24 de octubre de 2022

19 de octubre de 2022

China tiene tanta hambre que está dejando los océanos sin pescado.

 China se come un tercio de todo el pescado del mundo y, sobre el papel, es la responsable del 15% de todas las pescas del planeta. Pero solo sobre el papel. Desde hace años, los barcos pesqueros del gigante asiático han sido acusados reiteradamente de limpiar los caladeros de medio mundo. Estoy tentado a decir que el océano tiene un problema, pero lo cierto es que quién tiene el problema es China.

China se está comiendo el mar. Con los datos disponibles, todo parece indicar que as flotas pesqueras chinas han invadido aguas territoriales de más de 90 países y están barriendo con los caladeros que están en aguas internacionales. Especialmente con aquellas zonas poco vigiladas. El 80% de todo el pescado que se ha recogido este año en las aguas internacionales frente a países como Argentina, Ecuador o Perú lo ha recogido China. El 80%. 

La guerra del pescado. En los últimos meses, eso se ha convertido en una pieza más de las cada vez más tensa relación en el Pacífico. En mayo, Estados Unidos, Japón, Australia y la India pusieron una nueva iniciativa para controlar la pesca ilegal. Y fue una reacción al plan chino de desarrollo pesquero.

Un problema más complicado de lo que parece. No obstante, el plan chino es una consecuencia de algo mucho más serio: un problema estructural que el gigante asiático no es capaz de manejar correctamente. Por un lado, a medida que cada vez más capas de la población china se incorporan a la clase media, la necesidad de pescado (entre otras muchísimas cosas) ha ido en aumento. Ya en 1995, tras 20 años intensivas políticas gubernamentales, el país se había dado cuenta de que no tenía recursos suficientes para hacer frente a ese problema: no iba a poder sostenerla. Y en 1995 no se sabía aún lo que estaba por venir.

Aquel año, las autoridades de Pekín constataron, además, que los esfuerzos por industrializar el país, convertirlo en la fábrica del mundo, habían generado una contaminación sistémica que se traducía en que los caladeros del país estaban muy degradados. Sus esfuerzos se centraron en impulsar la acuacultura y controlar la sobreexplotación de los caladeros, pero la ficción en la que el Gobierno Chino podía controlar realmente lo que ocurría en su país era eso, una ficción. Los distintos planes de desarrollo pesquero del gigante asiático podrían catalogarse casi de ciencia ficción.

¿Cómo nos afecta todo esto? Durante los últimos años hemos hablado mucho sobre cómo la superstición y la medicina tradicional china había impulsado la desaparición de numerosas especies en peligro de extinción. Hablamos de especies bajo un rigurosísimo control de seguridad y, sin embargo, el tamaño del mercado asiático ha sido un factor incontenible. 

Pues bien, ahora pensemos qué podría pasar en un entorno (el pesquero) con muy poco control y que esencialmente es legal. Ese es el problema que tenemos que resolver. Occidente, sí; pero también China porque cada vez parece más patente que si no lo hace ella será la mayor afectada.

Una pequeñísima parte del problema. Porque el pesquero es solo una de las muchísimas facetas que tiene el hecho de que cada vez hay más millones de personas incorporándose a estilos de vida intensivos en recursos. Seguramente, ese es el fondo último que late en la retahíla de crisis que estamos atravesando estos años y, quizás por eso, es más preocupante de lo que parece: si no aprendemos a resolverlo, los problemas no dejarán de crecer.

Imagen | Paul Einerhand

Tres activistas cuestionan los abusos corporativos ambientales en Latinoamérica

 Laura Zornoza.- Bruselas (EFEverde).- Las historias de tres mujeres defensoras de los derechos humanos de Brasil, Honduras y Perú vertebran el documental sobre la lucha de las comunidades latinoamericanas contra abusos corporativos, rodado por la colombiana Erika González y proyectado en el Parlamento Europeo antes de su estreno mundial la próxima semana en Alemania.

La lucha contra el megaproyecto minero Conga en el norte de Perú; la muerte de 272 personas en un deslizamiento de lodo después de la ruptura de una presa en Brumadinho, al sureste de Brasil; y el asesinato de la activista hondureña Berta Cáceres, que dejó huérfana a una ambientalista en ciernes: son las historias de tres mujeres activistas que hoy ilustran en un documental la defensa de sus comunidades locales frente a las grandes empresas.

Parar la idea de que los recursos son innagotables

Es "La ilusión de la abundancia", dirigido por la colombiana Erika González y el belga Matthieu Lietaert, que busca cuestionar el "imaginario colectivo" de que "América Latina es como ese jardín abundante, donde todo nace, donde todo brota y esa idea de que es inagotable".

"Esto no es una realidad y lo podemos extender al planeta en general. La idea es lanzar un mensaje de que tenemos que parar de vivir en esa ilusión de creer que los recursos naturales son ilimitados porque ya estamos viviendo una crisis civilizatoria", explica a EFE González desde el Parlamento Europeo, donde el documental hace la primera parada de su gira europea.

