel, paja o aluminio podrán ser multados, con sanciones de entre 100 y 800 dólares (entre 88 y 708 euros).
Por su parte, Dan Simons, copropietario del restaurante Founding Fathers y uno de los impulsores de la propuesta, aseveró que el objetivo es crear “conciencia pública” de manera que sea “el propio público quien haga de difusor y diga: ‘Sí, no me hace falta. Quédese con ella”.
La iniciativa, no obstante, ha generado quejas por parte de los consumidores en Washington porque consideran que los materiales reciclables empleados, especialmente el papel y el cartón, no son muy funcionales.

Otras opciones

En Mi Casita Bakery, un restaurante mexicano-salvadoreño en el barrio de Columbia Heights, con un importante porcentaje de población latina, ya cuentan con pajitas de papel.
Alberto Vásquez, encargado del negocio, indicó que han estado explicando a los clientes el cambio durante los últimos meses para que no les pille por sorpresa.
“Es un proceso que comenzamos hace más de seis meses, y es la clientela la que se va adaptando. No están muy acostumbrados a usar las pajitas orgánicas, que son de papel, pero tienen que entender que es una ley y se trata de ayudar a la ecología”, afirmó a Efe Vásquez.
El comerciante remarcó que es “una buena medida” porque muchos de esos residuos “van al río” y restó importancia a los nuevos materiales.
pajitas plastico
Pajitas de colores. EFE/Ana Mengotti
“El cartón al mojarse da un saborcito diferente, pero no es nada del otro mundo”, dijo.
Entre sus clientes se encontraba Javier Sandoval, de origen mexicano y con más de 30 años en el país, quien probó por primera vez estas pajitas en el establecimiento acompañando un refresco con un pedido de guacamole.
“He estado en Texas, Virginia, en Carolina del Norte, no lo he visto. Está bien por la contaminación, cuanto menos contaminante mejor. Pero debería ser más eficaz, como usted puede comprobar, se deshace”, sostuvo al expresar sus dudas sobre la viabilidad de las nuevas pajitas.
“Lo que tienen que vigilar es que no haya coches viejos que echen humos, que la gente separe la basura orgánica e inorgánica, ¿si no de qué sirve que tenga una pajita de cartón?”, agregó Sandoval. EFEverde

Más de 70 escuelas náuticas españolas recogerán pilas usadas para su reciclaje este verano

Alumnos de 74 clubes y escuelas náuticas de todo el país participarán este verano en la campaña 'Ponte las pilas y recicla', impulsada conjuntamente por las fundaciones Ecopilas y Ecomar, para recopilar pilas usadas en las costas españolas.
La Fundación para la Gestión y Reciclaje de Pilas y Baterías (Ecopilas) instalará un total de “150 contenedores a los centros adheridos al programa de educación medioambiental Grímpola Ecomar” (dirigido a niños de entre 7 y 14 años), según afirman en un comunicado.
Además, la organización tiene previsto distribuir 7.400 mini recopiladores domésticos entre socios y alumnos.

Material deportivo

La iniciativa premiará con distinto material deportivo náutico, tales como chalecos o velas, “a los tres centros que recojan más pilas durante los meses de julio y agosto”, período durante el que se desarrollará la campaña.
En este sentido, habrá talleres de formación y se repartirá material educativo “para sensibilizar sobre diversas materias medioambientales y hábitos de vida saludable“. 
La organización afirma que “esta campaña ha permitido gestionar correctamente cuatro toneladas y media de pilas desde 2015”, año en que se puso en marcha la iniciativa para proteger las costas de España.

