16 de octubre de 2011

Poema a la Madre Naturaleza

Carla Gallén nos envia este poema que ha encontrado en un librito. Muchas grácias Carla.

Madre, madre, cansado y soñoliento
quiero pronto volver a tu regazo;
besar tu seno, respirar tu aliento
y sentir la indolencia de tu abrazo.

Tú no cambias, ni mudas, ni envejeces;
en ti se encuentra la virtud perdida,
y tentadora y joven apareces
en las grandes tristezas de la vida.

Con ansia inmensa que mi ser consume
quiero apoyar las sienes en tu pecho,
tal como el niño que la nieve entume
busca el calor de su mullido lecho.

!Aire! ¡más luz, una planicie verde
y un horizonte azul que la limite,
sombra para llorar cuando recuerde,
cielo para creer cuando medite!

Abre, por fin, hospedadora muda,
tus vastas y tranquilas soledades,
y deja que mi espíritu sacuda
el tedio abrumador de las ciudades.

No más continuo batallar: ya brota
sangre humeante de mi abierta herida,
y quedo inerme, con la espada rota,
en la terrible lucha por la vida.

¡Acude madre, y antes que perezca
y bajo el peso, del dolor sucumba;
o abre tus senos, y que el musgo crezca
sobre la humilde tierra de mi tumba!
 
Manuel Gutiérrez Nájera

2 comentarios:

Unknown dijo...

Bonito poema, me ha gustado mucho.
Espero que avancéis todo lo que podáis. Mientras, en casa haré todo lo posible para evitar dañar a ésta naturaleza que tantos bellos paisajes nos deja contemplar.

Comissió Verda dijo...

Coincido contigo Sharla. Muchas gracias

Nacho