El documental traslada a la audiencia a las luchas de Berta Isabel Cáceres, que impulsó la investigación del asesinato de su madre, Berta Cáceres, y ha heredado su lucha; de Máxima Acuña, que se enfrentó a la minera Yanacocha para evitar que la despojaran de su vivienda y que abrieran una gran mina de oro en los Andes; y de Carolina da Moura, que lleva años denunciando la inseguridad de las presas de la mina Córrego de Feijão, ya desde antes del derrumbe en 2019.

Retrato de la activista Berta Cáceres junto a su hija Bertha Zúñiga (i), coordinadora del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras. EFE/Esteban Biba/ARCHIVO

Carolina, la única de las tres protagonistas que acompaña al documental en su gira europea, recuerda que ya antes de la tragedia en su comunidad sentía que debía dedicarse a defender la naturaleza o los derechos humanos. "A pesar de ser duro, muy duro, porque tenemos muchas derrotas, siento que estoy haciendo lo que debe ser hecho con coherencia", asegura.

Ataques por ser defensora ambiental

No es casualidad que las tres activistas sean mujeres. Carolina relata que "casi todas las descalificaciones" que sufre por parte de empresas y el Estado tuvieron un fuerte componente de género: "no sabes de lo que hablas, estás loca, no preparada, demasiado emocional".

La activista brasileña defiende además que las mujeres sufren los impactos en el medioambiente "de una forma diferencial", porque "la minería para nosotras es una máxima expresión del patriarcado, que es lo que hace explosiones en el cuerpo de la tierra, que es nuestro cuerpo también".

González, la directora, defiende la selección de estos tres perfiles como una "decisión política" pero recalca que esta resistencia "es un trabajo que ahora están haciendo las mujeres en América Latina".

Y esto, pese al doble desafío de enfrentar tanto a las corporaciones y autoridades públicas como a su comunidad local que "les dice que su rol es estar en la casa cuidando niños y alimentando a su familia y no fuera resistiendo y oponiéndose".

Responsabilidad de las transnacionales

"Son tres casos emblemáticos donde se ve claramente, digamos, la criminalidad y el actuar de las empresas ante las comunidades allí en América Latina y ante los territorios. Hay un lazo directo entre los actores que cometen estos crímenes y las personas que pagan el alto precio por el consumismo y por el estilo de vida y el estilo económico que tenemos aquí en Europa", advierte González.

El fin de llevar el documental al Parlamento Europeo -o mostrarlo en la oficina de Naciones Unidas en Ginebra durante las negociaciones para un tratado vinculante sobre empresas transnacionales- es concienciar a los legisladores europeos y mostrarles, a través de estos tres casos emblemáticos, "por qué las empresas necesitan tener marcos regulatorios vinculantes y no recomendaciones".

"Esos marcos existen para esas empresas si ellas actúan aquí, pero si van y actúan fuera de la Unión Europea, pues pueden actuar impunemente como lo hacen hasta ahora. Para contribuir a frenar el cambio climático y a proteger a las personas defensoras del medio ambiente, es importante pasar por las leyes y la debida diligencia de las empresas", explica la directora del documental.

Mapa de comunidades latinoamericanas más afectadas 

El estreno oficial de la película será durante el Festival de Cine de Colonia, en Alemania, y también habrá visionados en Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Francia y Dinamarca. Su producción ha sido cofinanciada por 20 organizaciones de la sociedad civil, con proyectos en paralelo como un gran mapa latinoamericano de dónde están las comunidades más afectadas por cambio climático. EFEverde

16 de octubre de 2022

15 de octubre de 2022

L’Institut Narcís Monturiol uneix generacions pel benestar ambiental de la Barceloneta

 L’alumnat d’Educació i Control Ambiental ha desenvolupat un projecte per conèixer l’evolució de la platja de la Barceloneta a causa de l’activitat humana. El resultat es pot veure a través d’una exposició itinerant en diferents espais del barri.

“Unim Generacions a la Barceloneta” és un projecte d’Aprenentatge i Servei que neix del canvi que ha experimentat la platja de la Barceloneta en els darrers anys. El turisme excessiu, la presència de deixalles, el canvi climàtic i les pressions urbanístiques i econòmiques han fet que hi hagi canvis considerables en l’àmbit ambiental, social i cultural.

És per això que aquesta iniciativa està orientada a estudiar l'evolució de la platja de la Barceloneta des de diferents punts de vista: com hi ha afectat i com hi afectarà el canvi climàtic, quins efectes té la presència de residus al mar i la platja, i com tot això ha fet canviar les espècies de fauna presents a la platja i els usos d'aquesta per part del veïnat.

El projecte s’ha desenvolupat conjuntament entre l’alumnat del mòdul 7 de segon d'Educació i Control Ambiental i les persones grans del Casal Cívic de la Barceloneta. Això ha permès als alumnes estudiar els efectes del canvi climàtic i la contaminació en l’àmbit ambiental, però també en el social, coneixent de primera mà com ha canviat l’ús de la platja. L’estudi intergeneracional ha permès identificar quins impactes ha tingut l’activitat humana sobre el litoral, i conèixer què podem fer per millorar la qualitat ambiental d’aquest espai i fer front a la desvinculació del barri amb el seu medi. Per aconseguir-ho, l’alumnat ha treballat amb les persones grans fent xerrades, tallers i tertúlies.