“Incentivar reciclaje”

La presidenta de la Fundación Ecomar, Theresa Zabell, ha afirmado que “es necesario incentivar este tipo de reciclaje, ya que una pila tarda en desaparecer de la naturaleza hasta 1.000 años siendo esta recicable al cien por cien”.
Por su parte, el presidente de Ecopilas, José Pérez, señala la importancia de la campaña “sobre todo si tenemos en cuenta la multiplicación de nuevos y variados dispositivos electrónicos que emplean pilas y baterías y que todos utilizamos, aún más en verano”.
Perez cree que “sólo mediante la educación y la formación tendremos adultos responsables en el futuro”.EFEverde

WWF denuncia el mal estado de los ríos en doce puntos críticos

En esta jornada reivindicativa los activistas han grabado imágenes con drones para tratar de demostrar el mal estado en concreto del río Jarama, que arrastra la contaminación de Madrid hasta su desembocadura en el Tajo.
Los voluntarios de WWF han retirado los residuos y han denunciado que los ríos han dejado de existir “tal como los conocíamos”, porque en la actualidad muchos de ellos están en un “pésimo” estado, ha informado esta organización en una nota de prensa.
“En España no tenemos ríos, tenemos badurrios. Con este término buscamos alertar a la ciudadanía de que los ríos, como tradicionalmente se han conocido, se están convirtiendo en un recuerdo del pasado”, ha señalado Rafael Seiz, especialista del Programa de Aguas de WWF España.
WWF califica de ‘badurrios’ a aquellos ríos que llevan menos agua y de peor calidad, y además no son capaces de proporcionar todos los servicios fundamentales que proveen los ríos que están en buen estado, como la depuración natural de las aguas o la recarga de los acuíferos.
Según WWF, prácticamente no queda un solo río en España sin que una presa regule sus aguas y, como consecuencia, casi la mitad de los cauces en España se han trasformado en “badurrios”.
En España se han construido más de 1.200 grandes presas, lo que sitúa al país como el noveno del mundo con mayor número de grandes presas, y existen actualmente varios trasvases cuencas que han modificado el funcionamiento natural de las cuencas hidrográficas, ha recordado WWF.
Con la acción llevada a cabo hoy por los voluntarios de WWF “queremos queremos lanzar un mensaje claro a las administraciones: nuestros ríos no son simples cañerías”, ha manifestado Seiz.
La organización ecologista ha pedido a las Confederaciones Hidrográficas y a las Autoridades del Agua que pongan todas las medidas necesarias para mejorar el estado de los ríos en España, tal y como exige la Directiva Marco de Agua. EFE