El projecte ha tingut el suport d’una important xarxa de col·laboradors, com són, l’Institut de Ciències del Mar (ICM), el Centre de la Platja, l’organització Cap a Mar i l’Arxiu Fotogràfic de Barcelona. A més, també ha comptat amb l’impuls de l’Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB) i el programa InnovaFP de l’institut portat per l’Eduard Barrull.

Algunes de les accions que s’han realitzat són:

  • Visita a l’Institut de Ciències del Mar per conèixer els projectes que duen a terme sobre els efectes del canvi climàtic en el litoral.
  • Xerrades i tallers conjunts al Centre de la Platja per identificar els residus més habituals que es troben a la platja i conèixer el seu impacte.
  • Tertúlies-cafè entre alumnat i persones grans per conèixer com era la platja de la Barceloneta en el passat, quins usos en feien d’aquest espai, etc.

Com a resultat, les persones grans del Casal Cívic de la Barceloneta han facilitat fotografies i objectes antics que han servit per crear una exposició itinerant que s’ha inaugurat al Casal Cívic de la Barceloneta el juny del 2022. L’exposició s’ubicarà en diferents espais del barri durant aquest curs 2022-23, com el Centre de la Platja o la Casa de la Barceloneta, perquè la puguin visitar els veïns i les veïnes.

Us convidem a veure el vídeo resum de les diverses xerrades i tallers intergeneracionals que es van fer el curs 21-22 gràcies al projecte “Unint Generacions a la Barceloneta”:

Procés participatiu sobre sostenibilitat a l’escola Maristes Anna Ravell

 El centre educatiu ha impulsat un projecte per recollir totes les propostes de l’alumnat per ser més sostenibles i respectuosos amb el medi ambient. L’objectiu és fer-les realitat durant aquest curs. Descobriu-les ara!

“A l’escola Maristes Anna Ravell volem participar en la lluita contra el canvi climàtic. I estem convençuts i convençudes que només ho aconseguirem si ho fem entre tots i totes. Per això, el curs passat vam dur a terme un procés participatiu, amb tot l’alumnat (de P3 a 2n de Batxillerat), per tal de definir, valorar i millorar aquells aspectes en els quals encara no som prou sostenibles.

Durant el curs passat, el projecte tenia 4 fases: sensibilització, diagnosi, decisió i avaluació. Cadascuna d’aquestes etapes les vam treballar a un ritme adequat per a totes les edats. El repte del curs actual és dur a terme de manera participada totes les propostes que van sorgir de l’alumnat. Ara, volem compartir el procés fet el curs 2021-22.

A la fase de sensibilització vam treballar amb tot l’alumnat la importància de la participació i de la sostenibilitat. Quan parlem de participació de l’alumnat, no volem dir que els infants ho hagin de decidir tot, però sí que és important que la seva veu sigui escoltada per a sentir-se part de la comunitat educativa. La participació és un element clau per al desenvolupament de la integració i la cultura democràtica en qualsevol societat.

Alhora, per participació no entenem només l’expressió de les opinions. A part de dir el que pensen, els i les alumnes també han d’aprofundir en les seves reflexions, han d’aprendre a trobar consensos amb els seus companys i companyes i han d’implicar-se en dur a terme les decisions que han pres. Per tant, és una visió que no es conforma amb una participació puntual i externa sinó que entén que la participació és un procés de transformació interior i exterior.

A la fase de sensibilització també vam reflexionar sobre la idea de sostenibilitat des de la mirada de l’ecologia integral. Tots els grups van fer propostes per definir com ha de ser una escola sostenible i a partir de totes les idees vam elaborar el Decàleg de la Sostenibilitat, un recull de 10 punts bàsics i 49 subtemes que volem potenciar com a escola.

El novembre del curs passat, en el marc de la Celebració dels Drets dels Infants, ens vam trobar tots i totes al pati de l’escola i vam presentar el Decàleg de la Sostenibilitat. Els delegats i delegades de 1r de Batxillerat van guiar la celebració. Després, una científica recentment arribada de la trobada de Glasgow per prevenir el canvi climàtic, ens va explicar com funciona el Termòmetre de la Sostenibilitat, un instrument per calcular la temperatura de l’escola, és a dir, en quin grau col·laborem o no amb el canvi climàtic. 

Per això, tots els grups-classe van triar un dels temes del Decàleg per investigar, respecte a aquell punt, com som de sostenibles a l’escola i què podem fer per millorar.

Cada grup va elaborar un vídeo amb les seves conclusions i durant unes setmanes els vam estar veient a totes les classes. Després de tot aquest procés d'investigació, vam deduir que la temperatura de l'escola era de 55 graus sobre 87, és a dir, en el llindar entre regular i malament.

El dimecres 1 de juny de 2022 es va celebrar el 1r Congrés sobre la Sostenibilitat de l’escola. Vam aturar les classes per participar tots i totes en una gran celebració del procés fet fins ara. Cada grup-classe va designar tres representants o portaveus que es van trobar amb els portaveus dels altres grups que havien investigat el mateix tema. En total, uns 75 congressistes de totes les etapes que van dialogar en 7 comissions de treball i van prendre les decisions finals de tot aquest procés.

Durant el matí també es van organitzar diferents activitats: gimcanes, activitats artístiques, balls, ioga, recollida de brossa... Un equip de periodistes va cobrir tot l’acte. Al final del matí ens vam trobar tots i totes al pati i vam compartir les decisions preses. Aquesta estona també va estar oberta a les famílies de l’escola i amb la presència de la Carolina López, consellera del Districte d’Educació i Medi Ambient, la Mariona Font, de la Direcció de Serveis a les Persones i al Territori del Districte i l’Helena Barracó, de l’Oficina de Canvi Climàtic i Sostenibilitat de l’Ajuntament i mare de l’escola. També ens va acompanyar la Mònica Salas de la cooperativa Marges que ens va oferir formació al professorat sobre participació infantil.

La valoració d’aquesta primera part del projecte ha estat molt positiva perquè realment l’alumnat ha tingut la sensació de participar i el procés fet ha estat rigorós i ben planificat. Tot aquest procés educatiu i de participació ha estat possible gràcies a la implicació de moltíssima gent. Ens ha agradat molt obrir-nos com a centre a col·laborar amb entitats del territori que també treballen aquests temes. Per altra banda, el que més hem de millorar és la cultura de participació perquè encara hi ha moltes resistències internes.

Durant el curs 2022-23 ens posarem de valent amb les accions proposades. De moment ja s’estan instal·lant plaques solars al terrat de l’escola i estem convocant una comissió formada per alumnat, famílies i professorat per fer el seguiment del pla. També ens hem apuntat a la microxarxa d’embolcalls reciclables perquè és una de les demandes. A la web de la nostra escola hi podeu trobar un apartat amb informació més detallada i tots els vídeos i fotos del procés fet“.

Les comunitats educatives valoren positivament el projecte pilot d’escoles refugi climàtic que s’ha consolidat amb el programa municipal Transformem els patis

 El projecte europeu UIA Refugis Climàtics rep una valoració molt positiva per part de les comunitats educatives dels 11 centres escoles on s’ha desenvolupat i s’ha integrat a les polítiques públiques de l’Ajuntament de Barcelona en el marc del programa municipal Transformen els patis gestionat pel Consorci d’Educació

L’avaluació de l’impacte ambiental i en salut i benestar ha mostrat, entre altres aspectes, una millora en el benestar i el confort tèrmic de les comunitats educatives. Les solucions que han generat ombra i la incorporació del verd han estat les més ben valorades, i les intervencions mixtes (combinacions de gris/verd/blau) són les que han comportat una major reducció de la temperatura en el pati

Les actuacions principals es van centrar en tres eixos. Mesures blaves, relacionades amb l’aigua; verdes, de naturalització dels patis i grises, per millorar el confort tèrmic dels edificis

Aquestes 11 escoles formen part durant l’estiu de la Xarxa d’espais de Refugi Climàtic i obren els seus espais exteriors els caps de setmana i festius en el marc de la iniciativa Patis Oberts

En quatre cursos, a partir de les solucions tècniques del projecte europeu de refugis climàtics, s’han transformat 58 patis amb un pressupost de 12 M€

El projecte Urban Innovativative Actions (UIA) Refugis Climàtics ha suposat la conversió d’11 escoles de la ciutat en refugis climàtics per tal de fer front a les altes temperatures, amb ambients que permetin un millor confort tèrmic per la comunitat educativa . Com a cloenda del projecte, s’ha organitzat una trobada a l’escola Vila Olímpica en què s’ha ressaltat que les transformacions han estat valorades molt positivament per les comunitats educatives dels diferents centres i que les millores han permès millorar la ventilació natural dels edificis, augmentar sobretot el verd i els espais de seure i d’ombra de les escoles.

Aquest projecte pilot, a més, s’ha integrat amb les polítiques públiques de l’Ajuntament que ha pres el compromís de transformar diferents escoles cada any dins del programa Transformem els patis. A més aquestes escoles formen part durant l’estiu de la Xarxa d’espais de Refugi Climàtic i obren els espais en el marc de la iniciativa Patis Oberts.

Amb les mesures executades, s’ha fet un seguiment dels resultats de les intervencions en termes de qualitat ambiental, salut, benestar i confort climàtic en col·laboració amb l’ASPB, ISGlobal i ICTA (Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals). D’una banda s’ha fet l’avaluació de l’impacte ambiental. Als 11 centres, s’han col·locat uns sensors per mesurar i comparar diferents paràmetres climatològics, com  la temperatura i  la humitat,  el confort tèrmic i la qualitat de l’aire, abans i després de les transformacions. D’altra banda, s’ha dut a terme l’impacte en la salut i benestar. A través de tests i qüestionaris validats, entrevistes, i altres metodologies qualitatives més innovadores com la tècnica del fotoveu, s’ha avaluat l´impacte en el confort tèrmic i benestar dels infants i les persones adultes i en els nivell d´atenció dels nens i nenes.

En aquest sentit, l’avaluació de l’impacte ambiental i de salut i benestar ha mostrat, entre d’altres aspectes, una millora en el benestar i el confort tèrmic de les comunitats educatives, especialment a l’exterior. La comunitat educativa considera que, amb els canvis, ha millorat el benestar i confort tèrmic del centre, han augmentat les possibilitats de refrescar-se els dies de calor, s’han millorat els espais d’ombra i de seure, els patis s’han convertit en espais més naturalitzats i més frescos, i s’ha incrementat la diversitat d’oportunitats de joc al pati i fomentat les relacions igualitàries entre l’alumnat. A més, en general s’ha millorat la percepció de la calor a l’interior de l’escola. Cal destacar que, segons la comunitat educativa, les solucions més ben valorades són la generació d’ombra i la incorporació de verd.