El cambio climático, en tu taza de café

Que el café pueda morir de éxito es una amarga constatación que aún estamos a tiempo de revertir cambiando el modelo de producción del café por uno que lo haga sostenible. ¿Cómo? Cuidando la cadena de suministro que a fecha de hoy lo hace insostenible: de aquí a 2050 puede desaparecer la mitad de las tierras de cultivo del café que consumimos a diario y con el que nos despertamos cada mañana. Es urgente reparar en el drástico impacto medioambiental de la producción del café basada en la sobreexplotación de tierras y proteger, además, a las personas que lo cultivan. ¿Qué ganamos? Producir y consumir de manera justa y sostenible, a saber: café justo -y bueno- para las personas y el planeta.
25 de junio de 2019. Si aún no te crees que el cambio climático -mejor dicho, la crisis climática, porque el cambio no es un fenómeno celestial sino de la acción humana en la tierra- te esté afectando, o que aún sigas en la primera estrofa del poema de Brecht “Ahora vienen por mí, pero es demasiado tarde…”, puedes empezar a preocuparte mientras tomas tu primera taza de café del día.
En Perú y Etiopía, los caficultores generaron ingresos muy por debajo del umbral de pobreza salvo en 2011
¿Y por qué? Porque ese café tan bueno que te espabila cada mañana, te despeja a media tarde o te acompaña en tus reuniones de trabajo, o te ayuda a proponer una cita –“¿nos tomamos un café?”-, puede que un día no muy lejano deje de existir. Más aún, puede que su cultivo que ya esté dejando de ser una forma de vivir dignamente, o cuanto menos subsistir, de muchas familias en todo el mundo, porque sus plantaciones están amenazadas por multinacionales que han decidido sobreexplotar terrenos de cultivo provocando deforestación y, lo que es peor -con perdón de la pachamama que, al fin y al cabo, nos alimenta a todos- abaratar los precios hasta asfixiar tu negocio y dejar sin el pan con el que das de comer a toda tu familia.
Puede que dentro de poco, tomar un café deje de ser un acto tan cotidiano, revitalizante, que anima el espíritu, que estimula la conversación, que da buenas ideas y acompaña las mejores citas, hace más llevaderas las reuniones… ni tenga tan buen sabor como el que te tomas ahora, en tu casa, en la cafetería, en el restaurante después de comer, con amigos, en familia, en pareja, en el trabajo con tus compañeros.
El cambio climático, en tu taza de café
(C) ALTERNATIVA 3
Porque seguro que tú estás entre los 22 millones de personas que en España toman café a diario. Ni más ni menos que el 63% de la población mayor de 15 años. El consumo de café por habitante en 2017 en nuestro país fue de 4’25 kg, lo que nos sitúa en el puesto 19 del ranking mundial.
Pero más son los millones de personas que lo cultivan en todo el mundo. Un total de 25 millones de productores y productoras, en más de 80 países, y en su mayoría en pequeñas parcelas de menos de 5 hectáreas, que conforman el primer eslabón, y el más vulnerable, de la cadena del café: desde la plantación hasta nuestras cafeteras. En nuestras casas pagaremos el café más caro, y nos sabrá peor al paladar, pero una familia cafetera perderá la tierra, que no solo es su medio de trabajo sino también su entorno vital.
Porque son 25 millones de personas que apenas pueden negociar precios, condiciones de trabajo, ni número de intermediarios que serán los que finalmente decidirán lo que vale el grano de café en origen. Ni que decir que el precio es volátil y que los ingresos más bajos son para quienes lo producen, en un sector como el cafetero donde cada vez más el poder está en manos de los comerciantes, las grandes marcas internacionales y las empresas distribuidoras. Algo que a pasos agigantados hace económicamente insostenible la industria cafetera. Más cuando los datos nos advierten que, además, la crisis climática provocará la pérdida de hasta la mitad de las tierras cultivables de aquí a 2050.
El panorama mundial es desolador. Los agricultores y agricultoras se ven incapaces de mantener, bajo estas condiciones, sus cultivos, incluso de cosechar todo su café. Se ven obligadas a endeudarse para cubrir sus necesidades básicas, y caen atrapadas en la pobreza. A menudo, las familias caficultoras sufren de problemas de malnutrición e índices elevados de analfabetismo. La pobreza también alimenta fenómenos tales como la migración o el tráfico de droga.
El estudio que publica la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, “Café: La historia de un éxito que oculta una crisis” descubre los datos de esta parte más amarga del café: en Perú y Etiopía, los caficultores y caficultoras generaron ingresos muy por debajo del umbral de pobreza (salvo en 2011), y en 2017 percibieron un ingreso un 20% más bajo que en 2005. En Colombia, en 2011 y 2016, aunque quienes cultivan café, en promedio, logren superar el umbral de pobreza, no alcanzan sino en pocas ocasiones un nivel de vida digno.
Las consecuencias las pagaremos todos, y cuando ya no podamos pagar con dinero ni hayamos hecho nada para remediar la crisis, entonces será demasiado tarde, Bertolt Brecht dixit.
¿Qué podemos hacer? Muchas veces hemos hablado aquí, en Alterconsumismo, que nuestro consumo es un acto político, y que todos somos prosumidores -un concepto que en Francia es una tendencia al alza desde hace muchos años- y que nos viene a decir que todos podemos ser consumidores exigentes, y que atendamos también a la otra cara de la moneda: la de la etiqueta, la de la persona productora, país de origen, condiciones laborales y de vida, materias primas empleadas, precios en origen, etc…
Eligiendo qué café tomamos cada mañana, también podemos evitar que el día de mañana acabe amargando la vida de muchas personas, y la del propio planeta.
El café es, como dice este estudio de Commerce Equitable, “terreno fértil para las alternativas”. El café de Comercio Justo, aunque no infalible frente a la crisis descrita en este artículo, es una de ellas.
Como hemos contado aquí en otras ocasiones, el Comercio Justo se basa en los compromisos asumidos por los actores de la cadena para permitir a organizaciones productoras, trabajadores y trabajadoras vivir de su trabajo e invertir de manera colectiva a largo plazo.
No es una casualidad que el café sea uno de los productos emblemáticos de la alternativa que representa el Comercio Justo, que desde su origen en los años 60 viene reclamando cambios en el comercio internacional que permitan vivir con dignidad a quienes producen una gran parte de los alimentos que consumimos.
En nuestro país, al igual que en Francia, el café es uno de los productos estrella del Comercio Justo. Es el producto más conocido y reconocido, y desde luego un emblema de nuestro sector. Desde 2010 hasta 2017 se ha situado como el producto más consumido de Comercio Justo, con entre el 40 y el 50% de las ventas totales.
En nuestras manos, y en este caso en nuestras tazas de café, está también nuestro poder para revertir que el café acabe muriendo de éxito.