L’estudi conclou que s’han aconseguit beneficis que van més enllà de la millora de la temperatura i el confort tèrmic, encara que el context de pandèmia ha impactat en l’avaluació i no ha permès veure l’impacte real en alguns dels indicadors estudiats, com els nivells d´atenció dels infants on no s´han detectat canvis. Finalment les conclusions també destaquen la importància d’avaluar aquest tipus d’intervencions innovadores, utilitzant diferents metodologies i tenint en compte diferents punts de vista (professorat, alumnat, usuaris) per generar evidència del seu impacte,  identificar què ha funcionat millor i què no, per poder informar futurs programes i polítiques públiques.

Les actuacions que s’han fet a les  escoles han estat possibles en el marc del finançament que ha rebut l’Ajuntament de Barcelona del projecte UIA, un programa de la Comissió Europea que té com a objectiu trobar i provar noves solucions per a reptes del desenvolupament urbà sostenible que resultin rellevants per al conjunt dels membres de la Unió Europea. L’inici del projecte es va produir el curs 2019-2020.

El projecte ha permès transformar els espais exteriors mitjançant un procés col·laboratiu entre administracions, entitats i escoles amb dinàmiques participatives amb els infants de cada centre per decidir les actuacions concretes. A més a més, s’ha acompanyat d’un procés pedagògic amb material didàctic per a tots els centres per empoderar l’alumnat i les seves famílies a fer canvis en la seva vida cap a hàbits més sostenibles. El projecte està finançat per l’Ajuntament de Barcelona i gestionat pel Consorci d’Educació de Barcelona.

Les actuacions que s’han fet en aquests centres, giren al voltant de tres eixos:

Actuacions blaves, relacionades amb la incorporació de punts d’aigua, com fonts o espais singulars de joc i manipulació d’aigua.

Actuacions verdes, per augmentar els espais verds, millorar la vegetació a les escoles i crear zones d’ombra, amb murs verds, més espai per a jardins, arbres per crear zones d’ombra o tanques i pèrgoles verdes.

Actuacions grises, adaptacions als edificis dels centres per millorar-ne l’aïllament, amb cobertes, tendals, proteccions sobre façanes o ventilació creuada.

 

Les escoles on es va actuar són:

  • Escola Cervantes, a Ciutat Vella
  • Escola Els Llorers, a l’Eixample
  • Escola Ramon Casas, a Sants-Montjuïc
  • Escola Ítaca, a les Corts
  • Escola Poeta Foix, a Sarrià – Sant Gervasi
  • Escola Rius i Taulet, a Gràcia
  • Escola Font d’en Fargas, a Horta-Guinardó
  • Institut Escola Antaviana, a Nou Barris
  • Escola Can Fabra, a Sant Andreu
  • Escola Poblenou, a Sant Martí
  • Escola Vila Olímpica, a Sant Martí

 

Totes les mesures implementades dins dels centres escolars s’engloben en l’estratègia global de Barcelona envers les escoles i els seus voltants, per protegir de manera prioritària els infants de la ciutat i que l’escola sigui un lloc saludable i ple de vida.

 

Transformem els patis

El projecte europeu ha tingut continuïtat a través del programa municipal Transformem els patis, que aquest curs arriba a la tercera edició i ja està en marxa en un  total de 17 escoles públiques d’infantil i primària de Barcelona per introduir canvis de disseny per tal de fer que aquests espais de les escoles siguin més coeducatiu, naturalitzats i comunitaris. A diferència del projecte europeu, que va realitzar actuacions a l’interior i l’exterior de l’escola, el Transformem els patis se centra en actuacions només a l’exterior dels centres.

14 de octubre de 2022

12 de octubre de 2022

11 de octubre de 2022

9 de octubre de 2022

5 de octubre de 2022

El juicio del vertido de Aznalcóllar, 25 años después del accidente

 El juicio por el vertido tóxico en la mina andaluza de Aznalcóllar ha sido fijado para el próximo 4 de julio, casi 25 años después de la mayor catástrofe ecológica ocurrida en España, por detrás del hundimiento en las costas gallegas del buque Prestige en 2003.

El vertido tóxico tuvo lugar en la madrugada del 25 de abril de 1998, cuando reventó el depósito de residuos piríticos de las minas de cobre, plomo y zinc de Aznalcollar (a 45 kilómetros de Sevilla), lo que provocó la salida incontrolada al río Guadiamar de seis millones de metros cúbicos de lodos con arsénico, cadmio, mercurio y otros metales pesados.

Los lodos y aguas ácidas contaminaron las Marismas y el Parque e inundó los alrededores de los 63 kms del cauce del río Guadiamar hasta quedar detenido en el límite del Parque Nacional de Doñana.

El accidente fue calificado como "catástrofe internacional de primer grado" y la mayor catástrofe sufrida en España, junto con la provocada por el hundimiento del Prestige en 2003.