10 plantas que purifican el aire de tu casa

El aire de nuestros casas y trabajos se encuentra cada vez en peores condiciones. Y es que nuestro estilo de vida hace que cada vez mas en nuestro hogar aparezcan más productos químico-sintéticos que liberan Compuestos Orgánicos Volátiles que son perjudiciales para la salud a partir de ciertas concentraciones.
Los más frecuentes son: el formaldehído, el tricloroetileno, el benceno, el xileno, el tolueno, el dióxido de carbono y el amoníaco, algunos de ellos de probados efectos cancerígenos.
Las fuentes son: plásticos, las fibras sintéticas existentes en diferentes tejidos, los muebles de maderas aglomeradas, el PVC, las pinturas y barnices, los disolventes, los adhesivos, las cocinas de gas, los ambientadores, las impresoras y fotocopiadoras y los productos de limpieza del hogar y para el aseo personal.
En 1984 la NASA elaboró el informe “Plantas ornamentales para la disminución de la contaminación interna del aire” donde se publicaba una lista de plantas capaces de purificar el aire. Os proponemos las 10 mas interesantes:
  1. Espatifilo o Spathiphyllum Wallasii.
  2. Areca Palma.
  3. Lengua de tigre.
  4. Potos.
  5. Cinta.
  6. Ficus Robusta.
  7. Palmera china.
  8. Tronco de Brasil.
  9. Hiedra inglesa.
  10. Palmera de Bambu.

1. Espatifilo o Spathiphyllum Wallasii.

Espatifilo planta purificadora de aire
Forma parte de la lista de las plantas con más poder de purificación, siendo una de más fácil mantenimiento. Poner esta planta en nuestra casa puede reducir el formaldehído, el xileno y el tolueno, compuestos orgánicos volátiles perjudiciales para la salud, siendo además eficaz en la eliminación de acetona, tricloroetileno y benceno.
Originaria de las selvas tropicales de América Central y Sur, necesita un lugar con luz indirecta, poco riego aunque gusta de humedad, un cuarto de baño con luz natural es un lugar ideal para esta planta.

2. Areca Palma.

Una de las mejores plantas de purificación del aire en general. Es comúnmente conocida por su uso en interiores. Es fácil ver esta palma en decoraciones victorianas y películas de época. La razón es que vive feliz en interiores sin necesidad de sol directo. Además, los cuidados necesarios para mantenerla en las mejores condiciones, son mínimos. Este tipo de palmera es oriunda de Madagascar. Pero hoy en día se encuentra por todo el mundo. Las Palmas eliminan específicamente el formaldehído, el benceno y el monóxido de carbono (especialmente útil si alguien en tu casa fuma).
Areca Palm

3. Lengua de tigre.

Sirve para absorber los óxidos de nitrógeno y formaldahyde. Es una de las plantas de interior más resistentes que existe. Tiene fama de indestructible. Aguanta la atmósfera seca y caliente de las habitaciones, la luz pobre, el olvido del riego, años sin trasplantar, las plagas y enfermedades, vamos casi todo.
Lengua de tigre

4. Potos.

Potus o potos (Aures Scindapsus)
Es una de las de más fácil mantenimiento. Se caracteriza por sus hojas de oro, en forma de corazón y es muy popular en América del Norte. Es una planta resistente que puede sobrevivir con poca luz y temperaturas más frías, ideal para oficinas y hogares, ya que libera al aire de monóxido de carbono y formaldehído.
Es muy resistente y de rápido crecimiento. En casa prefiere la luz indirecta brillante y tierra húmeda. Ideal para el baño o la cocina.

5. Cinta.

Cinta
Elimina el monóxido de carbono y otras toxinas e impurezas. Es una de las tres plantas que mejor elimina los casos de formaldahyde desde el aire. Es muy fácil de cuidar, con la temperatura, el riego y la luz apropiada tu planta vivirá muchos años.
Tolera bien la falta de luz y el frío. Toleran la sequía y no mueren si se olvida el riego, ya que la almacenan agua en las raíces.

6. Ficus Robusta.

Es una especie perennifolia del género de los higos, nativa del nordeste de India (Assam), sur de Indonesia (Sumatra y Java). Fue introducida en Europa en 1815 como planta de interior. Una de las de más fácil mantenimiento. Poner esta planta en nuestra casa puede reducir el formaldehído, compuesto orgánico volátil perjudicial para la salud.

7. Palmera china.

La raphis excelsa es una palmera de maceta elegante, fácil de cuidar y poco exigente con la luz. Hay docenas de variedades de Raphis excelsa, también conocida como palmerita china, con una altura y extensión de metro y medio. Puede reducir el formaldehído y benceno, compuestos orgánicos volátiles perjudiciales para la salud.

9. Tronco de Brasil.

Su nombre científico es Dracaena fragrans y pertenece a la familia de las Agaváceas. Procede de América tropical y se trata de un arbusto de hojas perennes. Se caracteriza por poseer unos tallos marrones claros que contienen anillos horizontales.
Las hojas son colgantes, adquieren forma de lanza y llaman la atención por su color verde brillante y la franja amarilla que las surca.
Las flores solamente brotan en ejemplares adultos que alcanzan una altura determinada, suele ser los dos metros, y destacan por su embriagador aroma. Suele florecer muy pocas veces.Puede reducir el tricloroetileno y el xileno, compuestos orgánicos volátiles perjudiciales para la salud.

9.Hiedra inglesa.

Hiedra común (Hedera helix)
Es una típica planta trepadora que puede alzarse a muchos metros del suelo y ascender por casi cualquier tipo de superficie, como árboles, rocas, paredes. La recolección de las hojas y el tallo puede efectuarse en cualquier época del año, aunque es más aconsejable hacerlo antes de la floración. Puede reducir el formaldehído, el tricloroetileno y el benceno, compuestos orgánicos volátiles perjudiciales para la salud.
Esta enredadera es un poco más difícil de cultivar, prefiriere el frío y la humedad, se puede poner en una maceta en el balcón.

10. Palmera de Bambu.

Actúa como un humidificador natural. Es una planta originaria de China cuyo cultivo se ha extendido por todo el mundo. Actualmente puede encontrarse como parte de la decoración en casas, jardines y terrazas. Por sus características únicas es una planta que requiere un mínimo mantenimiento.
Elimina el benceno, el formaldehído y el tricloroetileno. Esta planta de interior muy popular prospera en condiciones de poca luz, y no soporta el riego abundante, por lo que es ideal para aquellos que olvidan con frecuencia regar las plantas.