Boliden Apirsa, SL era la compañía sueco-canadiense que explotaba la mina y que admitió la gravedad de la situación ecológica en el Parque y en los campos agrícolas de los alrededores.

La riada afectó a 4.634 hectáreas, avanzó más de 60 kms y fue frenada tres días más tarde, en Entremuros, donde se levantó un dique para evitar la entrada en Doñana de la riada tóxica.

El dique prolongó 28 kms aguas abajo la denominada "Montaña del Río", un muro de tierra levantado en los años 80 del pasado siglo por los arroceros para defender los cultivos de la marea salina que sube del Guadalquivir.

Las actuaciones de la Junta de Andalucía y del Gobierno central para recuperar la zona pasaron por la retirada de lodos, expropiaciones forzosas, control e impermeabilización de la Marisma de Doñana, asistencia técnica, estudio de descontaminación, actuaciones de restauración ambiental y de riberas del río Guadiamar y control de aguas subterráneas.

En 2001 sitúan los investigadores el punto de inflexión en que finalizó la limpieza de la cuenca del Guadiamar y empezaron a recuperarse las poblaciones animales del entorno.

Invertidos cientos de millones de euros por parte de las administraciones central y autonómica en la descontaminación de estos cauces y su posterior regeneración como pasillo ecológico, el denominado Corredor Verde del Guadiamar fue declarado Paisaje Protegido y adscrito a la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía en abril de 2003.

En 2022, sin embargo, las actuaciones judiciales emprendidas a raíz del vertido continúan.

El recorrido judicial 

Los intentos por reclamar parte de los millones de euros invertidos a la multinacional Boliden-Apirsa originaron un arduo litigio judicial saldado con derrotas de las administraciones y con la recomendación en mayo de 2012 del Supremo a la Junta de reiniciar el contencioso por la vía penal, por la que el juzgado de Sanlúcar la Mayor llegó a imputar a una veintena de técnicos de Boliden, la Junta y el Ministerio de Medio Ambiente.

Cerrada esta vía en 2000 y confirmada en 2001, la Junta presentó entonces una demanda civil ante el juzgado de instrucción 11 de Sevilla, que no fue admitida al declararse incompetente, por lo que en 2004, el Consejo de Gobierno acordó imponer a Boliden una multa de 89,8 millones de euros para poder exigirla por la vía contencioso-administrativa, pero el grupo minero recurrió en 2007 al TSJA y en 2011 al Tribunal Supremo y ambas instancias le dieron la razón.

Cerradas las vías, la Junta planteó a la Sala de Conflictos de Competencias del Supremo cómo podía exigir el dinero a Boliden, esta dictó por la vía civil y ordenó devolver el caso al juzgado 11 de Sevilla, instancia que instruyó la primera demanda y que el 29 de septiembre de 2022 ha fijado el juicio para el 4 de julio de 2023, casi 25 años después del accidente.

El complejo minero de Aznalcollar ocupa una superficie de casi 950 hectáreas y cuenta con unos recursos de 35 millones de toneladas constatadas y otros 45 millones probables de cobre, plomo, zinc, además de plata y oro, según la Junta. EFEverde

Envases reutilizables para el agua: concienciación más allá de rentabilidad

 Irene Martín Morales 

"Vender una botella reutilizable no es la prioridad, la prioridad es generar impacto" para concienciar ambientalmente a la población y ayudar a "resolver problemas" como el de la contaminación por plásticos, ha asegurado a Efe la directora general de la compañía Dopper, Virginia Yanquilevich.

Esta empresa ha presentado esta semana en el Centro de Biodiversidad Naturalis -en la localidad holandesa de Leiden- su Dopper Water Tap, una fuente que mide el consumo de agua y notifica el plástico ahorrado al utilizar para ello un envase reutilizable en lugar de otro de un solo uso, gracias a la tecnología conectada a sus grifos y que registra su actividad.

Su objetivo es instalar este tipo de fuente en diversas empresas y otros organismos y mostrar su ubicación a través de la aplicación de Google Maps con objeto de que cualquier usuario que quiera rellenar su botella de agua de manera gratuita pueda acudir al surtidor más cercano.

"Tienes que generar que la gente tenga ganas de recargar su botella, que tenga ganas de volver y que además sepa cuál es su propio impacto" al consumir agua de esta manera en lugar de comprar botellas de plástico de un solo uso.

Origen del movimiento 

La presentación de la nueva fuente incluyó una exposición con audioguía de la bióloga estadounidense Sylvia Earle, así como una muestra del fotógrafo holandés del WWF, Vincent Kneefel, para la concienciación sobre el impacto del plástico en la biodiversidad. 

La compañía nació hace 13 años cuando su fundador, Merijn Everaarts, durante su visita a una playa, contempló cómo una gran cantidad de plásticos llegaba al mar, a raíz de lo cual se propuso "iniciar un movimiento que más tarde partiría de una botella reutilizable como herramienta", ha explicado Yanquilevich.

La empresa, ubicada en Países Bajos, extendió su presencia a otros países europeos como España, Alemania, Francia y Bélgica, impulsando proyectos como la Dopper Wave, un movimiento que insta a personas y organismos a comprometerse en la erradicación del uso de los envases no reutilizables y que a día de hoy cuenta con el respaldo de más de un millón de firmas.