Guerra a las partículas finas

Guerra a las partículas finas
Una bruma cubre la ciudad de París, aquejada de unos altos niveles de polución que han activado todas las alertas (Kiszon Pascal (GETTY))
La reducción drástica del tráfico automovilístico en las grandes áreas urbanas se percibe cada vez más como una urgencia inaplazable, por motivos de salud pública. Un informe de casi 300 páginas de la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria ( Anses), encargado por el Gobierno francés, alertó ayer sobre la peligrosidad de las partículas finas y sobre todo de las ultrafinas, no sólo las que emiten los tubos de escape de los vehículos sino las que se esparcen en la atmósfera por el frotamiento de los neumáticos y la abrasión de los frenos.
El estudio científico, que incorpora los nuevos conocimientos en materia de polución a nivel internacional desde el 2013, ha salido a la luz en un momento muy sensible. Hace pocas semanas Francia sufrió un episodio canicular extremo, con temperaturas de hasta 45 grados centígrados, que obligó a restringir la circulación de los vehículos más contaminantes en ciudades como París, Marsella, Lyon o Estrasburgo. Las previsiones meteorológicas indican que una nueva ola de calor muy intenso puede llegar la próxima semana al Hexágono.
El documento de Anses confirma que la polución atmosférica es la responsable, cada año, de unas 48.000 muertes prematuras en Francia, es especial por las dolencias en las vías respiratorias, enfermedades cardiacas, de la sangre y del sistema nervioso, entre otras.

GRAVES CONSECUENCIAS

Cada año la polución es la causante de 48.000 muertes prematuras en Francia

La alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, se afanó a informar del nuevo estudio en un tuit. Uno de los temas centrales de la campaña de las municipales de la próxima primavera será justamente la lucha contra la contaminación y las polémicas medidas adoptadas durante los últimos años para incrementar las zonas peatonales, cerrar algunas vías al tráfico y abrir más carriles bicicleta. Hidalgo ha querido hacer de la concienciación ecológica una de sus banderas, a pesar de las críticas contra algunas decisiones y del fiasco de iniciativas como el sistema de alquiler de bicicletas y de coches eléctricos, o el caos por la irrupción de los patinetes eléctricos. La alcaldesa sabe bien, sin embargo, que el apoyo de los jóvenes y de las personas de mentalidad verde puede ser crucial para imponerse a su principal rival, Benjamin Griveaux, del partido del presidente Macron, La República en Marcha (LREM), hasta hace unos meses portavoz del Gobierno.
Los efectos de la contaminación del aire en la salud
Los efectos de la contaminación del aire en la salud (La Vanguardia)
El informe de la Anses supone también un desafío a Macron y al Ejecutivo, que ha sido censurado por no estar a la altura de las expectativas ecologistas que despertó hace dos años y por sus contradicciones. Uno de sus ministros más carismáticos, Nicolas Hulot, titular de Ecología, dimitió frustrado por los escasos avances en la protección del medio ambiente.
Macron hubo de dar marcha atrás en la ecotasa para los carburantes, una medida que había presentado como inexcusable pero que retiró por la revuelta en la calle de los chalecos amarillos, que realizaron sábado tras sábado.
“Los efectos son muy fuertes”, indicó a la prensa Valérie Pernelet-Joly, jefa de la unidad de evaluación de riesgos sanitarios de la Anses. Los componentes más nocivos son las partículas ultrafinas (PM1), de tamaño nanométrico, el hollín (o carbono negro) y el carbono orgánico. Las fuentes contaminantes provienen del tráfico automovilístico –especialmente los vehículos antiguos con motor diésel– la combustión de carbón en centrales que aún lo usan y de la biomasa (quema de desechos agrícolas).

MUNICIPALES EN LA CAPITAL

La alcaldesa Hidalgo hace de la ecología una bandera de su mandato y reelección

Más allá de las enfermedades respiratorias y cardiovasculares, ya la Organización Mundial de la Salud alertó, en el 2013, de los efectos nocivos que estas sustancias pueden tener en el cerebro de los niños –por los daños en el feto–, en su capacidad de aprendizaje y en su peso al nacer. La Anses advierte sobre partículas de amonio, de sulfatos y nitratos, así como de metales como el hierro, el zinc, el níquel, el cobre y el vanadio. Los expertos hablan de “aerosoles inorgánicos secundarios”. El problema es que , hasta ahora, no se han tomado en cuenta ni aplicado medidas efectivas contra ellos.
Algunas de estas sustancias altamente tóxicas no dependen del motor sino del desgaste de los neumáticos y de las pastillas de freno. Por tanto, los coches eléctricos también las emiten, en algunos casos incluso más, pues las baterías aumentan el peso de los vehículos y la abrasión de neumáticos y frenos es mayor.
En su estudio, la Anses analizó tres tipos de escenarios, del más optimista al más pesimista sobre la transformación del parque automovilístico. Se tomó como laboratorio la gran aglomeración parisina, por ser el área más poblada del país. Los resultados indicaron una bajada de la concentración media de la polución si se aplicaban medidas como los filtros de partículas para todos los vehículos diésel o
se aumentaba de manera sustancial la proporción de automóviles eléctricos. Con todo, la contaminación se mantendría todavía por encima de los niveles que recomienda la OMS.

ABRASIÓN NOCIVA

Las sustancias tóxicas no vienen sólo del tubo de escape sino también de neumáticos y frenos

La conclusión del informe es que, a pesar de la necesidad de aplicar restricciones puntuales y de proseguir a buen ritmo la conversión tecnológica –en especial la sustitución de los motores térmicos por los eléctricos–, lo fundamental seguirá siendo reducir el tráfico rodado de los particulares a través de una mejora del transporte público y un cambio de hábitos que generalice la bicicleta o andar en los trayectos medios y cortos.
En el caso de París, la transformación ecológica será el eje argumental de los Juegos Olímpicos del 2024. No se llegará a tiempo, sin embargo, para poder implementar uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de Europa, el Grand Paris Express –o supermetro– 200 kilómetros de nuevas líneas automatizadas que deben comunicar entre sí, de modo mucho más rápido, las localidades de la periferia parisina, incluidos los aeropuertos Roissy-Charles de Gaulle y Orly, así como el distrito financiero de La Defense, evitando el actual diseño radial que obliga a pasar por el centro de la capital. Este metro periférico supondrá sin duda una victoria importante en la larga guerra contra los gases de escape y las partículas finas.

60 años después de las últimas pruebas nucleares en el atolón Bikini, las bombas siguen contaminándolo todo

El Apocalipsis tuvo lugar el 1 de marzo de 1954 en mitad del paraíso. Se llamaba Castle Bravo. Luego hubo bombas peores, pero aquella explosión termonuclear de 15 megatones abrió una cicatriz indeleble en la piel de la Historia. Entre 1946 y 1958, Estados Unidos explotó 67 bombas nucleares en las Islas Marshall, un puñado de atolones espolvoreados sobre el océano Pacífico. Bikini, Enewetak y algunas otras islas como Rongelap o Utirik fueron el epicentro de una "furia" nuclear como nunca se había visto; una furia que, presuntamente, había contaminado miles de kilómetros cuadrados y dañado la salud de decenas de miles de lugareños. 
"Hasta ahora no había habido investigaciones independientes de la contaminación radiactiva y sus consecuencias", explicaba a El País, Mónica Rouco, subdirectora del proyecto cuando se realizaron las medidas de contaminación en las Marshall entre 2015 y 2018. Ahora lo tenemos y los datos son bastante claros, 60 años después de las últimas pruebas en aquel rincón del Pacífico, las bombas siguen muy presentes.