Sede de la compañía en Haarlem, a las afueras de Ámsterdam. EFE/Irene Martín Morales.

Otras iniciativas 

Sin embargo, "el problema sigue existiendo hoy, a pesar de que Dopper está en este mercado y que hay un montón de otras botellas de otras empresas", por lo que se planteó un estudio de mercado para averiguar por qué subsiste el hábito de la compra de recipientes no reutilizables, en busca de medidas más efectivas.

De este estudio surgió la idea de la nueva fuente, en principio pensada para interiores pero sobre cuyo diseño se está trabajando ya para que pueda ser instalada también en el exterior de los edificios.

Además, impulsa otras iniciativas como un programa social en Nepal, país asiático que alberga la segunda reserva de agua potable del Himalaya pero a la cual "la gente no tiene acceso debido a la falta de infraestructuras y a la contaminación por plásticos en las montañas".

Por ello han producido un filtro de agua de lluvia ideado por un socio local, combinado con una donación a la ong Simavi para instalar tanques de agua que permiten distribuirla a la población nepalí. EFEverde.

La implicación ciudadana, receta contra la contaminación en ríos y mares

 Por Antonio López Gabaldón.- Una bicicleta, un cono de tráfico, redes agrícolas y restos de una barbacoa poco tienen que ver entre sí, salvo por el hecho de aparecer tirados como basura en la ribera de un río: gracias a una nueva aplicación, cualquier persona puede ayudar a evitar que acaben en el mar.

Y es que la corriente fluvial termina empujando estos y otros restos hasta la desembocadura de los cauces, de manera que los desperdicios terminan contaminando el océano; de hecho, según el programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente (PNUE), el 80 % de los residuos encontrados en el mar tienen un origen continental.

Bajo un cielo nublado y acompañados por la lluvia y las bajas temperaturas características de un otoño en el País Vasco, los voluntarios de la Fundación Surfrider -la ong responsable de la nueva aplicación- que se desplazan en kayak por el río Oria no tienen que esforzarse demasiado para encontrar, en unas aguas en apariencia limpias, infinidad de restos de plástico, textiles y envases en ambas orillas.

A medida que los voluntarios se acercan hasta la desembocadura del Oria en el Cantábrico, la basura se va acumulando en las partes más altas de la ribera, por donde pasean los viandantes, pero una marea baja les ha permitido encontrar objetos tan dispares como un cono de tráfico o una bicicleta enterrados en el lodo del río que con la retirada de las aguas ha quedado al descubierto.

En las aguas de superficie, lo común es encontrar restos de ropa, bolsas de plástico enredadas en las ramas, redes agrícolas, latas de cerveza o toallitas desechadas.

Dos voluntarias recogen basura del río Oria en la expedición de Surfrider, aprovechando la marea baja. EFE/Antonio López

Para facilitar que ríos como el Oria se regeneren y evitar además que todos estos residuos y otros similares acaben llegando al mar la Fundación Surfrider Europa ha diseñado una aplicación gratuita con la que cualquier ciudadano puede notificar y registrar la basura que encuentre en la zona para que pueda ser recogida.

La aplicación emplea la cámara del teléfono móvil, un sistema de geolocalización y la inteligencia artificial para identificar la basura depositada a la vista y clasificarla como fragmentos de plástico, botellas, envases de comida, muebles, electrodomésticos y desperdicios de agricultura, pesca e industria.

De esta forma, los deportistas -senderistas, usuarios de kayak o caona y otros- o amantes de la Naturaleza que paseen habitualmente junto al río, o cualquier visitante ocasional, podrá contribuir con su pequeño grano de arena registrando los desperdicios que encuentre.

Dos voluntarios remando en kayak durante la expedición en el río Oria. Fotografía cedida por Fundación Surfrider Europa

Ríos de Europa

Este proyecto ya funciona en Francia y Alemania y el objetivo es terminar implicando a los ciudadanos de todo el viejo continente a la hora de cartografiar la contaminación plástica de todos los cauces fluviales europeos para, una vez analizados los datos, poder identificar el origen de esta polución y poder exigir, tanto a las partes implicadas como a las distintas administraciones, su respectiva responsabilidad en la limpieza.  

La Fundación Surfrider Europa aspira a catalogar qué ríos están más contaminados y hasta qué punto, compararlos entre sí y certificar las áreas en las que se produce la acumulación de las basuras para poder actuar en ellos.

Sus previsiones apuntan a poder hacer público a finales de este mismo año, probablemente en noviembre, el mapa con los resultados obtenidos hasta el momento con la intención de actualizarlos permanentemente.

Hasta la fecha, ya han colaborado en este proyecto 860 personas que han recorrido más de 2.500 kilómetros de ríos europeos para dejar constancia de la basura visible acumulada en ellos.

Restos de bolsas, plástico y envases encontrados en la orilla del río Oria. EFE/Antonio López

Creada en 1990, la Fundación Surfrider Europa, está comprometida con la protección de lagos, ríos y océanos y opera en 12 países europeos con sus grupos de voluntarios para la sensibilización de la población y la limpieza de las masas de agua. EFEverde

¿Qué hacemos con los plásticos?

 No cabe duda de que el plástico se ha hecho imprescindible en nuestro día a día. Estamos rodeados de objetos fabricados con algún tipo de polímero termoplástico o mezcla de ellos y con otros compuestos y aditivos añadidos que mejoran o modifican las características del material para la aplicación que se le quiere dar. 

Según el informe Plastics Europe de 2021, en números redondos, el 40 % del plástico producido se emplea en empaquetado, mientras que en la construcción se usa el 20 % y en automoción el 9 %. También se aplica en electrónica (6 %); deporte, ocio y hogar representan el 4 % del plástico producido y en agricultura se emplea el 3 %. El resto se reparte entre accesorios, material biomédico, ingeniería mecánica, etc.

Un material tan práctico como dañino

El plástico apareció en 1860 y desde la segunda mitad del siglo XX se ha considerado un material innovador, además de ser impermeable, resistente, ligero, buen aislante y relativamente barato. Presenta muy buenas propiedades que, de momento, ningún otro material puede suplir. 

Debido a estas características y su versatilidad, su producción ha alcanzado cifras sorprendentes y sobrecogedoras, teniendo en cuenta el impacto sobre el medio ambiente que este material genera. En el mundo, en los años 50 se producían unos 2 millones de toneladas de plástico al año y en la actualidad esa cifra ha aumentado hasta los 370 millones de toneladas. Si se sigue a este ritmo, se estima que en 2035 se alcanzará el doble de esta producción y unos 15 años después es posible que la cifra se cuadruplique

Los residuos plásticos suponen un grave problema medioambiental porque son muy resistentes a la degradación si se dejan a la intemperie. Según datos de la ONU, se estima que, aproximadamente, se consumen 5 billones de bolsas de plástico en todo el mundo cada año. 

A causa de la luz (fotodegradación) este tipo de residuo se convierte en microplásticos (partículas de hasta 5 mm) que se acumulan principalmente en el mar, convirtiéndose en un problema global. Se estima que más del 80 % de la basura del mar es plástico. Según un informe de la OCU se han encontrado microplásticos en el 68 % de 102 alimentos marinos analizados.

Reducir y reciclar

Es urgente, por tanto, que se disminuya el desecho de plástico. Recordemos las tres erres: reducir, reutilizar y reciclar, e incorporémoslas a nuestra vida diaria. 

Debemos tener en cuenta que el problema no es el plástico, sino el uso que hacemos de él; debemos emplearlo de manera más responsable. Para combatir el consumo desmedido de este material, a partir del 3 de julio de 2021 en Europa se prohíbe de forma gradual el empleo de plástico de un solo uso (bolsas, platos, vasos, cubiertos, bastoncillos, pajitas, etc.), según la Directiva 2019/904.

En relación al reciclaje, en España el 42 % de los materiales plásticos reciclados se reutiliza en materiales para la construcción (tuberías, perfiles, etc.); un 23 % a otros mercados (calzado, perchas), el 14 % se emplea en nuevos envases, otro 9 % se destina a mobiliario urbano y un 6 % a bolsas de basura. El 6 % restante es para automoción, agricultura y otros. 

El primer paso para reducir los depósitos de plástico en los vertederos mediante el reciclaje es separarlos en origen y para ello se necesita la colaboración ciudadana y de las empresas. 

En el contenedor amarillo deben depositarse botellas y envases de plástico, latas de conserva y de bebida, envases de yogur, bolsas de plástico, film, tubos y botes de cosmética e higiene, tapas de metal, tetrabricks y bandejas de envasado. A partir de ahí, comienza todo un proceso de reciclaje que puede ser mecánico, químico o de valorización energética que permite la obtención de energía en forma de calor y la generación de combustibles.

Según la cantidad y diversidad de aditivos que lleve el plástico de origen, se obtendrá un plástico reciclado de mayor o menor pureza. En este sentido, no nos tiene que dar igual el tipo de plástico que elegimos para los productos de consumo.

Planta de tratamiento de plásticos usados. Shutterstock / Moreno Soppelsa

Nuevos materiales y envases














En cuanto al empaquetado de alimentos, en el que se emplea el 40 % del plástico producido, actualmente hay numerosas líneas de investigación que persiguen mejorar la seguridad alimentaria, preservar la calidad y controlar las condiciones del alimento envasado para alargar su vida útil. 

Surgen así nuevos materiales para el envasado de la comida que derivan en envases activos o inteligentes

  • Los envases inteligentes se centran en proporcionar mayor información acerca del producto y mejorar su presentación. Son además respetuosos con el medioambiente. 

  • Los envases activos contienen, por ejemplo, antioxidantes o compuestos antimicrobianos que absorben o liberan sustancias protectoras que prolongan la caducidad del alimento. Existen también recubrimientos comestibles en forma de película biodegradable transparente que actúa como envase sin generar desechos. 

Por otro lado, la nanotecnología aplicada al envasado mejora la resistencia a la humedad y la temperatura protegiendo el producto incluso de la putrefacción microbiológica.

El desarrollo de este tipo de envases pretende dar solución al problema económico, ético y medioambiental que supone el desperdicio de 1 300 millones de toneladas de alimentos anuales, además de satisfacer las pretensiones del consumidor del mundo moderno. El mismo envase proporciona información sobre la calidad del producto y alarga su vida útil.