Lo que queda tras las bombas

67 bombas parecen poca cosa. Hace unos días contábamos que, a escasos 100 kilómetros de Las Vegas, el Ejército de EEUU había realizado 928 pruebas nucleares. Sin embargo, las 67 explosiones del norte de las Marshall sumaron más de la mitad de todos los megatones liberados: 108 de los 196. Merecía la pena ser estudiados.
Los científicos del K=1 Project, el centro de estudios nucleares de la Universidad de Columbia, tuvieron la oportunidad de analizar los niveles ambientales de radiación gamma, primero, y la concentración de varios elementos radiactivos, después. Para ello, recogieron muestras de suelos, fondos marinos, animales y plantas de todos los lugares en los que se realizaron pruebas nucleares y los que, pese a su lejanía, sufrieron lluvia radiactiva.
Y, como decía, los datos son claros: hay una alta actividad de numerosos elementos radioactivos como el plutonio-239,240, el americio-241 o el bismuto-207. Es cierto que las dosis de radiación absorbida no son muy altas (5 mSv frente a los 2,4 del ser humano promedio al año), pero la concentración de material radioactivo multiplica por 100 la detectada en otras zonas del archipiélago no afectados por las bombas.
Poco a poco, vamos llenando los huecos que dejó el enfermizo secretismo de la Guerra Fría en nuestra comprensión de lo nuclear y su interacción con el medio ambiente. Es un paso adelante, aunque aún nos queda mucho por aprender.
Javier Jimenez

Más de mil ballenas han muerto en el Pacífico solo este año y nadie sabe por qué

Entre el 1 de enero y el 11 de julio, 182 ballenas grises han aparecido muertas o varadas en las costas pacíficas de México, EEUU y Canadá. Eso son cinco veces más que la media de la última década, pero ni siquiera así tenemos una idea completa del problema. Porque, como explica Jeffrey Boehm, las ballenas encontradas en tierra suponen solo un 10% de las ballenas que mueren.
Tras años de persecución de la caza de ballena, según los expertos, la población de ballenas grises ronda los 27.000 ejemplares algo nunca visto desde la edad de oro de la industria ballenera. Sin embargo, este "episodio de mortalidad inusual" ha puesto a las autoridades en alerta. Sobre todo, porque nadie sabe qué está ocurriendo.

Justo cuando las ballenas recuperaban la población

Emily Morter 8xaa0f9yqne Unsplash
Mucho ruido, pero pocas nueces: En los últimos días, la prensa norteamericana está especulando sobre qué pasará con las ballenas y algunas de las teorías con las que trabajan los investigadores están ya en el debate público. 
¿Y si son demasiadas? Algunas teorías nos dicen que lo que vemos es una consecuencia directa de la superpoblación de ballenas. Según parece, durante estos meses se ha dado un aumento significativo de varamientos por malnutrición y muchos expertos creen que podemos estar presenciando el agotamiento de las regiones donde se alimentan estos animales (las llamadas zonas bénticas).
¿Y si hay poco alimento? Sin embargo, no todos los investigadores fían la explicación a la superpoblación. En el último año, el aumento de las temperaturas han reducido el hielo marino en el estrecho de Bering hasta mínimos históricos. Esto, para muchos expertos, plantea la hipótesis de si no serán las temperaturas cálidas (el cambio climático, en general) las que están dañado los hábitats bénticos donde se alimentan las ballenas
Malditos barcos. El gran enemigo histórico de los animales marinos han sido los barcos. Y en el caso de las ballenas grises más aún, porque, a diferencia de otros animales como las orcas, son muy torpes detectándolos. La mitad de los ejemplares encontrados muertos lo han sido por un impacto de este tipo. No obstante, como señalan los expertos, no está claro por qué ahora se están produciendo tantos golpes más. 
Muchas incógnitas Sea como sea, la verdadera razón que hay detrás del problema de las ballenas grises sigue siendo una incógnita. Es probable que la respuesta se encuentre en alguna combinación de esas tres teorías y que la falta de alimento (por ambas causas) obligue a las ballenas a acercarse más a la costa (donde están más expuestas a colisiones fortuitas). Sin embargo, es pronto para afirmar nada, pese a que las playas sigan llenándose de cetáceos.

Javier Jimenez